'La quietud' y otros estrenos

Martina Gusman y Bérénice Bejo, dos hermanas muy unidas en 'La quietud'./
Martina Gusman y Bérénice Bejo, dos hermanas muy unidas en 'La quietud'.

BORJA CRESPO

La familia, concretamente la relación entre dos hermanas, es la base sobre la que se construye 'La quietud', la última apuesta de Pablo Trapero, presentada en Venecia y Valladolid, con capital francés y argentino. Autor de la recomendable 'Carancho' o la estremecedora 'El clan', inmerso en la realización de algunas capítulos de la esperada serie 'Patria', basada en el best-seller de Fernando Aranburu, con el respaldo de HBO, Trapero propone un aparente drama cuyo tono va mutando según avanza la trama, una decisión que encandilará a parte de la audiencia y puede desconcertar al grueso del público convencional.

El trabajo actoral es de recibo, con Bérénice Bejo ('The Artist'), Martina Gusman (de la serie 'El marginal'), Graciela Borges ('El espejo de los otros') y Edgar Ramirez ('Gold, la gran estafa'). De nuevo escarbar en los secretos oscuros de un clan familiar sirve de excusa perfecta para ofrecer al espectador inquieto, aquel que disfruta con las diferentes capas de lectura de una obra, una radiografía de un país convulso como Argentina.

El filme se sitúa en una magnífica vivienda, a las afueras de la ciudad de Buenos Aires. El vínculo entre los personajes es el motor de la ficción, las relaciones entre padres, hijos y amantes, una tela de araña que puede ser espeluznante. El paisaje funciona como un ente más.

'Como la vida misma'

Oscar Isaac y Olivia Wilde en el drama coral 'Como la vida misma'.
Oscar Isaac y Olivia Wilde en el drama coral 'Como la vida misma'.

La productora española Nostromo Pictures, padrinos del salto a la gran pantalla de la trilogía del Baztán y 'Palmeras en la nieve', sigue fiel a su vocación internacional y coproduce 'Como la vida misma' con EE UU, un drama romántico con olfato comercial, escrito y dirigido con escuadra y cartabón por Dan Fogelman (alma máter de la serie 'This is Us'), cuya premiere, recibida con tibieza, tuvo lugar en el Festival de Toronto.

Ambientada en Nueva York, plantea la enésima historia de vidas cruzadas, con varias generaciones y un llamativo plantel que encabezan Oscar Isaac y Olivia Wilde, acompañados por Annette Bening, Olivia Cooke, Mandy Patinkin, Laia Costa, Sergio Peris Mencheta, Àlex Monner y el mismísimo Antonio Banderas.

Se estrena aprovechando los últimos coletazos de la temporada navideña, cuando gusta ver este tipo de propuestas que siguen la senda de la estupenda 'Love Actually', probablemente la cinta coral más revisitada de la historia del cine por estas fechas, con permiso de 'Qué bello es vivir'. La Gran Manzana y Carmona, en Sevilla, sirven como escenario de una obra no exenta de humor, con el ideal familiar como eje básico, que busca al gran público empleando todo mecanismo imaginable en busca de la emoción, de ahí su artificialidad, para bien y para mal.

'La gracia de Lucía'

Fotograma de la comedia italiana 'La gracia de Lucía'.
Fotograma de la comedia italiana 'La gracia de Lucía'.

Tan afable como desdibujada se antoja 'La gracia de Lucía', la historia de una madre soltera que intenta abrirse camino en un estudio de arquitectura y decide ocultar información a la hora de valorar un terreno por miedo a perder su trabajo. Gianni Zanasi ('Mejor no pensar') lidera esta comedia italiana que cuenta con una parte mística. «No es una película sobre la capacidad de uno para creer en Dios», señala. «Es, más bien, sobre la habilidad para seguir creyendo, cuando ya no somos niños. Acerca de nuestra capacidad de sentir, de imaginar. La Virgen de la película no es la de la Biblia, es, simplemente, la Virgen de Lucía. Una expresión esquizofrénica de la capacidad de creer».

 

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