Comienza el desalojo de La Pereda

Entre lágrimas y abrazos dos hermanas han sido ya trasladadas al geriátrico de Cueto

IRMA CUESTASantander

Esta mañana ha comenzado el desalojo de la residencia de mayores de La Pereda. Entre lágrimas y abrazos se han salido del centro las dos primeras usuarias, dos hermanas que han sido llevadas al geriátrico de Cueto.

Sobre las once de la mañana, las dos residentes, las primeras en abandonar las instalaciones de El Sardinero tras el anuncio del Gobierno de proceder al cierre de las instalaciones porque, según dijo la vicepresidenta y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, no cumple las normas básicas de seguridad, abandonaron La Pereda muy emocionadas, y entre lágrimas se despidieron de quienes han sido estos últimos meses sus compañeros y ciudadores.

Las dos hermanas están entre el grupo de residentes que menos tiempo lleva en el centro y ayer quienes han velado por su bienestar desde entonces lamentaban la marcha recordando lo mucho que les había costado adaptarse.

Los trabajadores del centro de Atención a la Dependencia de La Pereda, en Santander, han remitido un escrito al presidente de Cantabria, Ignacio Diego, en el que solicitan conocer el informe del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) que el Gobierno alega para justificar su cierre.

La secretaria del comité de empresa del Centro de Atención a la Dependencia La Pereda de Santander, Mariví Muriedas, ha explicado que han remitido este escrito tanto a Diego como a la directora del ICASS, así como a la vicepresidente y consejera de Sanidad y Servicios Sociales, María José Sáenz de Buruaga, para conocer de primera mano las informaciones que, hasta el momento, solo conocen por la prensa.

Y tendrán que esperar al miércoles 23 de mayo, cuando está prevista una reunión entre la consejera de Sanidad y Servicios Sociales y los representantes de los trabajadores que consideran una falta de respeto que hayan sido citados tan tarde cuando la noticia se conoció el pasado 7 de mayo.

Un total de 94 personas -43 dependientes y 51 válidos- se verán afectados por la decisión adoptada por el Gobierno de Cantabria de cerrar el Centro de Atención a la Dependencia de La Pereda , en Santander, medida que supondrá la pérdida de 88 puestos de trabajo.

Por el momento, en el día de hoy, han abandonado el Centro de Atención a la Dependencia de La Pereda los dos primeros usuarios, aunque según han informado a Efe tanto el comité de empresa como la plataforma de afectados, el traslado a la Residencia de Cueto ya había sido decidido por los familiares y no ha sido decretado por la dirección de La Pereda .

Los trabajadores de este centro y los propios usuarios están realizando distintas movilizaciones desde que el Ejecutivo cántabro dio a conocer la semana pasada esta decisión que justifica en las "deficiencias" del edificio, al considerar que no cumple los requisitos para atender a personas dependientes, ni cuenta con la exigencias mínimas de seguridad.

Recogida de firmas

Tanto los representantes de los trabajadores de la residencia de La Pereda, como los propios usuarios y familiares que ya han creado una plataforma de afectados que recoge firmas para evitar el cierre, están llevando a cabo concentraciones diarias a las puertas del centro para expresar su "absoluto rechaza" a la decisión del Gobierno cántabro. Esta decisión se ha basado en un informe del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) -que es el que demandan ahora los trabajadores-.

Según el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, cerrar el Centro de Atención a la Dependencia de La Pereda es "lo más razonable desde todos los puntos de vista", tanto para una mejor calidad en el servicio como en el aspecto económico.

Por otra parte, el Gobierno de Cantabria también ha anunciado que externalizará la gestión del Centro de Día de Castro Urdiales, que cuenta con cerca de cuarenta usuarios, que, en principio, no sufrirán los cambios porque se trata de pasar de una gestión pública de los servicios a otra privada.