"Algunos han encontrado más de 6.000 tesoros"

El juego Geocaching permite esconder y descubrir objetos en lugares como la playa de Usil, el mirador de Alisas o las marismas de Santoña

LAURA REYSantander

Ya tengo varios tesoros localizados en Nueva York, mi próximo destino de vacaciones, comenta ilusionado Santiago Sanchéz, fisioterapeuta manchego afincado en Cantabria y que practica 'Geocaching' desde hace diez años. Pocos lugares del planeta se libran de este juego que consiste en esconder pequeños tesoros o 'cachés' y publicar su coordenadas GPS en el sitio geocaching.com para que la gente los encuentre. Lo descubrí por casualidad y ahora me apasiona, dice el joven.

Un pasatiempo que cuenta ya con seis millones de seguidores repartidos por el mundo y que según Santiago, 'crea adicción'. El fisioterapeuta ha conocido lugares fantásticos gracias al 'Geocaching' y cuenta en su haber con 667 tesoros encontrados y 70 escondidos en diferentes países como Francia, Italia o Perú. Una fórmula para descubrir parajes nuevos ya que el objetivo principal no es encontrar el caché, sino el lugar al que te lleva su búsqueda.

El planeta alberga más de dos millones de tesoros escondidos en las formas y lugares más insospechados. El caché puede estar oculto bajo la butaca de un cine o camuflado en una boñiga de vaca como recipiente, comenta divertido Santiago. Según el manchego, se puede buscar por tierra, mar, o incluso, aire. Mucha gente se rompe realmente la cabeza para crear buenos escondites y disim los tesoros, dice Alberto, compañero de afición. El GPS te permite llegar al lugar, pero entonces sólo sirve la intuición del geocacher.

Una vez hallado el tesoro, en su interior encontraremos generalmente objetos de poco valor, como una pulsera o un llavero, y una libreta para que quien lo halle deje su rastro junto con los comentarios y firmas de quienes pasaron antes. Santiago aún recuerda su asombro al descubrir una torre de PC dentro de un caché o la urna funeraria escondida que apareció mientras buscaba un tesoro en Austria.

Las normas del 'Geocaching' son simples: quien esconde el tesoro debe revisarlo regularmente para asegurar su mantenimiento y quien lo encuentra no puede llevárselo o, si lo hace, debe sustituirlo por objetos de parecido valor. La discreción debe ser la principal virtud de los 'geocachers'. La policía ha llegado a intervenir en alguna búsqueda, dice Santiago. Mucha gente nunca ha visto un aparato GPS, ven a un hombre dando vueltas al mismo sitio y se asustan.

Concursos de foto, competiciones o juegos para niños son algunos de las actividades que intentan reunir periódicamente a los seguidores de este juego y compartir experiencias. Santiago y su compañero ya han participado en varios eventos, y cuentan entre risas como al final muchos se convierten en encuentros gatronómicos. Alberto lo tiene claro: Ha hecho salir de casa a mucha gente. El 'Geocaching' es un juego para todas las edades donde son los pequeños quienes más disfrutan: Es la búsqueda del tesoro que nosotros nunca tuvimos, afirma Santiago.