Archivada la causa contra el profesor acusado de abusos sexuales

Varias madres de un colegio público de Noja le acusaron de agredir sexualmente a sus alumnos pero el juez alega que no hay pruebas que sustenten esa imputación

EFESantander

La Audiencia de Cantabria ha archivado la causa abierta contra un maestro de un colegio público de Noja, al que varias madres acusaron de agredir sexualmente a sus alumnos, porque no hay pruebas que sustenten esa imputación y porque considera que las manifestaciones de los menores no son creíbles.

Esta decisión de la sección tercera de la Audiencia de Cantabria, fechada el pasado día 12, confirma el auto del Juzgado de Instrucción número 2 de Santoña que hace unos meses acordó ya el sobreseimiento provisional de la causa.

El proceso se inició hace más de año y medio tras las denuncias que presentaron las madres, que aseguraron que sus hijos eran víctimas de prácticas vejatorias por parte de este docente, que llegó a ser apartado de su trabajo como medida cautelar.

Además, en abril de 2009, el Juzgado de Instrucción número 2 de Santoña impuso al maestro, que daba clase en tercer curso de Primaria del colegio público "Palacio" de Noja, la prohibición de acercarse a esa localidad como medida cautelar.

Previamente, las madres comunicaron su denuncia a la Consejería de Educación y el propio profesor solicitó la baja voluntaria y dejó el centro.

Tras examinar el recurso de las denunciantes, la Audiencia de Cantabria confirma que no hay pruebas suficientes para juzgar a este hombre por un presunto delito de agresión sexual, tal y como concluyó el Juzgado que instruyó este caso.

El auto de la Audiencia resalta que la única prueba en contra de este maestro son las declaraciones de diez niños de ocho años, que no han sido corroboradas por ninguna otra prueba o diligencia.

Así, el tribunal afirma que no hay pruebas físicas que ratifiquen las denuncias de abusos, dado que el médico forense dejó claro que no había observado ninguna lesión, "siquiera mínima", en la región anal o genital de los menores.

Y añade que el Instituto Nacional de Toxicología tampoco ha observado restos de semen o "cualquier otro dato relevante" en las muestras que estudió.

Los magistrados de la Audiencia subrayan que los compañeros de clase de los hijos de las denunciantes no han corroborado su versión de los hechos, y "la han negado expresamente". "Sorprende que en un grupo tan numeroso sólo unos pocos hayan visto lo que dicen haber visto", consideran.

La Sala agrega que, incluso, un perito que propuso la parte denunciante emitió un dictamen que reconocía que los niños "habían aumentado, magnificado y hasta exagerado lo que las madres apuntaron en sus declaraciones".

Y hace hincapié en que las diligencias que se han practicado al investigar este caso "no sólo no han contribuido a sostener las tesis acusatorias, sino todo lo contrario".

Entre otros elementos, el auto subraya que la pericial psicológica que se practicó a los menores revela el "escaso sustento" de las acusaciones.

La Audiencia destaca que las conclusiones de los psicólogos son "tajantes" y consideran que los testimonios de los menores son "increíbles", hasta el punto de que, "en una escala", esa definición "se incardina en el grado máximo de incredibilidad".

Los magistrados resaltan que los psicólogos constataron multitud de contradicciones "relevantes" en las declaraciones de los niños.

"Con este nulo bagaje acusatorio, la juez de Instrucción, con buen criterio, ha considerado que los hechos objeto de imputación no aparecen suficientemente justificados en su perpetración", indica la Audiencia.

Los magistrados de la Audiencia señalan así en su auto, contra el que ya no cabe recurso, que "lo que no es de recibo" es continuar adelante con este procedimiento, que era lo que reivindicaban las madres denunciantes.