«Ha sido una crisis de valores; la empresa debe volver a regirse por principios éticos»

Antonio Huertas, durante una reciente intervención en un foro económico. / EFE/
Antonio Huertas, durante una reciente intervención en un foro económico. / EFE

El Ejecutivo, que este viernes participa en el Foro de El Diario Montañés, reclama un gran pacto social por el empleo y el apoyo público a la internacionalización de la economía española

MIGUEL ÁNGEL PÉREZ JORRÍNSantander

Antonio Huertas es desde marzo de 2012 presidente del Grupo Mapfre, la gran multinacional española de los seguros. Su discurso sobre la evolución de la economía española es optimista pero con realismo. Quedan cosas por hacer y en todos los ámbitos: el Gobierno, las empresas y la propia sociedad. Y un mensaje claro sobre causas, consecuencias y obligaciones: la crisis ha sido una crisis en gran parte moral. «No todo vale y las empresas deben volver a regirse por unos principios éticos y no apartarse de ellos». Huertas intervendrá el próximo viernes, 4 de octubre, en el Foro de EL DIARIO MONTAÑES sobre la internacionalización de la economía española, intervención que se podrá seguir en directo en la edición digital del periódico.

Mapfre es la primera aseguradora de España, con un conocimiento único del mercado. ¿Han detectado ya una mejora económica como anuncia el Gobierno?

Ya contamos con algunos indicadores positivos que reflejan los primeros frutos del esfuerzo colectivo. Por ejemplo, la rebaja sostenida del déficit público, que se ha contraído más de cuatro puntos porcentuales en los últimos cuatro años; el crecimiento de las ventas de bienes fuera de España, que son ahora un 25 por ciento superiores a las que había antes del estallido de la crisis; el nivel de la prima de riesgo, que ronda los 250 puntos básicos, muy lejos de los 635 que llegó a alcanzar en mayo del pasado año Por eso quiero mandar un mensaje de optimismo sobre la evolución de la economía española. Las previsiones indican que en el tercer trimestre de este año se producirá un ligero crecimiento y se espera que la tan ansiada recuperación se inicie, con un sesgo algo más claro, en el cuarto trimestre del ejercicio. Ya en 2014 se producirá, según todos los expertos, un crecimiento positivo, apoyado no sólo en el sector exterior, sino también en la demanda interna.

Usted se ha referido recientemente a que no hay que aminorar el ritmo de las reformas ¿cuáles considera necesarias e inaplazables?

En los últimos años España ha acometido muchas reformas en un tiempo récord, unas de menor calado, pero otras con gran carga de profundidad, como la consolidación del sector bancario, la flexibilización del mercado laboral, la mejora en la solvencia y la constitución de las bases para asegurar la sostenibilidad del Estado del Bienestar. No son reformas fáciles ni cómodas, pero sí necesarias para construir un nuevo modelo socio-económico. Pero, efectivamente, quedan muchas cosas por hacer. El Gobierno debe transformar la Administración en una de las más avanzadas del mundo; las compañías debemos crear empleo neto de manera sostenible; y los particulares y las familias deben ayudar a remontar el vuelo con su trabajo y con la confianza en las empresas y en las instituciones. Todos tenemos mucho que aportar, trabajando juntos, para conseguir dar el salto, una vez más, como ya lo dimos en otras épocas.

¿Está la laboral entre las reformas que necesitan una profundización, por ejemplo en el asunto de las modalidades de contratos?

En esta crisis hemos ido dejando en la cuneta a tres millones de desempleados más, alrededor de un millón y medio de familias sin ningún ingreso, muchos jóvenes sin posibilidad de acceder a su primer empleo Por eso creo que es imprescindible una actuación concertada entre administraciones y agentes sociales para lograr un gran pacto por el empleo, que a día de hoy es el mayor de nuestros problemas. No es sostenible mantener una tasa de paro como la que tenemos, y no puede haber recuperación sin creación de empleo. Pero además de ese imprescindible pacto social por el empleo, las autoridades deben continuar apoyando la internacionalización e innovación de las compañías españolas. Desde la Administración ha habido iniciativas legislativas en este sentido, pero creemos que no es suficiente y que se debe hacer un esfuerzo mayor. Tenemos que transformar la actitud de las compañías españolas, que tienen la capacidad y el potencial para poder exportar productos y servicios a cualquier parte del mundo.

¿Qué hace falta para que las empresas empiecen a crear puestos de trabajo?

Abrir el grifo de la financiación es una necesidad para nuestras empresas, especialmente para las pequeñas y medianas. Sólo así podrán darse las condiciones necesarias para crear empleo. Es una de las asignaturas pendientes de nuestra economía.

Ustedes tienen una gran implantación en Cataluña y acuerdos con Catalunya Caixa ¿cómo ve la deriva independentista del Gobierno catalán?

Creo que se trata de un asunto de trascendental importancia para el conjunto del Estado, por lo que es muy importante que las instituciones implicadas consigan resolverlo cuanto antes para evitar el desgaste que genera la situación actual. Estoy convencido de que tanto el Gobierno español como el catalán harán todo lo posible para alcanzar, desde su sentido de la responsabilidad institucional, una solución satisfactoria para ambas partes.

Las compañías de seguros han entrado en una dinámica de rebajas para captar clientes ¿cree usted que es bueno para el sector?

Esperamos que la presión sobre los precios empiece a remitir poco a poco, ya que, en caso contrario, los márgenes de negocio podrían empezar a resentirse de forma notable, y eso no es bueno ni para las compañías ni para los clientes. De hecho, creo que ya estamos asistiendo a un cambio de tendencia. Es importante que las compañías mantengan sus márgenes comerciales en unos niveles suficientes para asegurar su solvencia, algo esencial para el correcto funcionamiento del sector. Un sector, que ha sido capaz de sortear las actuales dificultades con enorme holgura, creando empleo, siendo ejemplo de fortaleza y solidez en tiempos duros y contribuyendo al mantenimiento del estado del bienestar, en momentos en los que era especialmente necesario.

Desde el punto de vista empresarial, ¿qué lecciones debemos aprender de esta crisis?

A nivel práctico, considero que la necesidad de salir al exterior es una de las lecciones que debemos extraer de la crisis económica para estar preparados para el futuro. Hoy es una condición clave para sobrevivir y un antídoto contra las crisis locales, ya que una empresa diversificada y con presencia en diferentes mercados es una garantía de fortaleza en tiempos inestables. Pero, a pesar de su importancia, creo que ésta no es la principal lección que debemos aprender de la etapa tan difícil que hemos atravesado. Lo más importante para todos es que entendamos que esta crisis ha estado basada, fundamentalmente, en una crisis de valores, y que no todo vale. Que las empresas deben volver a regirse por unos principios éticos, y no apartarse de ellos. Que la sostenibilidad de su actuación, su responsabilidad con la sociedad, ya no es una elección. Las empresas, los directivos, tenemos que aprender de los errores que nos llevaron a esa situación, y trabajar para establecer un sistema económico sólido y más humano, que tenga un impacto positivo en la sociedad y nos permita recuperar su confianza. Porque es la única manera de salir reforzados de esta crisis y evitar situaciones similares en el futuro. Tenemos que trabajar todos en construir un nuevo modelo de empresa que aporte valor al entorno, a las personas, al medio ambiente, al tejido económico En Mapfre siempre lo hemos entendido así.

¿Cual es la posición de Mapfre en el mercado cántabro y sus expectativas de futuro?

Somos una de las principales aseguradoras en la región, con una cuota de mercado superior al 10 por ciento y un volumen de negocio cercano a los 60 millones de euros. Cantabria es muy importante para Mapfre. Contamos aquí con 50 oficinas, más de 90.000 clientes y casi medio centenar de empleados. Además, en torno a 200 agentes y colaboradores trabajan con Mapfre en esta región, donde aseguramos uno de cada seis vehículos y uno de cada cinco hogares. Nuestras perspectivas en este mercado son muy positivas, y nuestra evolución irá ligada al desarrollo de esta Comunidad, que tiene un significativo potencial de crecimiento y por la que apstamos de forma clara y decidida. Mapfre es un grupo multinacional, con presencia en 46 países y más de 35.000 empleados en todo el mundo. España sigue siendo muy importante para nosotros, pero el 70 por ciento de nuestros ingresos procede ya de otros países. Estamos dando todos los pasos para convertirnos en un grupo global.

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