Una 'Copa de champán' para el Centro Botín y 'Vinagre' contra la crisis

Una 'Copa de champán' para el Centro Botín y 'Vinagre' contra la crisis

Las peñas, charangas, comparsas y bandas que participarán en esta edición de las carnestolendas de la capital este año acordaron otorgar sus premios positivo y negativo

REDACCIÓNSantander

Las peñas, charangas, comparsas y bandas que participarán en el Carnaval de Santander 2012 han acordado conceder la Copa de Champán al Centro de Arte de la Fundación Botín, por su contribución definitiva a la dinamización cultural de Santander, Cantabria y España.

Por el contrario, han concedido la Copa de Vinagre a la crisis económica, por el efecto negativo que está generando no sólo en empresas e instituciones sino también en numerosas familias.

Según explicó la concejala de Dinamización Social, Carmen Ruiz, las copas de champán y vinagre, que conceden anualmente los participantes en el Carnaval de Santander, distinguen a entidades, personas, organizaciones o acontecimientos que se hayan producido en la ciudad en el último año, "siempre con ánimo de fiesta y crítica positiva, en un clima de buen humor, característico de los Carnavales".

En este sentido, Ruiz anunció que ambos galardones serán entregados por las peñas en el transcurso de las fiestas, que se celebrarán del 17 al 19 de febrero.

Las agrupaciones de Carnaval acordaron otorgar la Copa de Champán 2012 al Centro de Arte Botín, ya que se trata de un nuevo espacio dedicado al arte y la cultura, que pretende convertirse en un referente social, cultural y económico de la ciudad.

Con esta distinción, las peñas, charangas, comparsas y bandas también quieren reconocer "la oportunidad que representa para Santander un centro de estas características, ya que no sólo generará iniciativas fértiles desde el punto de vista creativo y cultural, sino que tendrá un efecto económico muy positivo, ya que se convertirá en un nuevo foco de atracción turística".

En cuanto a la Copa de Vinagre 2012, otorgada a la crisis económica, las peñas justificaron su decisión por su "excesiva duración", así como por sus "tremendas consecuencias".

En este sentido, hicieron hincapié en la necesidad de poner fin a una situación que se ha convertido "en una suerte de tela de araña en la que todos nos vemos atrapados sin remedio".