Europa premia a dos estudiantes cántabros de Arquitectura

Armor y Nertos Gutiérrez Rivas logran un galardón del Gaudí gracias a una estructura «parásita» que puede adaptarse a cualquier entorno

VIOLETA SANTIAGOSANTANDER.

Con una propuesta original, adaptable a cualquier entorno y con un punto de ironía (la han llamado 'New Urban Worms', literalmente «nuevos gusanos urbanos»), los cántabros Armor y Nertos Gutiérrez Rivas han sido dos de los galardonados en la segunda edición del premio Gaudí, el concurso más importante de Europa destinado a estudiantes de arquitectura. Los jóvenes son vecinos de Liencres, tienen 25 y 20 años, respectivamente, y el proyecto que presentaron al certamen «tiene una faceta escultórica que ha gustado mucho al jurado».

La estructura que les ha llevado hasta este prestigioso galardón «es extrapolable a sitios diversos: puede funcionar como un añadido a un edificio que necesita de habitaciones extra, de una bilioteca o de una galería y se ha tenido muy en cuenta el hecho de que puede cubrirse con placas solares». En el plano estético, la intervención sirve para modificar el tamaño y la forma de cualquier tipo de bloque. Uno de los autores destaca, además, «el elemento de broma» que subyace en su idea: «nosotros lo llamamos parásito, porque lo concebimos para que pueda acoplarse a cualquier lugar».

Es decir, totalmente en línea con lo que se pedía. El concurso, organizado por el Instituto Francés de Arquitectura, en el marco del programa europeo Gaudí, se abrió en enero de 2009, bajo el tema 'Urban loft'. Los interesados debían pensar en espacios de vida y trabajo de pequeñas dimensiones y que fueran fácilmente asumibles por entornos urbanos reales.

Innovación y ecología

En sus trabajos, los estudiantes han utilizado espacios vacíos u olvidados de diversas ciudades europeas como solares, cubiertas y azoteas de edificios, y espacios residuales vinculados a puentes, rotondas e infraestructuras en general, según se explicó ayer desde el Colegio de Arquitectos de Cantabria.

Otro requisito era que las propuestas fueran innovadoras, que tuvieran un enfoque ecológico y que fueran económicamente sostenibles en las ciudades.

A los dos hermanos cántabros de original nombre celta, según cuenta el mayor de ellos (Armor), les gratifica especialmente el galardón porque les supone una gira europea que les sirve tanto para conocer como para darse a conocer. «Contactar con otras escuelas, y el intercambio de ideas», señala.

Ya han estado en Berlín, donde han convivido en un taller con el resto de premiados en esta convocatoria: tres equipos franceses, dos austríacos, dos alemanes, otros españoles y un grupo italiano. Allí, expertos les han orientado y corregido sobre las posibles formas de mejorar sus diseños.

Ahora les queda asistir a otro taller en una de las sedes de la multinacional Vitra, en Poitiers y, como colofón, presentarán su trabajo en la Bienal de Arquitectura de Venecia, donde han sido invitados durante una semana. Con todos los proyectos elegidos se montará una exposición que recorrerá al menos Viena y París. «Y esperamos que también Madrid», indica Gutiérrez Rivas.

Es precisamente Madrid, en la Escuela Politécnica de Arquitectura, donde ambos siguen sus estudios. Nertos está en tercer curso y Armor acaba de terminar. A este último le esperan ahora unos meses de prácticas en Big, una empresa danesa que le acogerá por medio de una beca Leonardo.