Atwood ataca de nuevo: 'Alias Grace'

Sarah Gadon es la protagonista de 'Alias Grace'.
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Un texto de la escritora inspira una nueva serie de Netflix sobre una joven oprimida condenada por asesinato

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

Decir que 2017 ha sido el año de la revelación de Margaret Atwood es una aberración. Porque la escritora no necesitaba revelarse ante nada ni nadie. Prolífica autora, atesora galardones como el Booker o el Príncipe de Asturias. Empezó a escribir a los 16 años, debutó con 'La mujer comestible' y desde entonces ha publicado títulos como 'Nada se acaba', 'Resurgir' y 'Asesinato en la oscuridad', entre otros muchos.

Pero este año se estrenó la adaptación televisiva de una de sus joyas literarias, 'El cuento de criada', que triunfó en Hulu, una plataforma que no cuenta con una cobertura mundial similar a la de Netflix o la de HBO. Y aún así la serie ha logrado un enorme éxito, ha acaparado premios y ha generado un encendido debate sobre, por ejemplo, el derecho a procrear. Y así ha sido como el nombre de Atwood ha adquirido una fama inédita. Ha llegado a nuevos públicos, ha conquistado a lectores que desconocían de su existencia y ha aproximado a sus tramas a segmentos más acostumbrados al lenguaje audiovisual que a otros.

Una vez comprobada la renovada recepción de los textos de esta autora es lógico que llegasen nuevas ofertas para trasladar a televisión otras de sus historias. Netflix ha estrenado 'Alias Grace', producción de seis episodios en torno a una obra que Atwood publicó en 1996. Se sitúa en 1843, fecha en la que Grace Marks, una joven de 16 años, es declarada culpable de haber participado en los asesinatos de Thomas Kinnear, el hombre para el que trabajaba, y de Nancy Montgomery, la que era su ama de llaves y amante.

La trama narra cómo se desencadenaron esos acontecimientos, qué andanzas previas había corrido la muchacha y la manera en que años después un médico contratado por un grupo de reformistas trata de esclarecer la verdad de los hechos. La novela partió de un hecho real que sirvió a la escritora de inspiración y por ello hizo uso de cartas y noticias, que permitían al lector conocer varias voces y puntos de vista.

'Alias Grace' se parece a 'El cuento de la criada', sí, en el ánimo de narrar las consecuencias de una sociedad en la que la mujer está condenada a un rol de sirvienta para el hombre en todos los aspectos y en la que cualquiera que intenta quebrantar esta regla es condenada. Se parece también a 'Downton Abbey', porque refleja las desigualdades sociales e incluso los abusos al estar en una posición u otra. Pero en realidad es muy diferente a ellas, porque imprime un ritmo distinto, puesto que se construye en una estructura narrativa que juega con los tiempos y que coquetea con géneros, como el thriller, que no se reconocen en los ejemplos anteriores.

Equipo 'de lujo'

Sarah Polley, la actriz, directora y guionista, se ha encargado en esta ocasión de sacar adelante un proyecto apoyado por la CBC canadiense y que está protagonizada por Sarah Gadon, en el papel de Grace, y por Anna Paquin, que representa a la ama de llaves, cuya obsesión por la sirvienta determinará los sucesos posteriores.

Hay en 'Alias Grace' varios puntos atractivos. Uno de ellos es la figura del doctor que trata de reorganizar los hechos y de determinar qué ocurrió y por qué. Es un experto en salud mental en unos tiempos en que la psiquiatría no se había explorado en absoluto y que la solución a cualquier asunto relacionado con la mente se buscaba en encierros y castigos. El doctor Jordan tratará de determinar las circunstancias que rodearon su infancia y que determinaron el carácter de Grace o en qué medida influyó un incidente (el de otra criada, Mary) que vivió en primera persona en la casa anterior en la que trabajó.

Es interesante además que esta obra llegue en un momento en el que las denuncias por abuso de poder están a la orden del día y que hace hincapié en las consecuencias de este tipo de comportamientos y ambientes opresivos. Hay, por supuesto, un alegato feminista que denuncia la sexualización de la mujer y las estructuras de poder en las que ellas son arrinconadas y maltratadas.

Atwood es ahora mainstream. Ha dejado de ser una autora con un discurso potente y reconocido en pequeños círculos para convertirse en un referente del audiovisual del siglo XXI, capaz de tratar problemas de la sociedad actual con textos elaboradores hace décadas, pero que continúan con una vigencia absoluta. Vistos los dos trabajos sobre sus novelas es fácil augurar que vendrán más. La autora cuenta con una obra ingente. Material no faltará.

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