Mia Farrow fue la reina de las fiestas en Denia

Mia Farrow, junto a su madre./
Mia Farrow, junto a su madre.

«Fue un momento extraordinario para mí: desfilé por las calles en una carroza preciosa y caminé solemnemente llevando un cirio en la mano», aseguró años después en un comunicado enviado a la localidad

Boquerini .
BOQUERINI .

Mia Farrow, de auténtico nombre Maria de Lourdes Villiers Farrow (Los Ángeles, 9 de febrero de 1945), tiene el año 1958 muy marcado en su memoria. Hija del director de origen australiano John Farrow y de la actriz irlandesa Maureen O'Sullivan (la Jane del Tarzan de Johnny Weismiller), se inició como actriz haciendo breves apariciones en algunas películas de su padre. Su primer trabajo ante la cámara había sido en un cortometraje de 1947 junto a su madre sobre madres famosas y sus hijos. En la década de los cincuenta, apareció en el documental educativo sobre la Guerra Fría: 'Duck and Cover'.

Sin embargo su primer trabajo con algo más de enjudia tuvo lugar en Denia (Alicante), donde su padre dirigía 'El capitán Jones' ('John Paul Jones') en 1958, cuando se acabó aceptando como actriz. Un año que nunca ha olvidado.

'El capitán Jones' era la primera producción de Samuel Bronston en España, realizada para gastar los 200 millones de pesetas que el gobierno de Franco tenía embargados a los norteamericanos tras una venta de armas. Como el dinero no permitía que fuese enviado a Estados Unidos, se decidió que los norteamericanos lo gastasen en España, y nadie como Hollywood para gastar dinero.

Mía Farrow se trasladó con sus padres a Madrid y, mientras John Farrow iniciaba los preparativos y la preproducción, Mia fue matriculada en el Colegio Americano en Madrid, pero la niña, una preadolescente muy revoltosa, es expulsada del centro tras haber agitado una botella a presión de gaseosa, provocando que el chorro del líquido saliese disparado hacia el techo. Sus padres, que profesaban la religión católica, la matriculan en un colegio de monjas, el colegio de Santa María del Camino: «No aprendí gran cosa», recordaba Mia Farrow. «Algo de español, pintura y dibujo; además me hice agujerear las orejas».

A pesar de sus gamberradas, era una niña tímida, retraída y enfermiza que había estado en tratamiento psicológico. Había pasado mucho tiempo enferma de poliomielitis y soñaba con ser monja, por lo que estudiar en un colegio de monjas no le desagradó. Mientras, John Farrow, de acuerdo con los productores de 'El capitán Jones', eligió Denia como lugar de rodaje. Su castillo, el puerto, donde se podría reproducir una batalla naval, el buen tiempo, la luz del mediterráneo y la abundancia de mano de obra de bajo coste así como la utilización de gran parte de la población como figuración, convirtieron la localidad alicantina como el lugar idóneo para rodar.

El rodaje de 'El capitán Jones' tenía revolucionada a la localidad por lo que, con motivo de las fiestas de la Santíssima Sang que aquel año conmemoraban el tercer centenario de la muerte del Pare Pere, que había instaurado tal devoción, la corporación municipal ofreció a John Farrow, que tanto estaba haciendo por la localidad, que una de sus hijas fuese la reina de las fiestas. Y obviamente la elegida fue Mia Farrow, que hizo en Denia la primera gran interpretación de su carrera: desfiló con mantilla y en carroza por las calles de Denia, participó, como una gran estrella en cuantos actos oficiales fue requerida, habló en público en español en el pregón, acudió a la misa, e incluso bailó con el alcalde.

Arriba, Mia Farrow en la carroza. A la derecha, bailando con el alcalde.

Con motivo del 50 aniversario de aquel rodaje, se organizó en Denia una gran exposición recordando el evento. Se invitó a Mia Farrow que, aunque no acudió, mandó en bello mensaje: «Muchas gracias por vuestra generosa invitación a volver a Denia y asistir a los actos de celebración. Me parece que tenía doce años cuando estuve en Denia y tuve el gran honor de participar en las Fiestas Patronales. Fue un momento extraordinario para mí: desfilé por las calles en una carroza preciosa y caminé solemnemente llevando un cirio en la mano. Bailé con el alcalde bajo las estrellas y, de alguna manera, llegué a hacer un discurso en español. Nunca olvidaré aquellos maravillosos momentos ni la amabilidad de la gente. Siento no poder participar en los actos de celebración. Pese a ello, sabed que mis pensamientos estarán con todos vosotros. Al pueblo de Denia, mi sincero respeto y gratitud, Mia Farrow».

Contaba Maureen O'Sullivan que aquella estancia en Denia cambió por completo el carácter de Mia: abandonó su retraimiento, adquirió una gran seguridad en sí misma, y se planteó en serio convertirse en actriz.

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