Iconos femeninos

Sara Montiel, la estrella española más internacional

Gary Cooper, Sara Montiel, Denise Darcel y Burt Lancaster posan en un descanso del rodaje del western 'Veracruz'./
Gary Cooper, Sara Montiel, Denise Darcel y Burt Lancaster posan en un descanso del rodaje del western 'Veracruz'.

Se cumplen seis años de la muerte de la actriz y cantante, un mito en los años 50 que trató con las personalidades más relevantes del Hollywood dorado

BOQUERINI

Difícil resulta para los espectadores más jóvenes llegar a imaginarse lejanamente lo que significó Sara Montiel en la sociedad española de los años 50. Su película 'El último cuplé' estuvo más de un año en cartel, con llenos diarios y durante décadas fue la película española más taquillera de la historia. Triunfó en Hollywood dirigida por Robert Aldrich o Samuel Fuller y se codeó con Marlon Brando, Marilyn Monroe, Gary Cooper, con quién vivió un apasionado romance, Greta Garbo, Marlene Dietrich y los grandes del Hollywood de los años 50.

María Antonia Abad Fernández, que era el verdadero nombre de Sara Montiel (Campo de Criptana, Ciudad Real, 10 de marzo de 1928 – Madrid, 8 de abril de 2013), de cuya muerte se cumplen ahora seis años, nació en el seno de una familia campesina. Desde muy pequeña María Antonia destacó por su belleza y sus dotes artísticas, revelándose como cantante en concursos radiofónicos de la época, lo que impresionó a Vicente Casanova, un influyente productor (uno de los dueños de CIFESA) y agente de publicidad que la vio y la oyó cantar durante una procesión de Semana Santa de Orihuela (Alicante). Vicente Casanova procuró que la joven recibiera un entrenamiento básico en declamación y canto y la puso en contacto con Enrique Herreros, por entonces jefe de publicidad de Filmófono, que descubrió que además tenía grandes cualidades como actriz.

Raf Vallone mira arrobado a Sara Montiel en 'La violetera'.
Raf Vallone mira arrobado a Sara Montiel en 'La violetera'.

Herreros logra que debute en'Te quiero para mí', de Ladislao Vajda, apareciendo como actriz secundaria con el nombre de María Alejandra. Pero sería a partir de 'Empezó en boda' dónde, por consejo de Herreros, usaría el nombre artístico de Sara Montiel (por entonces Sarita Montiel). Tras participar con pequeños papeles en más filmes como 'Bambú' (con Imperio Argentina) y la versión de 1947 de 'Don Quijote de La Mancha', su primer papel de importancia fue como rival de Aurora Bautista en el exitoso melodrama histórico 'Locura de amor' (1948), basado en la vida de la reina Juana la Loca y dirigido por Juan de Orduña.

Miguel Mihura fue un amor importante en la vida de Sara, su Pigmalión. Sara llegó a pedirle matrimonio a Mihura, pero a pesar de publicarse las amonestaciones no llegaron a casarse. Siguiendo sus consejos, y viendo que el cine español se le quedaba pequeño, en 1950 viaja a México que vivía una edad de oro cinematográfica, donde rápidamente se convierte en un auténtico ídolo, rivalizando con Dolores del Río, María Félix, Miroslava, Katy Jurado, Arturo de Córdova y Pedro Infante, entre otros artistas. En México filmará más de una decena de producciones destacando: 'Cárcel de mujeres', 'Piel canela', 'Furia salvaje' o 'Se solicitan modelos'. Allí se relaciona con la intelectualidad española exiliada, como el político republicano Indalecio Prieto o el poeta León Felipe.

Hollywood estaba buscando actrices hispanas en la línea de Rita Hayworth y Sara, por su belleza y su talento pronto llamará la atención de la industria estadounidense, y Hollywood le abre sus puertas en 1954 como una nueva Gilda.

La última fotografía que se conoce de James Dean poco antes de su muerte es la que le hicieron junto a Sara Montiel. Debajo, el estreno de 'El último cuplé' en la Gran Vía madrileña, que estuvo un año en cartel, y junto a Alfred Hitchcock.

Su primera interpretación en Estados Unidos es junto a Gary Cooper y Burt Lancaster en 'Veracruz' de Robert Aldrich. Logra índices de popularidad que jamás había tenido una artista española y en su rodaje mantiene un sonado romance con Cary Cooper, cosa que queda reflejada en la pantalla por la excelente química entre ambos. Sara interpreta a Nina, una mexicana, que, según escribió François Truffaut, constituía un personaje perfecto: a) Nina es capturada por el lazo de un bandido; b) Cooper la libera cogiendo con un lazo al imbécil; c) Nina se lo agradece besándole en la boca; d) pero al besarle Nina le roba la cartera a Cooper; e) cuando él se marcha, ella le ofrece una manzana; f) él busca su cartera, para pagársela; g) 'No busque nada señor, es gratis', dice ella h) Más tarde, al encontrarse de nuevo, Cooper le reprocha el robo de la cartera: «¿La ha buscado bien?» ¡Cooper la lleva encima otra vez! Es Nina quien recluta a Cooper para los juaristas. En el penúltimo plano los vemos avanzar el uno hacia el otro. En el último plano ya no se les ve».

A esta película le sigue 'Dos pasiones y un amor' junto a Joan Fontaine, el tenor Mario Lanza y Vincent Price. En este rodaje conocerá al que será su primer marido, Anthony Mann, director de la cinta. Por último, rueda 'Yuma', junto a Rod Steiger con dirección de Samuel Fuller. Sara Montiel) aprovecha su estancia en Hollywood para mantener cierta amistad con personalidades tan relevantes del cine internacional como Marlon Brando, James Dean o la hija de Alfred Hitchcock. Una fotografía que le hicieron con Dean es la última que se conoce del mítico actor; con ella se anunció en los periódicos la muerte de James Dean en accidente automovilístico, en todo el mundo.

Antes de 'Yuma', Sara había regresado a España de vacaciones, donde rueda una película de bajo presupuesto bajo las ordenes de Juan de Orduña, que realiza más por amistad y gratitud que por dinero: 'El último cuplé'. La película resulta tal éxito de taquilla que hace de la Montiel una de las artistas más taquilleras del mundo. Regresa a Hollywood para cumplir su compromiso con 'Yuma' y renuncia a otros proyectos como 'The American' o 'Burning Hills' junto a Paul Newman, instalándose de nuevo en España y firmando un contrato multimillonario para realizar películas de producciones europeas (hispano-francesas-italianas) que la convertirán en la actriz de habla hispana mejor pagada de la década: 'La Violetera', 'Carmen la de Ronda', 'Mi último tango', 'Pecado de amor', 'La bella Lola', 'La dama de Beirut', 'La reina del Chantecler'…

Sara Montiel conoce las técnicas cinematográficas e incluso llega a indicar a los directores como la deben fotografiar. Mario Camus, que la dirigió en 'esa mujer', aseguró: «Sara Montiel sabía de luces, de montaje, conocía bien el cine. Decían que era una actriz complicada. No era cumplidora, no tenía caprichos. Sabía cómo fotografiarse, cómo se montaban los filmes, dominaba los 'playbacks'... Porque, como ella misma decía, lo suyo no era ser actriz o cantante, sino otra cosa. Estrella».

A finales de los 70, con el cine español en pleno destape, decide retirarse de la pantalla, centrándose en la canción. Como cantante Sara Montiel cosechó importantes éxitos en su carrera, sobre todo al volver a poner de moda el cuplé con su insinuante forma de cantar. Su personal estilo fue inconfundible; boleros como 'Contigo aprendí' o 'Bésame mucho' dieron la vuelta al mundo con su voz. Pero sin duda la canción con la cual será siempre identificada es 'Fumando espero', con la que Sara Montiel hizo que el fumar, hoy mal vista adicción, se considerara entonces algo elegante.

Sara Montiel falleció en Madrid en 2013, pocos meses después de haber recibido un magno homenaje en su pueblo, Campo de Criptana. Su cortejo fúnebre recorrió las calles más céntricas de Madrid, entre la aclamación de los ciudadanos.