Chloé Zhao retrata las tripas de america

La directora de cine Chloé Zhao/
La directora de cine Chloé Zhao
PERFIL

La directora estrena 'The Rider', un golpe al corazón de la América profunda

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Detrás de la película de autor más esperada de los estrenos de este fin de semana, 'The Rider', ganadora de la Quincena de los realizadores del festival de Cannes, está una guionista, directora y productora en boca de todos, Chloé Zhao (Pekín, 1982), cuya corta trayectoria ya le ha bastado para erigirse como una de las voces más interesantes del actual cine made in USA más allá del mainstream. Nacida en China, pasó su adolescencia estudiando en Brighton, interesándose sobremanera por el ámbito de las artes, lo que le impulsó a cursar Producción Cinematográfica en Nueva York tras apuntarse a ciencias políticas en Mount Holyoke College, una universidad de artes liberales para mujeres situada en South Hadley, Massachusetts.

Afincada en EE.UU., realizó en 2015, tras firmar algunos inevitables cortometrajes, su primer largometraje, «Songs My Brothers Taught Me», estrenado en Sundance en la US Dramatic Competition. La historia transcurre en la actualidad, en la reserva india Pine Ridge, donde la artista explora los vínculos afectivos entre personas aparentemente distantes.

La crítica

'Songs My Brothers Taught Me' se pudo ver también en la Quincena de Realizadores de Cannes. En 2016 fue nominada a tres Independent Spirit Awards. Las nominaciones y los premios van ligados a la filmografía de Zhao desde sus comienzos, lo que puede llegar a presionarla en futuros trabajos.

'The Rider', elegante en su concepto, fue Espiga de Plata a la mejor película, mejor actor y premio Pilar Miró a la mejor nueva directora en la Seminci de Valladolid del pasado año, cosechando a su vez cinco nominaciones a los Independent Spirit Awards 2018, incluyendo mejor película, directora, fotografía y montaje. Cuando Chloé rodaba su ópera prima en la reserva india de Pine Ridge en 2013 conoció a un grupo de vaqueros Lakota.

A pesar de la tez clara, nacieron y se criaron en el lugar, son sioux Oglala Lakota. Fascinada, la cineasta se topó con un cowboy Lakota de apenas 20 años llamado Brady Jandreau, entonces futuro protagonista de 'The Rider', un jinete de caballos salvajes que trabaja domándolos hasta que se ponen a la venta. Fue el germen de su apuesta.

Forest Whitaker y Chloé Zhao durante una gira promocional en 2015.
Forest Whitaker y Chloé Zhao durante una gira promocional en 2015.

'The Rider' es una película sobre Brady. La historia se basa en varios acontecimientos que marcaron su vida real, entre ellos un accidente sobre un caballo que acabó con el cráneo del vaquero aplastado. Estuvo varios días en coma, con inevitables secuelas.

«Si un animal se lastima como yo, se lo sacrifica», contaba el entrenador de potros a Zhao en una de sus entrevistas. «Me dejaron vivir porque soy un ser humano, pero no es justo. No sirvo para nada si no puedo hacer lo único que sé hacer». Esa obsesión por volver al ruedo es lo que vertebra un filme delicado y puramente emocional que se pregunta cómo debe ser vivir en la América profunda sin poder identificarse con la imagen idealizada de un vaquero, una imagen que algunos intentan imitar hasta el paroxismo.

El reparto son gente de la reserva real y alrededores, enfatizando la veracidad de la obra, filmada a lo largo de cinco semanas a finales de 2016. «Pudimos capturar muchas imágenes auténticas de los entrenamientos de Brady e interactuar con caballos, mientras aprovechábamos al máximo los mágicos atardeceres de Dakota del Sur», señala Chloé sobre los entresijos de la película. «Trabajamos con un equipo pequeño, rodando en las casas de la gente y localizaciones y eventos reales. Nos esforzamos en capturar los momentos de manera orgánica pero también cinematográfica para poder integrar ese realismo en la narrativa. Gracias a la aventura de Brady, tanto dentro como fuera de la pantalla, espero explorar nuestra cultura de la masculinidad y ofrecer una versión más matizada del clásico vaquero estadounidense. También quiero ofrecer un retrato auténtico de esa América profunda tan dura, honesta y hermosa que amo y respeto profundamente».