Ignacio Diego dice en el Día de Cantabria que la región "está en la senda de renovación económica"

El presidente de Cantabria asegura en su discurso que "ya ha pasado lo peor" y en 2014 seremos testigos de una recuperación

CONSUELO DE LA PEÑA Santander
Más de mil personas se han dado cita en esta fiesta de Cantabria / Alberto Aja/
Más de mil personas se han dado cita en esta fiesta de Cantabria / Alberto Aja

El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha lanzado este domingo un mensaje de confianza en la convicción de que la región "está en la senda de renovación económica, crecimiento y de creación de puestos de trabajo y oportunidades profesionales", todo ello salvaguardando servicios esenciales como la sanidad, la educación y la atención social a los dependientes y desfavorecidos.

Diego realizó estas declaraciones durante su discurso con motivo de la celebración del Día de Cantabria en Cabezón de la Sal, una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional desde 1972, en donde no faltaron diputados y autoridades municipales y regionales.

Si el mensaje institucional que Diego lanzó el pasado año en el Día de Cantabria en el parque Gómez San Diego de Cabezón aventuraba que la región iba a salir de la crisis, este año ha sido más contundente al afirmar que empezamos a salir ya. Cantabria ha pasado lo peor, encara su convalecencia y volverá más pronto que tarde a una salud pletórica que permitirá pensar que vivimos no sólo en la tierra más bella del mundo sino también en la tierra con más oportunidades.

Además, se comprometió para que las instituciones sigan manteniendo el impulso de cambio, de transparencia, de austeridad, de sentido social y solidario, y también de ética.

El presidente regional vertebró su discurso en tres preguntas casi filosóficas. ¿Qué somos, de dónde venimos, y qué nos cabe esperar? Y como viene repitiendo en los últimos meses, insistió en un optimismo sobre el cambio de tendencia que lleva a la recuperación económica y el fin de la destrucción de los puestos de trabajos.

Esta confianza de Diego se basa en señales y síntomas de cambio que, según dijo, tienen su origen en las reformas emprendidas en España por el gobierno de Mariano Rajoy a quien, sin citarle, mostró todo su apoyo.

Mala situación heredada

Puso el retrovisor por un momento para recordar que venimos de una situación generada por los gobiernos socialistas que negaron el problema de la crisis y no supieron afrontar lo que se venía encima". Esto, agregó, provocó un retraso muy significativo de las reformas económicas y políticas necesarias para superar la crisis, lo que elevó el nivel de desempleo muy por encima de lo inevitable, mientras que al mismo tiempo se cargaba el sector público con un encadenamiento inviable de déficits que ha conducido a unas ineludibles subidas de impuestos para socorrer servicios públicos esenciales.

Venimos de cerrar los ojos y perder el tiempo, enfatizó en referencia clara a los gobiernos anteriores. En esta situación heredada, Ignacio Diego justificó los recortes que su gobierno ha tenido que hacer.

En este sentido, defendió que Cantabria ha hecho sus deberes implantando una cultura de austeridad, suprimiendo consejerías y cargos políticos. Hemos sido pioneros en reducir el Parlamento al mínimo legal y estamos a la cabeza de España en reducción de organismos y entes públicos, librando al contribuyente de gastos improductivos para centrar los recursos en los servicios sanitarios, educación y atención social, aseguró.

Para reforzar el cumplimiento de sus tareas, el presidente tiró de cifras. De cada 100 euros de austeridad, 94 se han conseguido conteniendo los gastos no perentorios y adelgazando el sector público, y sólo 6 euros se han obtenido subiendo impuestos.

El presidente situó a Cantabria entre las regiones más capaces de financiar su servicio sanitario y, dentro de esos brotes verdes que atisba el presidente para 2014, citó el paro registrado en el mes de julio que ha sido el primer mejor semestre de la historia de Cantabria", así como también los índices de la producción indusrial que han sido "notablemente mejores".

A su juicio, la industria de Cantabria está resistiendo bien la competencia y la crisis, y dejó constancia del apoyo del gobierno a este sector así como a todo el ámbito empresarial.

En su intervención no hubo ninguna referencia a los casos de corrupción política, pero sí una crítica al nacionalismo catalán. Así, mientras defendió la vocación autonómica de Cantabria y su elevado sentimiento español, mostró cierta preocupación por determinadas expresiones extremadas de nacionalismos disgregadores que siembran la discordia para justificar sus inclinaciones, y que con la propaganda inducen los sentimientos que más les convienen.

Cumplimiento del déficit público

En este sentido, destacó que Cantabria ha pasado de ser una de las comunidades más incumplidoras del criterio de déficit público a estar en el grupo de vanguardia que avanza hacia el equilibrio fiscal, un cumplimiento que nace de su defensa de la solidaridad en la fijación de un objetivo bajo, porque nadie saldrá ganando con la quiebra de otras partes de España.

Enfatizó especialmente en este sentimiento solidario de la región porque, a su juicio, aquí no hay salvaciones individuales, sino salvación de cada uno dentro de la embarcación común que debe seguir a flote y en un buen estado de navegabilidad.

Si algo critica especialmente los partidos de la oposición (PSOE-PRC) al presidente es su actitud sumisa ante Madrid. Por eso, en su intervención Ignacio Diego puso el acento en la posición reivindicativa del ejecutivo que preside frente al gobierno de Rajoy.

A ese espíritu atribuyó tres logros conseguidos por su ejecutivo en los últimos 12 meses: el acuerdo para una histórica mejora a corto plazo del ferrocarril con la meseta y la reactivación de la Autovía del Cantábrico entre Solares y Torrelavega; la reducción del llamado céntimo verde, y la propiedad del edificio del Banco de España en Santander. Pero por encima de estos tres aspectos situó la inclusión de fondos estatales para el hospital Marqués de Valdecilla.

No desaprovechó la ocasión para meter una puya al gobierno bipartito (PSOE-PRC), cuyos dos máximos representantes, la socialista Dolores Gorostiaga y el regionalista Miguel Ángel Revilla estaban presentes en el acto, al definir como kafkiana la situación en que encontró su ejecutivo el hospital Valdecilla. En este sentido, aseguró que dicho centro sanitario verá resuelto el problema de las obras y su viabilidad inmediata gracias a la participación privada en los servicios auxiliares.

Tras una intervención de alrededor de 40 minutos, se procedió al izado de las banderas autonómicas bajo el himno de la Alegría, de la de Cantabria, que fue realizado por Diego al son del himno de Cantabria y de la de España, que fue izada por el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, bajo el himno nacional.

La anécdota de la jornada se produjo en este momento ante la resistencia que tuvo que vencer Samuel Ruiz para izar una bandera española que se trabó a medio camino

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos