El Cinerama, la proyección más espectacular

Entre todos los formatos panorámicos creados en el cine para hacer frente a la amenaza de la televisión en la década de los 50, fue el primero y el más espectacular, pero también el más breve

El Cinerama usaba tres cámaras en paralelo para rodar una escena. Aquí, 'La conquista del Oeste'./
El Cinerama usaba tres cámaras en paralelo para rodar una escena. Aquí, 'La conquista del Oeste'.
Boquerini .
BOQUERINI .

En los primeros años 50 cuando en Estados Unidos el auge de la televisión empezó a ser una fuerte competencia a las salas cinematográficas, Hollywood buscó una forma de presentar cara al rival que se metía en las casas de las familias. Buscando algo que la pequeña pantalla no pudiese ofrecer, se buscó una mayor calidad de la imagen y que ésta se viese en una pantalla mucho mayor en busca de la espectacularidad.

Surgen así las espectaculares superproducciones de Hollywood de carácter histórico o de aventuras, pero a la vez nuevos sistemas de proyección: El Cinemascope, la Panavisión, el Todd-ao, los 70 milímetros, el 3D… Pero el primero de todos ellos, y también el más efímero, fue el Cinerama. El sistema consistía en filmar cada plano con tres cámaras situadas en paralelo, las tres controladas con un solo visor que garantizaba la sincronía, y posteriormente proyectar la película con tres proyectores independientes de forma simultánea (uno para cada uno de los planos filmados), sobre una enorme pantalla curva. Estos estaban orientados de forma que el de la izquierda cubría la parte derecha de la pantalla, el de la derecha la izquierda y el del centro, la central. La pantalla estaba formada por más de mil cintas de plástico perforado, lo que hacía necesaria su forma en curva semicircular de 146 grados de arco para evitar que se reflejase la luz de un lado sobre otro. El sonido era estereofónico, de siete pistas, y se grababa sobre una cuarta banda magnética de 35 milímetros que en la proyección se sincronizaba con los proyectores. El Cinerama presentaba el problema de que la imagen proyectada contenía dos líneas donde se unían los tres paneles que eran difíciles de ocultar, incluso la imagen podía 'bailar' en sus suturas, lo cual era una distracción para la audiencia a pesar de la extrema claridad del resto de la imagen.

El ingenio fue inventado por Fred Waller (1886-1954) y languideció en el laboratorio durante varios años hasta que Waller, junto a Hazard 'Buzz' Reeves, se lo mostrara al productor Lowell Thomas, quien, primero con el director de fotografía Mike Todd y luego con el realizador Merian C. Cooper ('King Kong'), produjo una muestra comercialmente viable del Cinerama, que abrió en Broadway el 30 de septiembre de 1952. La película se tituló 'Esto es Cinerama' ('This is Cinerama'), se estrenó en el Broadway Theatre de Nueva York y fue recibida con entusiasmo. Hubo también un precursor de dicha tecnología, Abel Gance, que llevó a cabo la película muda 'Napoleón' (1927) con una protección en triple pantalla, pero su origen técnico estaba en el Vitarama, que se experimento por primera vez en la Feria de Nueva York en 1937. El nombre 'Cinerama' surgió de combinar los vocablos en inglés 'cinema' y 'panorama',

Lo efímero del sistema (a los 10 años prácticamente había desaparecido) se debió sobre todo a los altos costes de producción lo que provocó que apenas hubo películas rodadas para Cinerama, y a la necesidad de adaptar los cines a este sistema de proyección con un elevado costo. Muy poco después llegó el Cinemascope, mucho más barato, que suplió la protección de la proyección.

Las películas en Cinerama

La primera película rodada y proyectada fue el documental 'Esto es Cinerama' (Merian C. Cooper, 1952) que constituyó un enorme éxito propiciando que se hiciesen más películas en este sistema. Narraba la evolución de la imagen en la historia desde los orígenes de la humanidad. La película incluía escenas de una montaña rusa de un parque de atracciones de Nueva York, un número de danza, las cataratas del Niágara, un coro, los canales de Venecia, una presentación militar en Edimburgo, escenas de tauromaquia, una demostración de sonido, un parque de atracciones de Florida y la interpretación de una canción, 'America the Beautiful', a través del ruido producido por un bombardero B-25. Fue nominada al Oscar al mejor sonido y, en 2002, la película fue considerada 'cultural, histórica y estéticamente significativa' por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry. En España se estrenó en el cine Albéniz de Madrid, adaptado para el Cinerama, y constituyó un éxito tan grande como en el resto del mundo.

Las principales películas en Cinerama fueron documentales (al igual que sucedió en los 80 con el IMAX): 'Vacaciones en Cinerama' (1955), 'Las siete maravillas del mundo' (1956), 'Aventuras en los mares del sur' (1958), hasta que en 1962 llega la primera película de ficción, 'El maravilloso mundo de los hermanos Grimm', un musical de Henry Levin y George Pal, con Laurence Harvey y Karlheinz Böhm como protagonistas, logrando el Oscar al mejor diseño de vestuario.

Ese mismo año se rueda la película más famosa de cuantas se filmaron en Cinerama, 'La conquista del Oeste', una epopeya en episodios que firman Henry Hathaway, John Ford y George Marshall, protagonizados por los diferentes miembros de una misma familia, a lo largo de cuatro generaciones, en torno a lo que significó la conquista del Oeste americano, entre 1776 y 1869, con todos los 'leiv motiv' tradicionales del género. El impresionante reparto contaba con Carroll Baker, Lee J. Cobb, Henry Fonda, Carolyn Jones, Karl Malden, Gregory Peck, George Peppard, Robert Preston, Debbie Reynolds, James Stewart, Eli Wallach, John Wayne, Richard Widmark o Walter Brennan. Logró el Oscar al mejor montaje, al mejor sonido y al mejor guión.

Otra escena de 'La conquista del Oeste'.
Otra escena de 'La conquista del Oeste'.

Pero en 1962 ya se había impuesto el Cinemascope y otros sistemas y el Cinerama cayó en desuso. Se despidió con otro documental, 'Lo mejor de Cinerama', también de 1962, que recopilaba los momentos más espectaculares del sistema. Pese a que ya no se filmaban películas en Cinerama, las salas de proyección con pantalla curva adaptada al sistema siguieron proyectando películas de panavisión y 70 milímetros. En ellas, la calidad de imagen era siempre muy superior a las películas que se veían en una pantalla plana.

 

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