A por el cine de estreno en casa

Espectadores, en una sala de cine./
Espectadores, en una sala de cine.
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Las 'majors' de Hollywood quieren asaltar los hogares con una plataforma de vídeo bajo demanda premium | Los alquileres costarán entre 30 y 50 dólares

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Es cuestión de tiempo. Las 'majors' de Hollywood cada vez están más interesadas en que los estrenos, que siempre han tenido las salas de cine como principal escaparate, lleguen también a los hogares. El asunto tiene miga porque la decisión acabaría o al menos acortaría las ventanas de distribución -para que una película llegue al mercado doméstico tienen que pasar al menos noventa días- y pondría en una posición incómoda a los exhibidores.

Sin embargo, el progreso es imparable. En un panorama en el que las ventas de DVD y blu-ray no dejan de caer, plataformas de vídeo bajo demanda como Netflix, que ya atesoran un importante producción propia, han demostrado que la puesta de largo de películas en el salón de casa no es un problema. 'Okja', de Bong Joon-ho, puso de relieve incluso -no sin polémica- que una cinta que jamás pasará por las salas de cine podía competir por la Palma de Oro en festival de cine de Cannes.

De momento, la publicación 'Bloomberg' ha desvelado que tanto Warner Bros. como Universal Pictures estarían en conversaciones con Apple y Comcast para poner en marcha una plataforma premium (PVOD, por sus siglas en inglés) que dé acceso al espectador a los estrenos de la cartelera desde la comodidad del sofá. Los precios por película se moverían entre los 30 y los 50 dólares, dependiendo si el filme se compra dos o más semanas después de la fecha de estreno.

En este sentido, la CEO de 20th Century Fox Film, Stacey Snider, ha sido la última en abordar la cuestión y ha puesto fecha al lanzamiento de este producto premium. "Será en los próximos seis o doce meses", aseguraba en una charla hace tres semanas, apostillando que continúan las conversaciones entre los propietarios de las salas y las distribuidoras.

Otros intentos

De todas maneras, PVOD no es el primer intento de llevar los estrenos a los hogares. El año pasado Sean Parker, el cofundador de Napster, la red de intercambio de MP3 que inició su andadura en 1999, ideó una plataforma que estaba llamada a revolucionar la industria. The Screening Room prometía acabar con las ventanas de explotación. Adquirir una película durante 48 horas supondría un desembolso de 50 dólares y la idea era que de los 50 dólares que cuesta cada alquiler, 20 se destinaran a las salas de cine; 10, a las compañías y el resto a The Screening Room. Meses después del anuncio, la expectación en torno a la compañía ha caído.

Así las cosas, sólo existe una plataforma que da acceso a este tipo de películas. Se llama Prima Cinema -solo da servicio en EE UU- y es una suerte de Filmin para ricos en el que alquilar una película durante 24 horas cuesta 500 dólares y si es en tres dimensiones, 600. El reproductor, que cuenta con un lector de huellas dactilares para garantizar que solo una persona tiene acceso al dispositivo, cuesta 35.000 dólares. Poca broma.