El cine portugués, tan cerca y tan desconocido

La Semana Internacional de Cine de Valladolid, que levanta su telón este sábado, dedica un ciclo al celuloide que llega desde nuestro país vecino

Maia de Medeiros, en 'Pasolini'.
Boquerini .
BOQUERINI .

En la Semana Internacional de Cine de Valladolid, que levanta su telón este sábado, se dedica un ciclo al reciente cine portugués, tan próximo a nosotros y a la vez tan desconocido. Una buena ocasión para mirar la cinematografía de nuestro vecino en la que solo tres nombres han traspasado fronteras: el director Manoel de Oliveira, que hasta su desaparición fue el cineasta vivo más veterano de la historia, la actriz Maria de Medeiros y el actor Joaquim de Almeida.

El cine llegó a Portugal el 18 de junio de 1896, un mes después de su llegada a España. La primera película portuguesa que se filmó era –cómo no- la salida de los obreros de una fábrica de Oporto. En los años 20, muy influido por Hollywood, se hacen melodramas generalmente de ambiente rural. Destacan 'Mujeres de Beira' (1921) y 'Los lobos' (1923). El cine sonoro llega a Portugal en 1930 pero la primera película sonora enteramente portuguesa no se produce hasta 1932, una vez creados los estudios Tobis Portuguesa. Fue 'La canción de Lisboa', dirigida por José Cottinelli Telmo.

El gran despegue del cine portugués llega en los años 40, década de enorme creatividad y diversidad de géneros. En 1942 se estrenan 'Aniki-Bobó', primer largometraje de Manoel de Oliveira y el documental 'Ala-Arriba!', de José Leitão de Barros. Pero diez años después llega la crisis, que unida a un aumento de la censura, reduce la producción al mínimo, aunque cabe destacar que en 1958 se pone en marcha la Cinemateca. En 1970 se crea el Centro Portugués de Cine. La Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974, cambia por completo el cine portugués. Se abole la censura y se pone en marcha nuevos sistemas de producción que impulsan la industria. El productor Paulo Branco impulsa un cine de calidad e inicia las coproducciones internacionales, logrando con sus películas premios en festivales internacionales.

El siglo XXI se inicia con este gran abanico de géneros, pero también con una nueva crisis motivada por la competencia de la televisión, con canales privados y con los nuevos soportes audiovisuales.

Manoel de Oliveira

Manoel de Oliveira (1908 – 2015) fue durante la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del XXI, el gran patriarca del cine portugués. Sus inicios fueron como actor en pleno cine mudo, y fue uno de los que en 1927 se opusieron al cine sonoro. En 1931, dirigió su primer corto, 'Douro, faina fluvial', documental que dejaba patente la influencia de Robert Flaherty y los documentales soviéticos. En ella describía una jornada de trabajo de los pescadores de las riberas del Duero. Tras varios documentales hace su primer largo en 1942, 'Aniki Bobó'. Interpretado por una pandilla de chicos de las calles de Oporto, supuso un logro excepcional, sobre todo si se tiene en cuenta que fue anterior al neorrealismo italiano. En 1956 dirigió 'El pintor y la ciudad', película a partir de la cual su estética y su lenguaje fílmico tomaron un rumbo distinto, minimizando la importancia del montaje y priorizando los planos largos.

La actividad más prolífica de Oliveira se produce a partir de finales de los años 70, cuando, una vez desaparecida la dictadura, puede mostrarse con toda su libertad creativa. Empieza a dirigir un promedio de una película al año. Lo esencial de su obra la realiza con más de 60 años. Entre sus películas, 'Os canibais' (1988), 'Nao, o la vanagloria de mandar' (1990), 'La divina comedia' (1991), 'El valle de Abraham' (1993), 'El convento' (1995), 'Inquietud' (1998), 'La carta' (1999), 'Palabra y utopía' (2000), 'Regreso a casa' (2001), 'El principio de la incertidumbre' (2002), 'Una película hablada' (2003), 'Espejo mágico' (2005) o 'Belle Toujours' (2006)... Crítico hasta sus últimos días, decía: «Los griegos hacían arte para educar a la gente, mientras que la televisión emite cosas banales, sin ética ni moral. Después, los que ven televisión van a votar en unas condiciones... Así no se puede construir una verdadera democracia».

Un fotograma de 'Belle Tojours'.
Un fotograma de 'Belle Tojours'.

Maria de Medeiros

Maria de Medeiros (1965) es directora y cantante, aunque sobre todo es conocida como actriz. Hija de exiliados, pasó su infancia en Austria, regresando a Portugal después del 25 de abril de 1974, tras la Revolución de los Claveles.

Inició su trabajo en el cine con el largometraje 'Silvestre' de João César Monteiro (1982), pero consolidó su carrera internacional y se hizo muy popular con dos películas estadounidenses: 'Henry y June' (1990), de Philip Kaufman y 'Pulp Fiction' (1994), de Quentin Tarantino. Sobresalen sus papeles en 'La Divina Comedia', de Manoel de Oliveira (1991); 'Huevos de oro', de Bigas Luna (1993); 'Adán y Eva', de Joaquim Leitão (1995), o 'Airbag', que rueda a las órdenes de Juama Bajo Ulloa en 1997.

En el 2000 dirige su opera prima como directora, 'Capitanes de Abril', sobre la Revolución de los Claveles. Ha realizado otros filmes como 'Bem-Vindo a São Paulo' (2004), 'Mathilde au Matin' (2004) o 'Je t'aime, moi non plus: artistes et critiques' (2004). Entre sus últimos trabajos, la película española '100 metros' (2016), de Marcel Barrena, además ha estrenado en Francia una obra de teatro. Desde 2012 vive en Barcelona.

Joaquim de Almeida

Joaquim de Almeida (1957) es el rostro portugués más internacional. Ha trabajado tanto en Portugal como en Hollywood, además de en numerosos países europeos, hasta en seis idiomas diferentes. Estudia teatro, primero en su país y después en el Lee Strasberg Theatre and Film Institute, en Nueva York.

En el cine se consagra de la mano de los hermanos Taviani con 'Good morning, Babilonia' (1987). En España trabaja en 'El día que nací yo' (1991) de Pedro Olea, 'El rey pasmado' (1991) de Imanol Uribe, 'El maestro de esgrima' (1992), de Pedro Olea, 'Tierra fría' (1992) de Antonio Campos, 'Una estación de paso' (1992) de Gracia Querejeta, 'Sombras en una batalla' (1993) de Mario Camus o 'La voz de su amo' (2001) de Emilio Martínez Lázaro. En el cine de Hollywood le hemos visto en 'Peligro inminente' (1994), 'Sólo tú' (1994), 'Desperado' (1995), 'Che: Guerrilla' (2008), 'Lejos de la tierra quemada' (2008), o 'Una vida a lo grande'. En televisión ha aparecido en series como 'El ala oeste de la Casa Blanca', '24', 'CSI: Miami', 'El mentalista' o 'Bones'.

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