El pánico regresa a los aeropuertos

El fallido atentado de Detroit obliga a redoblar las medidas de seguridad

JUAN PABLO NÓBREGAWASHINGTON.
Un perro entrenado para detectar explosivos examina en los mostradores de facturación los equipajes de los viajeros de un aeropuerto de Michigan. ::
                             AFP/
Un perro entrenado para detectar explosivos examina en los mostradores de facturación los equipajes de los viajeros de un aeropuerto de Michigan. :: AFP

Los principales aeropuertos de todo el mundo vivieron ayer momentos de tensión y retrasos generalizados después del intento de atentado terrorista en un avión de la compañía norteamericana Northwest Airlines que aterrizó sin complicaciones en el aeropuerto de Detroit el día de Navidad. Washington impuso severas medidas de seguridad mientras busca a marchas forzadas respuestas al estrepitoso fallo de los servicios policiales en Amsterdam y Lagos, que permitieron al supuesto terrorista, identificado como Abdul Mudallad, de 23 años y nacionalidad nigeriana, activar dentro del aparato un dispositivo con explosivos que llevaba adosado a una de sus piernas.

Desde el 11-S no se había producido una situación tan cercana a la catástrofe terrorista en suelo norteamericano. Y la principal pregunta que todos se hacen es cómo un hombre que aparece en varias listas de organizaciones extremistas y vinculado a Al-Qaida, según el FBI, pudo embarcar y cambiar de vuelos sin que lo detectaran a él ni ninguna de las sustancias químicas con las que pretendió hacer estallar dentro de un Airbus A330 con 278 pasajeros a bordo.

Toda la información disponible sobre el atacante, que se halla ingresado en un hospital con algunas quemaduras de tercer grado aunque fuera de peligro, está siendo filtrada por la agencia de investigación estadounidense. El propio Mudallad se habría atribuido su pertenencia a la organización dirigida por Osama bin Laden, si bien se maneja también la hipótesis de que pudo actuar solo, inspirado por la organización terrorista, pero sin recibir órdenes ni entrenamiento de ella. El detenido ha asegurado a la oficina federal que el explosivo fue comprado en Yemen.

Como consecuencia de este atentado frustrado, todos los aeropuertos europeos y asiáticos han reforzado su seguridad y redoblado los controles en los vuelos con destino a Estados Unidos. El londinense de Heathrow, el de mayor tráfico hacia las principales ciudades norteamericanas, ha impuesto controles de seguridad adicionales. La terminal de Bruselas, por su parte, hará un control adicional al llegar a la puerta de embarque y no podrán transportar más de una pieza de equipaje de mano. Madrid-Barajas también activó los protocolos de seguridad en los vuelos que salen desde la capital española hacia Estados Unidos.

Varios pasajeros del vuelo de Northwest Airlines entre Amsterdam y Detroit lograron reducir de forma rápida al joven nigeriano segundos después de que empezara a manipular un artefacto incendiario. En el forcejeo algunos resultaron también heridos de poca gravedad. Según Syed Jafry, un viajero sentado unas tres filas delante del atacante, todo ocurrió de forma muy rápida, cuando apenas faltaban veinte minutos para aterrizar en Detroit.

Algo «más serio»

Al principio pareció que el presunto terrorista pretendía fumar dentro del avión, hasta que se dieron cuenta de lo tenía entre sus manos era algo «más serio». Luego se produjo como un pequeño estruendo similar al de unos petardos de feria «y todo el mundo se sorprendió», narró este pasajero a la CNN. «Instantes después se propagó como una llamarada, y algo más tarde vimos fuego», prosiguió.

Según Jafry, la gente estaba al borde del pánico, lo que no paralizó a algunos que corrieron a buscar agua, mantas y los extintores con los que van equipados los aviones. «Fue maravilloso que todos colaboraran», agregó. Mientras varios pasajeros apagaban el fuego, otros rodearon e inmovilizaron al nigeriano, que se había quemado al tratar de hacer explotar su artefacto.

«Hubo un poco de lucha», agregó. «Lo dominaron y luego lo aislaron con ayuda de la tripulación». El atacante «parecía estar aturdido, sorprendido por todo. Hay que tener en cuenta que las quemaduras que tenía en sus manos parecían graves», explicó.

El autor del ataque frustrado llegó a Ámsterdam en un vuelo de KLM procedente de Lagos. Habría sorteado los controles tanto del aeropuerto de la capital nigeriana como los de la terminal holandesa. «Incluso aunque las medidas de seguridad se hubiesen efectuado de manera correcta, no podemos descartar que subiese al avión objetos potencialmente peligrosos», reconoció ayer un portavoz del organismo encargado de la lucha antiterrorista en Holanda.

Peter King, miembro del comité de seguridad nacional de la Cámara de Representantes estadounidense, declaró, por su parte, que el dispositivo que el presunto terrorista trató de activar era «muy sofisticado».

El presidente, Barack Obama, que se encuentra en Hawai disfrutando de sus vacaciones navideñas, ya fue inmediatamente informado del incidente y pidió que se tomaran las medidas necesarias y se intensificaran los controles en los aeropuertos.

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