El temporal tiene en jaque a los servicios de emergencia toda la noche

El temporal ha tenido en jaque a los servicios de emergencia toda la noche. De las 133 llamadas recibidas por el Servicio 112 entre las siete de la tarde de ayer y las siete de la mañana de hoy, un total de 74 estuvieron relacionados con el fuerte viento. 37 de ellas supusieron algún tipo de incidencia. En su mayoría son árboles o farolas caídos sobre carreteras y calles, y carteles o chapas que presentan riesgo de caer en la calzada. Finalmente, a las nueve de la mañana de hoy zarpó el Ferry a Gran Bretaña, con 18 horas de retraso.

En las carreteras, el viento ha derrivado vallas en la N-635 en Medio-Cudeyo y en la N-623 en Camargo. Cuatro árboles han caido esta noche sobre las carreteras: en la N-629 en Ramales; en la CA-908 en Santoña; la CA-302 en bezana y en la C-261 en Riotuerto; mientras que dos farolas fueron derribadas por el fuerte viento en la CA-651 en Entrambasaguas y en la autovía a A-67 a la altura de Piélagos.

También han caído arboles en Cartes, Corvera de Toranzo y en Piélagos donde un árbol cayó sobre un tendido eléctrico cuyo poste corre también riesgo de caer. El vendabal arrastró ramas a las calles de Marina de Cudeyo y ha habido algunos problemas en Castro, El Astillero, Bárcena de Cicero, Camargo, Santoña, Polanco y Reocín por tablas, uralitas o cascotes con riesgo de caer arranzados por el viento.

En Santander y Torrelavega esas incidencias se traducen, según el parte del Servicio de Emergencias 112, en motos y contenedores arrastrados, bajantes, cables y cornisas arrancados y desprendimiento en cornisas.

Y es que a la costa llegan olas de casi seis metros y rachas de viento de más de 80 kilómetros por hora. En algunas zonas de alta mar, Cantábrico adentro, las masas de agua alcanzan hasta los ocho metros y soplan vientos cercanos a los 100 kilómetros por hora.

El duro temporal vuelve a complicar la navegación. Hasta mañana, como mínimo. Y no solo para los barcos de pesca, cuya flota se ha visto obligada a amarrar de nuevo al menos hasta el jueves. También para otro tipo de embarcaciones, como los grandes barcos de pasajeros. El ferry 'Pont Aven', por ejemplo, se vio obligado a retrasar su salida de Santander 18 horas y finalmente, ha partido esta mañana a las 09. 00 am, esperando tener condiciones más favorables en la travesía. El ferry permaneció amarrado en el puerto en la noche del y el medio millar de pasajeros durmieron a bordo. Otro cambio es que el buque, en lugar de regresar el miércoles, lo hará el jueves, debido a este retraso que altera su hoja de ruta.Barcos mercantes, en cambio, sí zarparon del Puerto de Santander ajenos a la borrasca. Con gente experimentada a bordo es más sencillo navegar en medio de esas condiciones. Pero no tanto para barcos de pasajeros, claro.

Optaron por una travesía menos movida

El medio millar de clientes que hoy viajaba a bordo del ferry ha gastado un día más de la cuenta de sus vacaciones, pero se habrá ahorrado buenos sofocones. Los responsables de Brittany Ferries y el capitán del 'Pont Aven' estimaron que la mejor opción para tener una travesía menos movida por el Golfo de Vizcaya sería aplazar la salida para esquivar parte del temporal y encontrarse hoy otro viento más propicio. De popa. Porque en su ruta de regreso a Gran Bretaña, navegar de popa es tanto como tener el viento a favor, lo que incluso les puede ayudar a recuperar parte del tiempo perdido. Aún así, los pasajeros no se van a privar de una travesía incómoda. Pero nada que ver con enfrentarse al viento de cara.

«El capitán ha considerado que entre temporal y temporal hay un paso, una ventana y la aprovecharán», señala Manuel Pascual, responsable de la naviera en Cantabria al explicar la demora programada en esta escala del 'Pont Aven'. Si este ferry hubiera zarpado a las tres de la tarde de ayer, como estaba previsto, a mitad de travesía se hubiera encontrado con una mar donde viento del Norte y Oeste (o sea, de proa/cara y de costado) y le hubiera castigado con rachas de unos 100 kilómetros por hora mientras surcaba el agua en medio de olas entre 5 y 7 metros. Y bajo esas circunstancias, pese a los 183 metros de eslora del ferry, no deja de ser un cascarón. En cambio, el movimiento de la borrasca y el role de los vientos va a permitir que el 'Pont Aven' navegue hoy con vientos de Sur y Suroeste (de popa) y con algo menos de mar de fondo; no obstante, la velocidad del viento se mantiene en valores de fuerza 7/8, que viene a ser como de cien kilómetros por hora.

«Mi padre me ha enviado un mensaje advirtiéndome de que va a ser un viaje muy movido», relataba Ellie, una estudiante de 17 años que ha permanecido una semana en Santander en un intercambio con alumnos del instituto Santa Cara. Junto a Cattlyn y Sam se despedían de sus amigos cántabros y no ocultaban que se embarcaban «un poco asustados».

Con distinto talante llegaba Ian. Este «inglés ciudadano del mundo» llegaba satisfecho después de treinta días en España, tiempo en el que le ha dado tiempo a cubrir el Camino de Santiago. «Una gran aventura», afirma, como la que le podía esperar a bordo del barco en la travesía. «No problema, perfecto para mí», señalaba en relación al temporal, sin que la demora en el regreso le suponga en su vida o en su trabajo «ninguna alteración. El trabajo no es importante, sí necesario. La vida sí que es importante».

A quienes sí les importó que el ferry saliera con 16 horas de retraso fue a un puñado de viajeros con vehículo, que decidieron cubrir por carretera el trayecto hasta el norte de Francia. También a la mitad de los 25 camiones que pensaban embarcarse ayer en el Pont Aven, y que en vez de llegar hasta Santander prosiguieron viaje por carretera.

Ante las complicadas travesías que se avecinaban para sus barcos estos días, Brittany Ferries ha modificado parte de la planificación de esta semana. Así, la naviera decidió que el 'Pont Aven', en vez de hacer escala en Portsmouth tuviera hoy como destino Plymouth. El buque regresará a Santander el jueves, sobre las 10.00 horas en lugar de haberlo hecho hoy por la tarde. Además, como consecuencia de estos cambios se cancela la escala del 'Cap Finistere'.

La flota sigue parada

Entre tanto, los barcos de pesca continúa amarrada. En todo el Cantábrico. Si la flota de bajura ya estuvo toda la semana anterior en puerto sin poder salir por mala mar, en ésta permanecerá igual. Al menos hasta el jueves. Algunos cerqueros de Santoña, Laredo y Colindres hicieron intento por salir a la costera del bocarte, pero tuvieron que darse media vuelta y desistir ante el creciente empeoramiento de la mar.

Incidencias ayer

Por su parte, desde las siete de la mañana de este lunes y hasta las siete de la tarde del mismo día los servicios del Gobierno de Cantabria registraron 622 llamadas, 111 de emergencias, y atendieron 83 incidencias, entre ellas un desprendimiento en la CA-308, que cortó un carril, y la caída de azulejos de una fachada en Castro Urdiales.

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