El año en que Peter O'Toole se descolgó por la fachada del hotel María Cristina

El actor Peter O'Toole en San Sebastián, en 1994./
El actor Peter O'Toole en San Sebastián, en 1994.

El protagonista de 'Lawrence de Arabia' fue cazado en el Festival de San Sebastián de 1990 tratando de zafarse de quienes impedían que bebiese alcohol a sus 58 años

BOQUERINI

Los festivales de cine son una fuente inagotable de anécdotas entre los actores, directores y periodistas que los llenan. 1990 fue para el Festival de San Sebastián un año muy particular. Se había hecho cargo de la dirección Peio Aldazábal, que llegaba de la dirección de la Filmoteca Vasca, y los críticos dijeron que había sido un festival muy flojo. La Concha de Oro la recibió Montxo Armendáriz por 'Las cartas de Alou' contra la opinión de los críticos que apostaban por 'Muerte entre las flores' de los hermanos Coen. Pero la discutible calidad de su sección oficial no fue óbice para que el Zinemaldia contase con un plantel de estrellas de primer nivel.

El Premio Donostia de aquella edición, que hacía la número 38, lo recibió la mítica Claudette Colbert de manos de José Luis López Vázquez. Por el certamen pasaron además Jerry Lewis, Matthew Broderick, Cyd Charisse, Matt Dillon, Mariel Hemingway, August Coppola… y Peter O'Toole, que acudió para presentar en el Velódromo de Anoeta una versión restaurada de 'Lawrence de Arabia', que se había estrenado pocos meses antes en el Festival de Cannes.

Peter Seamus Lorcan O'Toole, más conocido como Peter O'Toole (Connemara, 2 de agosto de 1932 - Londres, 14 de diciembre de 2013), formaba parte de una maravillosa generación irrepetible de intérpretes británicos a la que también pertenecían Richard Burton, Richard Harris, Peter Finch y Michael Caine, tan famosos por sus cualidades interpretativas como por sus juergas nocturnas regadas con whisky y vodka. Se cuenta que una de aquellas noches de alcohol, cuando les quisieron echar de un pub por ser la hora de cierre, decidieron comprar el establecimiento para poder seguir bebiendo.

Sus interpretaciones más destacadas fueron 'Lord Jim' (1964), 'Becket' (1964), 'La noche de los generales' (1966), 'El león en invierno' (1968), 'Adiós, Mr. Chips' (1969), 'El hombre de La Mancha' (1972) y 'El último emperador' (1987), pero sin duda el papel en el que hizo historia fue el protagonista de 'Lawrence de Arabia' (1962)

La película se había restaurado y presentada con honores de estreno en el Festival de Cannes de 1990, que contó con todos los intérpretes aun vivos del filme. Con una copia nueva, nada mejor para el Festival de San Sebastián que presentarla en la enorme pantalla del Velódromo. Acompañando a la película el festival invitó a su gran protagonista, Peter O'Toole. Su única obligación era acudir al Velódromo a presentar la película, dar una rueda de prensa previa y si acaso un limitadísimo número de entrevistas, sobre todo a las televisiones. El actor se alojó en el Hotel María Cristina, lugar central del certamen y donde se alojaban todas las celebridades invitadas por el Festival.

En medio de tanto trajín por el hotel, Peter O'Toole, que había viajado en compañía de su hijo, echó de menos los tiempos en que cerraba los pubs londinenses cada la noche, y parece que quiso repetir la hazaña en la bella Donosti. Pero el Festival, con una amabilidad infinita acompañaba a O'Toole en todos sus desplazamientos y de forma discreta procuraba que no bebiese, cosa que tenía prohibido por prescripción facultativa.

Peter O'Toole, fotografiado en 2012.
Peter O'Toole, fotografiado en 2012. / Efe

Dos compañeros de prensa, Margarita Chapatte, del programa de radio 'La Claqueta' (hoy en radio Marca) y el argentino ya desaparecido Claudio España, que ya de madrugada se retiraban a sus respectivos alojamientos tras una dura jornada de proyecciones, pasan por delante del Hotel María Cristina y ven cómo por una de las enredaderas que cubrían la fachada, hay una sombra, alguien que ha salido de una de las habitaciones más altas por la ventana y que intenta llegar a la calle. Miran y no dan crédito. Es Peter O'Toole. El actor, aún ágil pese a sus 58 años, emulando a tanto personaje de cine que se ha fugado de una situación comprometida por una ventana, logra llegar al suelo y ellos le piden fotografiarse con él, a lo que O'Toole, todo un caballero, acepta gustoso.

Fue el único error en la planeada fuga del actor, pues dio tiempo a que una azafata saliese del hotel e invitase a Mr. O'Toole a acompañarle al interior y devolverle a su habitación. Aun volvería Peter O'Toole a Donosti cuatro años después, invitado por la ETB, pero si en aquella posterior ocasión intentó repetir la hazaña, no hay testigos que lo corroboren.

 

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