La muñeca diabólica vuelve a hacer caja

La muñeca Annabelle vuelve a hacer de las suyas.

'Annabelle vuelva a casa' es otro viaje en el tren de la bruja apadrinado por James Wan para público de multisalas

Borja Crespo
BORJA CRESPO

¿Se acuerdan de la muñeca diabólica de 'Expediente Warren: The conjuring'? Causó tanta sensación que ha adquirido su propio protagonismo en una saga que llega a su tercera entrega, 'Annabelle vuelve a casa', avalada por la producción de James Wan, partiendo de una historia de su cosecha roja, con realización, hay que apuntarlo así, del debutante Gary Dauberman, también firmante del guión.

El alma máter de la saga 'Saw', que pronto tendrá su correspondiente reboot con Chris Rock, fan de la franquicia, y el omnipresente Samuel L. Jackson encabezando el reparto, se ha convertido en uno de los cineastas de género más provechoso, y prolífico, del momento. Reconocido por el gran público, reacio en general a quedarse con el nombre de los cineastas, aunque muchos espectadores hayan devorado sus películas para no dormir, tras rodar 'Fast & Furious 7' y dar un respiro a Warner y DC con el taquillazo de 'Aquaman', película-zapping por antonomasia, su nombre tintinea cada vez más entre los aficionados al fantástico, dominando el panorama reinante en el ámbito del terror si hablamos en términos de recaudación.

Wan es una máquina de hacer dinero. Junto a la marca 'Saw' también figuran en su filmografía 'Expediente Warren: The conjuring' e 'Insidious', con sendas continuaciones. Se ha especializado en montar franquicias de éxito con el terror por bandera, añadiendo spin-offs como el que nos ocupa, 'La monja' o la reciente 'La llorona'. Son filmes de horror pasto del público juvenil que llena las multisalas el fin de semana de estreno o el día del espectador. Títulos que arrasan los primeros días y después pasan al formato doméstico, donde tienen una segunda existencia en las plataformas (las cadenas generalistas escurren el bulto, creyéndose políticamente correctas).

En 'Dead Silence', su segundo trabajo, ya representó las tropelías de un muñeco diabólico. 'Annabelle: Creation', la segunda parte, precuela de 'Annabelle', describía los acontecimientos previos al título de partida que presentaba al inquietante juguete poseído por un ente maligno. Ahora 'Annabelle vuelve a casa' se preocupa por describir cómo los Warren, el matrimonio de demonólogos, encierran de nuevo a la pepona bajo llave en su particular museo de los horrores, pero sus pérfidas intenciones siguen latentes. El nuevo objetivo del títere maligno es la hija de la pareja de exorcistas y detectives de lo paranormal.

'Expediente Warren: The conjuring', filme que partía de una historia real, no sólo funcionó en la cartelera, también se llevó el beneplácito de la crítica especializada. La película no ocultaba sus trucos, más bien los multiplicaba -volumen alto de golpe en los momentos adecuados y demás recursos trillados-, como ocurre en todo lo que toca Wan, confirmando una corriente extendida que apuesta por lo domesticación del género fantaterrorífico en pos del entretenimiento mainstream.

Una imagen de 'Annabelle vuelve a casa'.
Una imagen de 'Annabelle vuelve a casa'.

Cine de miedo comercial al que no hay que quitarle mérito: correctamente desarrollado, sin sorpresas salvo los sustos esperados. El rato de angustia en la butaca está garantizado. Con 'Expediente Warren: El caso Enfield' volvía a explorar al máximo los lugares comunes del género, exprimiendo sus tics con un cuidado especial por la puesta en escena. Wan sabe dónde poner la cámara, virtud que no controlan tanto sus apadrinados, con menos experiencia. 'Annabelle vuelve a casa' propone otro viaje en el tren de la bruja sin más quebraderos de cabeza.

La muñeca endemoniada, un elemento recurrente, pieza fundamental de la colección sobrenatural de lo Warren, causó tanta sensación en su cameo original que ha logrado erigirse como reina de la función absoluta. Sus retorcidas travesuras prometen dilatarse hasta la extenuación. No son producciones caras, pero sí sumamente rentables. Protagonizan el carnaval Mckenna Grace, vista en la sobrevalorada 'La maldición de Hill House', Madison Iseman ('Pesadillas 2: Noche de Halloween'), Katie Sarife ('Sobrenatural') y, por supuesto, Patrick Wilson y Vera Farmiga, que retoman sus papeles como Ed y Lorraine Warren.