Siete Villas presenta el proyecto de construcción de una residencia en régimen de cooperativa

El proyecto consiste en construir un complejo para mayores en régimen de cooperativa

ANA COBOSantoña

El salón de actos de la Cofradía de Pescadores de Santoña acogerá durante todos los jueves de este mes de octubre, a partir de las 20.00 horas, la presentación de un singular proyecto consistente en construir un complejo residencial y asistencial para personas válidas y dependientes en una zona, aún por determinar, de la comarca de Siete Villas, que será gestionado en régimen de cooperativa de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro.

La iniciativa -que tiene como ámbito de actuación a los municipios de Santoña, Argoños, Escalante, Arnuero, Noja, Bareyo, Meruelo, Hazas de Cesto y Solórzano- ya cuenta con 63 personas interesadas en formar parte de este proyecto que nos sirva de futuro hogar donde pasar voluntariamente esta etapa de la vida sin tener que depender exclusivamente de la ayuda que nos puedan facilitar en esos momentos los familiares y la administración, explica uno de sus impulsores, Nemesio Rasillo.

Este tipo de iniciativas, sin ánimo de lucro, han ido surgiendo en los últimos años en distintos puntos de España (actualmente hay cinco proyectos funcionando y varios en marcha). Sería una pequeña ciudad que se ubicaría en la comarca de las Siete Villas, diseñada para personas mayores de 50-55-60 años, construida toda ella en planta baja para comodidad de los residentes y sin ningún tipo de barrera arquitectónica. Estaría dotada de toda clase de servicios domésticos y asistenciales.

El complejo se gestionaría a través de una cooperativa de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro, al ser - según sus impulsores- el tipo de sociedad que mejor se adapta a la filosofía del proyecto y donde las decisiones sean tomadas por todos los socios . La gran diferencia respecto a una residencia de las que todos conocemos, es que en nuestro proyecto quien pone las normas seremos los socios y en las residencias conocidas, las ponen sus promotores, pensando más en su rentabilidad que en el bienestar del residente.

La inversión a realizar es de 36.000 euros por socio. Su desembolso puede realizarse cómodamente a través de pequeñas aportaciones mensuales a realizar durante 10 años. Un dinero totalmente recuperable en caso de baja o defunción. Además el derecho de utilización del complejo es transmisible por herencia como cualquier otro tipo de bien.

Se puede ser socio con cualquier edad y no es obligatorio residir en el complejo. El hecho de participar en el proyecto nos garantiza la disposición de una plaza en el momento que uno quiera ocuparla, sin que suponga por ello ningún gasto mientras no se ocupe.

Fotos

Vídeos