Los trabajadores de B3 Cable retienen a los directivos en la factoría durante tres horas

Bobinas de cable bloquean la entrada a la factoría de Maliaño. Foto: Andrés Fernández | Vídeo: Héctor Díaz/
Bobinas de cable bloquean la entrada a la factoría de Maliaño. Foto: Andrés Fernández | Vídeo: Héctor Díaz

El Comité de Empresa advierte de que, sin soporte económico para producir, la planta de Maliaño "no se sostiene una semana"

I. AROZAMENASantander

Durante tres horas han permanecido bloqueadas las puertas de B3 Cable en Maliaño, con sus directivos dentro. Pasadas las dos de la tarde, los trabajadores de la factoría blindaron las puertas con bobinas de madera hasta que la dirección no explicara en asamblea informativa la delicada situación de la planta, que tiene unas deudas reconocidas de entre 17 y 18 millones de euros, aunque el comité de empresa sospecha que el agujero puede llegar a los 27 millones.

La reunión se celebró pasadas las cuatro de la tarde, y a las 17.15 se abrieron las puertas. Los empleados abandonaron el centro con caras serias y llenas de desolación, y aunque advierten que, sin soporte económico para producir, la planta no se sostendrá una semana, mañana todos volverán a sus puestos. Mientras, se sigue presionando para mantener a flote la empresa.

El presidente del comité, Miguel Ángel Múñiz (UGT), ha aclarado tras la reunión que los ánimos están muy crispados. El director de la planta, Ignacio Adalia, y el de Recursos Humanos, Gabriel Mohedano, han sido los encargados de explicar a los trabajadores que la retirada de un socio inversor está dificultanto la viabilidad de la planta.

La deuda se mantiene con el banco americano PNC debido a las facturas y pagos pendientes a los proveedores. El desenlace es próximo y no se descarta el cierre.

El presidente del grupo está intentando que el banco adelante la financiación necesaria para poder seguir con la producción que está prácticamente paralizada por la falta de la materia prima: el cobre. Lo que sí parece garantizado es el pago de la nómina de este mes a los 318 trabajadores que integran la plantilla. El director de la fábrica desmintió en la asamblea que se vaya a desviar la producción a otros país ya que durante la mañana corrió el rumor de que se iba a llevar a China.

El principal objetivo es buscar financiación, ha explicado el presidente del comité de empresa pasadas las cinco de la tarde. A la fábrica de Maliaño se acercó una dotación de la Guardia Civil como medida de preventiva, cuando se bloquearon los accesos, aunque abandonó el lugar minutos después. La falta de financiación ha provocado la suspensión del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) aprobado en marzo por lo que las prejubilaciones de los 71 mayores de 56 años no se han llevado a efecto.

El comité de empresa de B3 ha advertido de que la situación de la fábrica es "prácticamente irreversible" pues sin el soporte económico para mantener la producción la fábrica "no se sostiene una semana".

Los ánimos eran de desolación y pesimismo esta mañana. Los trabajadores del primer turno apenas han podido enfrentarse a las tareas de por la mañana y pasadas las dos de la tarde se tomó la decisión de retener en la factoría a los diectivos. En la asamblea que se ha celebrado a medio día han estado tanto los trabajadores del turno, como algunos de los prejubilados.

Muñiz insiste en que la producción de la fábrica es rentable pero que ha habido una mala gestión y explica que los trabajadores temen que el inversor ha abandonado el proyecto porque descubrió que la deuda del grupo era mayor de lo que se había reconocido.

Disminución de la actividad

No se ha hablado de concurso de acreedores (suspensión de pagos) pero es una opción que está en la mente de los 318 trabajadores de la planta de Maliaño, que ayer conocieron lo delicado del momento y la inminencia de un desenlace que temen conocer. Desde el miércoles pasado la actividad de la fábrica ha disminuido por la falta de cobre y los empleados trabajan bajo mínimos, aunque no se ha llegado a paralizar del todo.

Esta manaña, el presidente regional, Ignacio Diego, ha manifestado que la "capacidad" del Gobierno regional para ayudar en la actual situación de la empresa B3 Cable de Maliaño es "mínima, por no decir ninguna". Ha asegurado que él, a "título personal", se ha puesto a disposición del director de B3 Cable, Ignacio Delia y ha detallado que hará "cuántas gestiones" le sugiera el responsable de la empresa ante los "accionistas en Inglaterra", y que, seguramente, irán encaminadas a "convencer al inversor inglés o al banco estadounidense que financia a éste".