Multitudinaria protesta en La Porticada de los afectados por el "corralito español"

Según la Policía Nacional, cerca de 300 personas se han concentrado ante la sede principal de Caja Cantabria

MARÍA DE LAS CUEVASSantander

300 personas -según datos de la Policía Nacional-, afectadas por las participaciones preferentes, se han manifestado frente a Caja Cantabria, en la Plaza Porticada de Santander, provistos de silbatos y cacerolas, para exigir que les devuelvan el 100% de su dinero, un dinero que les aseguraron podían recuperar en 48 horas, pero que ahora los bancos les niega.

Se calcula que hay 15.000 afectados en Cantabria, y todos tienen en común que adquirieron este producto bancarios "engañados", pues aseguran que en la sucursal del banco o caja donde se dirigieron se les ofreció un producto que era a plazo fijo y sin riesgo. "Me dijeron firme aquí y yo lo hice. Me engañaron como a un conejo. Y ahora me dicen que no puedo recuperar mi dinero hasta dentro de 10 años. No sé si llegaré a esa edad. Sinceramente creo que no veré mis ahorros", explica Ramón Renedo, uno de los afectados que participaba en la protesta.

En muchos casos son sus ahorros de toda la vida. María Teresa de Celis, afectada, está jubilada y relata que entre ella y su marido suman una pensión de 850 euors. "Cuando he necesitado mis ahorros, una herencia que guardaba en el banco, me dicen que no puedo sacarlos, que me dan un préstamo. ¿Qué quiere decir un préstamo de mi dinero?".

"Pedimos la nulidad de los contratos"

En su mayoría se trata de personas mayores, de más de 65 años, con pocos conocimientos de banca; pequeños ahorradores a quienes se les dijo "firmen aqui, y así lo hiceron", explican desde la Asociación de Usuarios de bancos, cajas y seguros (Adicae).

Adicae ha interpuesto hasta el momento ocho demandas a distintas entidades y pide la nulidad de los contratos.

En el banco les dicen que no pueden retirar su dinero hasta dentro de 10 años y les ofrecen un préstamos. Aceptarlo podría suponer que perdieran el 40% de sus ahorros, aseguran los afectados.

La mayoría son personas que viven con pensiones de jubilación, que depositaron una cantidad media de 40.000 euros.

La Caixa ha ofrecido bonos convertibles en acciones y deudas subordinadas a 10 años, lo que supone para los clientes la pérdida del 20 por ciento del plazo fijo.

Adicae exige en nombre de los afectados buenos canjes.

Ruido con pitos y cacerolas

Los afectados por el "corralito español" de las participaciones preferentes, estudian la posibilidad de presentar una demanda agrupada por el "engaño" al que fueron sometidos al participar en un producto que pensaban que era un depósito y que resultó ser un producto tóxico que les causaba una deuda "perpetua" que "no se amortiza jamás".

En esta situación se encuentran en Cantabria 15.000 familias con unos ahorros retenidos de 300 millones de euros, y que se están organizando con movilizaciones ante entidades bancarias, y han comenzado este jueves ante Caja Cantabria.

Se calcula que esta entidad vendió entre un 20 y un 30 por ciento de las preferentes a los afectados cántabros.

Los manifestantes, que han hecho ruido con pitos y cacerolas, portaban pancartas con lemas como 'Renta fija estafa fija', 'Si tienes una pistola robas un banco, si tienes un banco puedes robar a todo el mundo', 'Se busca banco decente que no engañe a los clientes', 'La gran obra social de la Caixa: engaño y estafa', mientras coreaban "ya está aquí, ya llegó, el corralito español".

El portavoz de los afectados, el delegado en Cantabria de la Asociación de usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), Juan Manuel Brun, ha aseverado que la "única solución justa", la que le plantearán este viernes al presidente de Caja Cantabria, Enrique Ambrosio, es el reembolso de las cantidades al 100%, frente a otras alternativas que les han planteado, como préstamos.

El colectivo está compuesto en su mayoría por personas de más de 65 años, que se estima han podido suscribir participaciones por un total de entre 400 y 500 millones de euros, con un valor medio de 40.000 a 60.000 euros, que fueron "transformados" en productos de riesgo, sin informarles exactamente de las condiciones en que se adquiría.

Adicae explica que se trata de un producto no solicitado ni buscado por los clientes, vendido irregularmente sin atender en modo alguno a lo que los consumidores querían o les convenía, y sin suministrar la información previa imprescindible, y que genera importantes pérdidas para el usuario después de haber sido colocado como si se tratase de inversiones a plazo fijo cuando se trata de deuda perpetua, no amortizable salvo a elección de la entidad y no cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos.