Sniace retira el ERE de extinción tras llegar a un acuerdo con el comité de empresa

Miembros del comité de empresa y de la dirección mantuvieron una reunión maratoniana en las oficinas de la fábrica que se cerró con acuerdo./ Foto: Luis Palomeque/
Miembros del comité de empresa y de la dirección mantuvieron una reunión maratoniana en las oficinas de la fábrica que se cerró con acuerdo./ Foto: Luis Palomeque

La empresa lo sustituye por un expediente temporal de dos meses en los que se negociará las prejubilaciones y una rebaja salarial

MARIO CERROSantander

Punto y seguido al conflicto laboral en Sniace. Después de una maratoniana reunión duró doce horas, la dirección y el comité de empresa llegaron anoche a un acuerdo y el ERE de extinción que afectaba a 364 trabajadores, el 67% de la plantilla fue sustituido por otro expediente de regulación temporal, de dos meses, para los 581 empleados. En ese tiempo las partes negociarán las prejubilaciones y una bajada salarial, dos de los requisitos que había puesto encima de la mesa la empresa.

En su oferta inicial la dirección había propuesto cambiar el expediente por otro de regulación temporal, pero completado con 101 prejubiliaciones y una bajada salarial del 20% para toda la plantilla. Los sindicatos consideraban que ambos aspectos se debían negociar durante los dos meses, tiempo en el que se abordaría el plan de viabilidad y sostenibilidad de la planta de Torrelavega. Las posiciones de ambas partes parecían inamovibles, pero finalmente la empresa cedió y en el documento que rubricó con el comité no incluye ni el número de afectados por las prejubiliaciones ni tampoco la reducción de salarios del 20%.

Cambios

En concreto, eliminó la referencia que había incluido en el punto quinto del primer borrador a la reducción de la actual plantilla en 101 empleados, aunque ambas partes consideran que el expediente de suspensión «pudiera ser no suficiente aún en en el mejor de los escenarios previstos, para situar al Grupo en una situación de viabilidad y competitividad, siendo por ello imprescindible el cumplimiento total de los compromisos de la administración». En este sentido, se habla de la necesidad de «cambios estructurales» que implicará la negociación de las partes sobre la reducción del coste salarial y de reducción de plantilla, «que permita concebir un conjunto de medidas necesarias para garantizar la futura viabilidad de la empresa».

El documento especifica que, siendo conscientes de esa necesidad de reducción de plantilla, ambas partes coinciden en que la salida de esos trabajadores debe cumplir ciertos requisitos que, en ese momento y dada la conclusión de los plazos del presente expediente, no es posible concretar, «si bien debe buscarse como prioritario el camino de las jubilaciones anticipadas, sin perjuicio de otras fórmulas de salida de la compañía». Dirección y comité acuerdan que en el plazo de un mes a contar desde la firma del acuerdo, «concretarán de forma negociada la lista de los trabajadores cuyo contrato de trabajo será extinguido y las condiciones de su extinción, presentándose en todo caso en la fecha final de ese plazo de un mes, el correspondiente expediente de regulación de empleo extintivo para la tramitación de las extinciones. Ambas partes se comprometen a negociar «de buena fe» y cuantas veces fueran requeridas los extremos de las mismas.En caso de no alcanzarse un acuerdo, el expediente extintivo será presentado y notificado a la representación legal de los trabajadores y negociado «en una primera, inmediata y única sesión».

Si llegada la fecha indicada y las partes no alcanzan un acuerdo sobre los trabajadores cuyo contrato debe ser extinguido y sus condiciones, «la empresa procederá igualmente a la presentación del ERE en el que propondrá las extinciones que, en consecuencia con la necesidad indiscutida de reducir la plantilla para su viabilidad, considere pertinentes y con las condiciones que entienda necesarias, procediéndose a la negociación de dicho expediente en los términos legalmente previstos».

Irreversible

También se deja constancia en el escrito que después de los dos meses de suspensión de contratos, si no se hubiera conseguido que los compromisos solemnes adquiridos por el Gobierno de Cantabria y el Gobierno central «se verificasen, implantasen y materializasen, la situación del Grupo Sniace sería de «una absoluto e irreversible deterioro».

El acuerdo alcanzado por la dirección y el comité fue ratificado pasadas las once de la noche por los trabajadores en el transcurso de la asamblea que se celebró en los soportales del edificio de La Báscula. El secretario del comité de empresa, Antonio Pérez Portilla, reconoció que no había sido nada fácil alcanzar el acuerdo y se mostró satisfecho porque en el documento se han introducido las mejoras que proponía el comité. «Hemos cambiado bastante de las intenciones que tenía la empresa», señaló.

Sniace presentó el ERE de extinción el pasado 17 de junio en lo que fue un duro golpe a la plantilla, a la industria cántabra en general y a la comarca de Torrelavega. Aquel expediente de extinción, que ahora se ha retirado tras este acuerdo, incluía el despido 237 obreros y especialistas, 89 administrativos, 32 técnicos y 6 técnicos de alta cualificación.

"La industria cántabra necesita inversión pública"

La crisis de Sniace es, para el nuevo secretario general de Comisiones Obreras de Cantabria, Carlos Sánchez, «un claro» ejemplo de lo que está ocurriendo en el sector industrial cántabro. El sindicalista demandó «una inversión pública» potente para evitar situaciones como la que sufre el grupo presidido por Blas Mezquita.

Sánchez criticó «algunas políticas públicas que han agobiado a las empresas que han terminado asfixiándose». Se refirió, no sólo al céntimo verde, sino a otros tributos como las tasas de saneamiento «que se han incrementado un 74%». Reconoció que la salida de Sniace «no es fácil» porque el problema se encuadra en el que vive el sector industrial.

 

Fotos

Vídeos