El comité de Eulen en Cantabria solicita una reunión urgente con la dirección

Los trabajadores creen que la rebaja de salarios que plantea la empresa incumple un acuerdo previo, firmado hace seis meses, que ya suponía un "gran sacrificio salarial" por parte de los empleados

E.PSantander

El presidente del comité de empresa de Eulen en Cantabria, Fernando Mirones, acompañado por el responsable de la sección sindical de USO en Eulen Seguridad Cantabria, han entregado en la Dirección de Eulen Seguridad un escrito en el que solicitan una reunión urgente en Madrid con la máxima responsable de la compañía, María José Alvarez, para trasladarla el "malestar" de la plantilla en Cantabria por la "injusta" rebaja de los salarios que plantea la empresa.

Una rebaja que, según señala este lunes Mirones en un comunicado, incumple un acuerdo previo, firmado hace seis meses, que ya suponía un "gran sacrificio salarial" por parte de los empleados.

Unos cien trabajadores de la sector de la seguridad privada y servicios auxiliares se manifestaron el pasado viernes a las puertas de las oficinas principales de Eulen Seguridad en Cantabria, arrendataria de servicios de seguridad de la Petroquímica Dynasol o la Gerencia del Servicio Cántabro de Salud, en señal de protesta por la pretensión de Eulen de realizar una rectificación "a la baja" del convenio colectivo y una modificación "sustancial" de las condiciones de trabajo de los vigilantes.

La empresa, según el comité, justifica esta medida, "que conllevará más precariedad laboral, salarios tercermundistas y desánimo moral entre los empleados", en la crisis económica y la mala situación de Eulen en el mercado.

Para el comité de empresa es "intolerable" la actitud de la dirección cuando la empresa en Cantabria ha demostrado tener "solvencia infinita" para gastarse más 60.000 euros en despidos "improcedentes e indiscriminados" de varios trabajadores de la delegación cántabra.

Las reformas salariales con las que ahora Eulen y Aproser (su agrupación empresarial) pretenden "descolgarse" pueden llegar a suponer una rebaja del 5% del salario total de los vigilantes de seguridad, que actualmente no llega a los 850 euros netos, y retrotraer sus ingresos brutos anuales a los de hace diez años, denuncian.