La construcción se hunde y tres mil viviendas cuelgan el cartel de 'se vende'

El sector está parado y no se ha iniciado ninguna nueva edificación en la región desde que comenzó el año

CONSUELO DE LA PEÑASANTANDER.
La construcción se hunde y tres mil viviendas cuelgan el cartel de 'se vende'

La situación de la construcción de viviendas en Cantabria es «absolutamente alarmante», se lamentan los promotores. Y lo refrenda el consejero de Obras Públicas, José María Mazón: «Los datos son incuestionables, la caída es drástica y la situación preocupante».

Ninguna nueva edificación se ha iniciado en la región en lo que va de año. Actualmente la inactividad es total en el sector. Únicamente se están ejecutando las promociones que comenzaron en 2008 y 2009 y con graves problemas, porque muchos adquirentes tratan de resolver los contratos de compraventa ante las dificultades económicas. Pero además Cantabria dispone de un stock de 3.000 viviendas sin vender, que el mercado no termina de asimilar.

La última estadística anual realizada por el Colegio Oficial de Aparejadores de Cantabria es reveladora. En 2009 se firmaron contratos de dirección de obra para ejecutar 2.446 viviendas en la región, lo que significa un 59,5% menos que en el año anterior y la cifra más baja de los últimos doce años. La brecha es más profunda aún (una caída del 85%) si la referencia es 2006, año en que la actividad constructiva alcanzó su cota más alta en la última década con 16.588 pisos a edificar.

Esta contracción del mercado tiene que ver con varios factores, entre ellos, la falta de crédito a los compradores, un exceso de oferta en los últimos años y las expectativas de mayores bajadas en los precios de la vivienda. En este sentido, el secretario general de la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria, Máximo Sáinz, considera que esta perspectiva «no tiene nada que ver con la realidad». A su juicio, el precio de la vivienda «está al límite y no va a reducirse más».

Es el único que defiende esta postura. El decano del Colegio de Procuradores, Miguel Ángel Berrazueta, lo tiene claro: «Los precios tienen que bajar más porque subieron de forma desproporcionada».

El consejero de Obras Públicas, José María Mazón, estima que la mitad del parque de 3.000 viviendas en stock que hay en Cantabria tienen que «ajustar su precio» para que puedan ser absorbidas por el mercado. Se trata de los pisos más caros, a partir de 390.000 euros. Mazón cree que la reserva de viviendas será asumida por el mercado en «uno o dos años de manera natural si la situación económica se recupera a lo largo de este año. De lo contrario tardará más y será necesario establecer medidas complementarias», aseguró, aunque «no volveremos a la actividad registrada en años anteriores».

El director general de Vivienda y Arquitectura, Francisco Javier Gómez Blanco, vincula el problema también a otro factor. Con la bonanza económica «se vendía todo y en cualquier sitio. Se ha construido en zonas que no tenían demanda». Como caso paradigmático puso el de Ramales de la Victoria o Corvera de Toranzo, donde «la población no ha crecido y se edificaron viviendas para segunda residencia, que con la crisis no tienen salida». Un tercer ejemplo es Castañeda, aunque en este municipio «habrá que esperar a ver qué ocurre cuando se ponga en marcha la Autovía del Cantábrico».

Gómez Blanco es moderadamente optimista. Sostiene que el incremento del tipo del IVA por vivienda, que a mitad de año pasará del 7 al 8%, y la supresión de la desgravación por la adquisición de pisos, que entrará en vigor a final del ejercicio, animarán a los compradores.

Gobierno y alquiler

Los constructores han propuesto varias medidas paliativas al Gobierno para reactivar el sector y mantener el empleo. Según explicó Máximo Sáinz, han pedido al Ejecutivo de Cantabria que compre las «mil viviendas que disponen de licencia urbanística y no han sobrepasado el 50% de la construcción para que las destine al alquiler para las familias de rentas más desfavorecidas. El promotor asume la realización del proyecto y el Gobierno es un cliente. Sería una inestimable ayuda al mantenimiento de la actividad en la construcción y permitiría mantener el empleo». Una iniciativa similar ha sido implantada en la comunidad canaria con «éxito», según Sáinz.

El departamento que dirige Mazón está «estudiando» la propuesta y analizando las posibilidades financieras de acometer dicha iniciativa. Según adelantó el consejero, «en un mes tomaremos una decisión al respecto». Su departamento reconoce que existe una «importante retracción en la demanda de compradores y un incremento inversamente proporcional de arrendatarios» motivado por la falta de crédito y la actual incertidumbre del mercado laboral. Pero «tenemos que analizar el asunto con las entidades financieras y Hacienda». No obstante, Mazón dice que el Ejecutivo regional ya ha tomado medidas de apoyo al sector. El presupuesto de acceso a la vivienda y fomento de la edificación para 2010 es de 27,2 millones de euros, de los que nueve millones son para subvenciones de compra, urbanización y habilitación de suelo, promoción de vivienda de protección oficial y rehabilitación de viviendas para alquiler, y casi cuatro millones para ayudas a inquilinos para el pago de las rentas de vivienda.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos