El CSIC sostiene que en Altamira se ha superado el umbral del riesgo

César González, Sergio Sánchez y José Antonio Lasheras. Foto. Se Quintana/
César González, Sergio Sánchez y José Antonio Lasheras. Foto. Se Quintana

Sánchez Moral puso énfasis en los daños provocados por las excavaciones efectuadas en la cueva

JOSÉ LUIS PÉREZSantander

De «preocupantísimo» calificó Sergio Sánchez Moral el estado de conservación de Altamira por los problemas de colonización bacteriana. El investigador del CSIC destacó que las zonas de la cueva no colonizadas por las bacterias más abundantes en el vestíbulo y en buena medida frenadas gracias a la instalación de una puerta en el pasillo que da acceso a la sala de polícromos se encuentran «en un avanzado estado, a punto de desarrollarse» a partir del más mínimo cambio de las condiciones de la cavidad, por lo que «el umbral de riesgo se ha superado».

Además, puso especial acento en el perjuicio causado por los movimientos de tierra efectuados «dentro y fuera de la cueva» con las excavaciones desarrolladas por arqueólogos del museo desde 2004, así como por los trabajos fotográficos realizados durante la fase del proyecto de la neocueva por Pedro Saura, «ya que se produjeron incrementos térmicos muy fuertes y un incremento del tiempo de iluminación muy alto. Y eso es lo que creemos porque no lo seguimos en directo que provocó la eclosión de manchas verdes».

Por primera vez como el mismo reconoció, Sergio Sánchez Moral, investigador del Departamento de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y responsable del equipo que ha estudiado el estado la conservación y las condiciones de Altamira en la última década, impartía en público una conferencia sobre los problemas que tiene la capilla sixtina del arte paleolítico y las dificultades para decidir su reapertura. Fue ayer en el marco del curso de verano de la Universidad de Cantabria Altamira: conservación y conocimiento, que se celebra cada martes en la sede del Parlamento regional.

Sánchez Moral recordó los estudios previos de Eugenio Villar y Manuel Hoyos y los concluidos en 2009, cuando se cerró el segundo convenio del CSIC con el Ministerio, y advirtió que su equipo no entra en el tema de la gestión de la cueva, ni en el debate si se debe de reabrir o no la cueva a las visitas; insistió que se limitan a estudiar los datos, emitir informes y elevar al Patronato unas pautas. «Como profesionales realizamos unas recomendaciones y son los gestores quienes tienen que decidir si hay que seguir éstas. En general se han seguido la mayoría, pero no siempre al pie de la letra. Tampoco el CSIC es infalible. Ahí ya nosotros no entramos», apuntó refiriéndose expresamente a los movimientos de tierra de las excavaciones.

No es el momento

Los estudios del CSIC, que desde 2009 se han reducido a un control de la monitorización climática con unos equipos necesarios de renovar por el deterioro del uso, está previsto que concluyan en septiembre. Los estudios realizados no hacen necesario a juicio de Sergio Sánchez poner en marcha un plan de visitas experimentales para ver cómo reacciona la cueva, ya que «tenemos datos suficientes para demostrar que tan solo la entrada de una persona se nota». La apertura de las puertas provoca un incremento brutal de esporas de hongos y el riesgo es que las colonias bacterianas lleguen a los polícromos. Por ello el CSIC cree que no es el momento de abrir la cueva al público. «Quizá en el futuro, puede llegar el momento, cuando tengamos más conocimientos».

Mesa redonda

La cuarta jornada del curso concluyó con una mesa redonda en la que tomaron parte representantes de los tres grupos parlamentarios, que coincidieron en la necesaria promoción de Altamira como marca y de la mayor participación de la Universidad de Cantabria en los órganos de gestión e investigación en la cueva. Tamara González (PP), pidió la «máxima transparencia» en la gestión para que las administraciones «en el Patronato tomen las decisiones de forma colegiada». López Marcano (PRC) reclamó la gestión de la cueva:«Altamira para los altamiranos», y Cristina Pereda (PSOE) dijo que la decisión debe ser de los técnicos».