Diego interviene en un aula casi vacía tras el 'escrache' de los estudiantes en la Universidad

La UC impidió el acceso a la sala a la treintena manifestantes que participaron en la protesta contra el presidente, alegando "riesgo real" en la seguridad de las personas

ÁLVARO SAN MIGUELSantander

La Universidad de Cantabria (UC) ha vivido hoy momentos de gran tensión en un acto pensado precisamente para lo contrario: abrir un diálogo directo entre los universitarios y el presidente cántabro, Ignacio Diego.

El colectivo de estudiantes EDUP había convocado un escrache al presidente y los problemas han empezado cuando la seguridad del campus ha impedido a unos 20 jóvenes de la agrupación el acceso a la Casa del Estudiante media hora antes de que empezara el acto.

Tras un duro forcejeo con los guardias de seguridad del campus, que han cortado el paso a la mayoría de los alumnos a algunos les han pedido el carné de estudiante y a otros simplemente se les ha negado el paso-. La UC, en un comunicado, ha indicado que"personas manifiestamente hostiles" pretendían "boicotear" el acto.

El presidente ha pedido a los organizadores que dejaran entrar a todos los alumnos que quisieran participar, pero la Universidad ha preferido dejar fuera a los jóvenes que se estaban manifestando. En un comunciado, la UC ha señalado que los responsables de seguridad del presidente, habiendo consultado con los de la universidad, "han considerado que existía un riesgo real para las personas debido a la actitud de los manifestantes". Por esta causa se tomó la decisión, "por razones de estricta seguridad", de no permitir el acceso a más público al acto. No obstante, los participantes en la protesta han insistido en que en el interior de la sala su unica intención era plantearle al presidente diversas preguntas sobre su gestión y la de su partido.

Finalmente han accedido a la sala de conferencias de la Casa del Estudiante unas 50 personas, ninguna de ellas de los manifestantes, que han preguntado al presidente sobre el paro, las becas, la economía cántabra, las tasas universitarias, investigación... En total, más de dos horas de charla mientras en el exterior se escuchaban de cuando en cuando consignas en favor de la enseñanza pública.

Los incidentes más graves se han producido a la salida del acto. El presidente ha abandonado el edificio por la puerta inferior, donde le esperaba un grupo de estudiantes con una pancarta y los ánimos exaltados. Tras un intercambio de golpes y empujones con la seguridad del campus y los escoltas del presidente, los dos coches oficiales que llevaban a Diego y a su equipo han salido disparados, dejando atrás a los escoltas del presidente, que se encargaban de impedir a los estudiantes que se acercaran a los vehículos.

Durante un par de minutos, los alumnos se han enfrentado a los dos escoltas, que han llamado por radio a la Policía Nacional. A la llegada de la Policía, los universitarios han pedido a los agentes que identificaran a uno de los escoltas, ya que aseguraban que había golpeado a dos de los estudiantes. Al final ha sido uno de los estudiantes al que la Policía ha pedido la identificación.

En una nota de prensa, el rectorado de la Universidad ha lamentado "profundamente" que lo ocurrido no haya permitido el desarrollo normal del encuentro, "que debía responder al clima de libertad y respeto que han de presidir todos los actos universitarios".

Diego en el interior del acto : "Ya estoy aconstumbrado a las protestas de las minorías"

Tras empezar el acto con el presidente, Diego ha tomado la palabra y se ha referido a esta protesta, y ha indicado que él hubiese preferido que "todo el mundo" hubiera podido entrar para "exponer, compartir y debatir ideas".

No obstante, ha lamentado la situación que se ha generado en el exterior del edificio de las Tres Torres aunque ha afirmado estar "ya acostumbrado" a las manifestaciones y protestas de las "minorías", a quienes tiene "respecto" a pesar de que no compartan su ideología o sus ideas.

Diego ha considerado que la Universidad "no sólo transmite conocimientos sino también valores y principios", entre los que se encuentra "el respeto a los demás" y que estos manifestantes, ha dicho, "no han sabido aplicar".

"Estoy acostumbrado, esto ni me asusta ni me preocupa, porque son actos de unas minorías muy insignificantes", ha dicho, al tiempo que ha añadido que, si bien, les guarda "respeto" ya que la libre expresión de las diversas opiniones "enriquece" la sociedad.

En su intervención, el presidente ha reivindicado la política universitaria del Gobierno para el que, ha dicho, la educación es "una prioridad" y por ello ha hecho un "esfuerzo" en dotar a la UC de un "presupuesto suficiente" para cumplir con sus obligaciones.

En 2014, la UC tienen "un presupuesto creciente" algo que no sucedía desde 2009, ha indicado Diego, al tiempo que ha destacado la inversión de 1,4 millones en becas al estudio otorgadas este año y que supone un 21% más que en 2010.

Ante la atención de más de un treintena de estudiantes universitarios, ha ensalzado el liderazgo de la UC en muchos proyectos internacionales y nacionales, un "puesto legítimo" que le permite "poder soñar con un futuro mejor".

El caso Bárcenas y la Ley del Aborto

Los estudiantes han preguntado a Diego sobre el Caso Bárcenas. El presidente ha considerado que éste representa a "una minoría deplorable y despreciable" de políticos acusados por "corrupción" a quienes ha considerado que se debería "castigar" con penas "mayores" que al resto de los ciudadanos debido a que han "abusado" de todos aquellos que les votaron para representarles, en este caso en el Senado, cámara que cree que debería "reformularse".

Además, ha reiterado su opinión de que el anteproyecto de la reforma de la ley del aborto es "mejorable" y por ello espera que el debate que aborda el Congreso al respecto logre "un consenso" con el que se refleje "el sentir de la mayoría de la sociedad" de España.

Por otro lado, ha manifestado que la política que el Gobierno regional está desarrollando le hace ir "con la cabeza muy alta" porque está "muy satisfecho" de ella aunque, no obstante, ha reconocido que "sería deseable hacer más".