Los zamarrones vuelven a Polaciones

El valle celebra el próximo sábado su recuperado carnaval de los Zamarrones, uno de los carnavales mas tradicionales y auténticos de Cantabria

VICENTE CORTABITARTEPolaciones

El valle de Polaciones celebra el próximo sábado su recuperado carnaval de los Zamarrones, uno de los carnavales mas tradicionales y auténticos de Cantabria, que pervivió a pesar de la prohibición hasta la década de los cincuenta del pasado siglo, por lo enraizado que estaba entre los vecinos del valle y también protegidos por el aislamiento geográfico que sufría este valle.

En los últimos años gracias a la Asociación Socio-Cultural Pejanda el Carnaval de los Zamarrones ha resurgido con fuerza, con el ánimo de que una de las tradiciones y mas importantes fiestas de Polaciones vuelva a ocupar el lugar que tuvo a lo largo de su historia.

Este Carnaval se caracteriza por la participación de los zamarrones blanco y negros. Los blancos llevan unos vistosos que se encargan de sabonear a las mozas solteras, es decir salpicarlas de barro y agua con una piel o saco atado a un largo pazo que también les sirve para apoyarse en sus espectaculares saltos. Estos trajes de gala en el que destaca su gran sombrero, contrasta con los trajes calandrajosos y tiznados de los zamarrones negros que son los encargados de escenificar las comparsas que cada año se componen, generalmente de temas de actualidad del propio valle.

El carnaval de Polaciones comienza muy temprano. A las 9 de la mañana se reúnen los participantes en la localidad de Pejanda donde les recoge un autobús para recorrer durante todo el día los 9 pueblos del valle. En cada uno de ellos se representa la comparsa del carnaval durante algo mas de media hora. Además en Pejanda, antes de la comida además de la representación, se entrega el Zamarrón de Honor, premio instaurado en el año 2004 con el que cada año se reconoce el trabajo de una persona o entidad que haya destacado en beneficio o promoción del valle de Polaciones. Este año el galardón lo recibirá la Vijanera en reconocimiento a su trabajo a favor de la cultura tradicional de Cantabria.