'La audición': neurosis en el conservatorio

Un fotograma de 'La audición'./
Un fotograma de 'La audición'.

La cinta de Ina Weisse es mucho más que una simple declaración de amor a la música, es todo un drama social

Boquerini .
BOQUERINI .

Todo hacía pensar en un remanso de paz ante la película germano francesa 'Das Vorspiel' ('La audición'), en competición este domingo en San Sebastián ya que se mueve entre profesores y alumnos de violín en un conservatorio alemán. Pero la película es mucho más que una simple declaración de amor a la música, es todo un drama social. Firmada por la actriz y directora berlinesa, Ina Weisse, que dirige su segunda película tras 'Der Architekt' ('El arquitecto', 2008) y protagonizada por Nina Hoss, (vista en 'Phoenix' y en 'Barbara'), con una amplia trayectoria en la televisión alemana, la película es el retrato de una profesora de violín bastante neurótica a la que las circunstancias le sobrepasan. Es una mujer casada con un hijo de 10 años que también estudia violín, con un amante, compañero de conservatorio, rota por dentro, que lucha contra sí misma y contra los demás y que, a pesar de la oposición del resto de profesores, consigue la admisión de un chico en el que detecta un notable talento.

A partir de entonces trabaja con él con gran dedicación y le prepara para el examen parcial, desatendiendo al mismo tiempo a su propio hijo. También se distancia cada vez más de su marido, un fabricante de violines. Su colega y amante, la convence de unirse a un quinteto de profesores para una audición.

'La audición' habla del sacrificio que exige dedicarse a la música, pero además de que no es bueno anteponer esto a otras prioridades familiares o personajes. Para la protagonista, a la que da vida con notable talento Nina Hoss, la música es su absoluta prioridad, y todo lo demás no importa. Está más interesada en sí misma que en su alumno, al que le exige una perfección imposible. La evolución del personaje corre paralela a la música del filme, que se inicia con la época barroca de Bach y evoluciona hacia temas más modernos. La película va gustar sobre todo a los estudiantes de música en conservatorios y a los melómanos en general. Para el resto es una película interesante, que no aburre, pero fría.