Crecen las acusaciones de una posible connivencia de la OMS con las farmacéuticas

La industria logró unos beneficios de 10.000 millones por las vacunas contra la gripe A, una enfermedad que se ha revelado benigna

AGENCIASGINEBRA.

La directora general de la OMS, Margaret Chan, defendió ayer la gestión que la organización ha hecho de la pandemia de gripe A, al inaugurar el Consejo Ejecutivo anual, marcado por las crecientes acusaciones sobre una supuesta connivencia con la industria farmacéutica. Según Chan, «no habrá estimaciones fiables acerca de la tasa de mortalidad de la gripe A antes de uno o dos años después de que haya terminado la pandemia».

Chan respondía así a las acusaciones de que la Organización Mundial de la Salud, que en abril declaró la primera pandemia del siglo XXI, alarmó excesivamente a Gobiernos y población para promover la venta de vacunas y medicamentos contra esta enfermedad, que finalmente se ha revelado como benigna. La industria farmacéutica habría obtenido unos beneficios suplementarios de 10.000 millones de dólares gracias a las vacunas y medicamentos contra la gripe A, según se calcula.

«El hecho de que las poblaciones no hayan acudido a vacunarse refleja que tenemos un gran desafío en materia de comunicación, cómo convencer a la gente para que adopte comportamientos saludables», insistió la responsable de la OMS , cuya organización fue galardonada el pasado año con el Premio Príncipe de Asturias por su gestión de la gripe A.

Grandes stocks

Numerosos países occidentales se han encontrado con grandes reservas de vacunas sin utilizar y tratan ahora de vender sus stocks. Por ejemplo, Suiza, que tiene menos de 8 millones de habitantes, se encuentra ahora que está remitiendo la pandemia con unas reservas de 13 millones de dosis de la vacuna que no han sido utilizadas, y lo mismo ocurre con otros países.

«La actitud de los Gobiernos de llamar a la población a vacunarse ha sido un enfoque prudente ... El problema ha sido la diferencia entre lo que esperábamos y lo que finalmente ha pasado», subrayó Chan, que aseguró que «cuando se escriba la historia, la rapidez de las acciones que adoptaron para proteger a su población será reconocida».

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Wolfgang Wodarg, calificó los hechos como «el mayor escándalo médico del siglo», y acusó a los laboratorios farmacéuticos de «haber organizado una psicosis».