Shyamalan: «Mi héroe es Woody Allen»

M. Night Shyamalan, en la premiere de 'Glass' en Nueva York el pasado 15 de enero./AFP
M. Night Shyamalan, en la premiere de 'Glass' en Nueva York el pasado 15 de enero. / AFP

El director estrena este viernes 'Glass (Cristal)', la tercera entrega de la trilogía que inició en el año 2000 con 'El protegido'

MARÍA ESTÉVEZLos Ángeles

Corría el año 2000 cuando M. Night Shyamalan estrenaba 'El protegido', una atípica película de superhéroes que tardaba en mostrarse como tal –Marvel aún no se había convertido en lo que es ahora– con Samuel L. Jackson y Bruce Willis en el elenco. Diecisiete años más tarde el cineasta retomaba ese universo en 'Múltiple', una cinta protagonizada por James McAvoy que no desvelaba su papel de secuela hasta el final. Esta semana llega a los cines 'Glass (Cristal)', la tercera entrega de esta trilogía con la que el cineasta reúne a los tres personajes.

–Esta trilogía surge de su amor por los cómics. ¿Describiría su historia como una película sobre cómics?

–Yo diría que el objetivo era crear un 'thriller' sobre los cómics. Ese era el objetivo. Fusionar dos mundos: el suspense y el cómic. 'Glass (Cristal)' es un 'thriller' psicológico con los colores de un cómic. Ilusiones donde el deseo del poder te lleva a cuestionar tu origen.

–¿Es una crítica a los superhéroes de Marvel?

–No quiero estropear la película a nadie, entiendo que hay muchas referencias que pueden crear esa idea. Cada uno que saque sus propias conclusiones. Tal vez el relato luego se convierte en otra cosa.

–Se ha convertido en el creador del horror milenial.

–Soy un director muy cuidadoso. Creo que mi única película de terror real fue 'La visita' porque 'El sexto sentido' es también un juego entre el suspense y el horror. Me gusta añadir humor al miedo porque quiero que el público sienta un abanico de emociones al ver mis películas. Y es realmente interesante en términos psicológicos, porque las mujeres prefieren los 'thrillers' y los hombres, el terror. Vivimos un gran momento en cuanto al género del horror. 'Múltiple' se estrenó justo al comienzo de este enorme auge por el género.

–¿Qué opina de plataformas como Netflix o HBO?

–Amo esta forma de arte. Cada vez que alguien dice: «¿Deberíamos hacerlo en todas las plataformas?». Yo digo: «No, eso no es lo que hago». Hago películas para un grupo de extraños que se reúnen para ver una historia. El cine es arte. Y te pido que escuches el grito de las chicas y las risitas de los hombres en las salas. Es importante verlo en comunidad y entendernos a nosotros mismos, porque nos necesitamos.

–¿Quién le inspira a la hora de trabajar?

–Muchas de mis películas son independientes y mis héroes son esos realizadores independientes que han continuado haciendo películas toda su vida, como Woody Allen o los hermanos Coen. Son directores que han demostrado que puedes tener una carrera con integridad si estas dispuesto a trabajar adelgazando el presupuesto. Esta es la primera vez que yo lo hago, pero irónicamente la mayoría de mis thrillers son de bajo presupuesto.

–¿Es realmente posible rodar un filme de Hollywood así?

–Si no tienes a Mel Gibson de protagonista, puedes hacer una película de poco presupuesto. Fui feliz durante todo el rodaje de 'La visita' y nunca sentí que tenía poco dinero.

–¿En qué genero clasifica su filme?

–La audiencia hará esfuerzos por comprender si es una película de terror o algo más cercano al cómic hasta que se rindan y entiendan que es ambas cosas al mismo tiempo.

–A usted se le critica y se le adora casi por partes iguales.

–Admito que el público cuestione mis películas, pero no he tratado de ir desde Hitchcock al cine amateur. Para mí hay una clara distinción entre el documental y las imágenes por diversión. Una es intencional, con una estética determinada , y la otra no tiene estética, es puro accidente porque la cámara simplemente está encendida. 'El proyecto de la bruja de Blair' empezó como este tipo filme, pero los directores la clasificaron como documental. Cuando hablamos de cine, por ejemplo, mi década favorita son los setenta, unos años donde primaba esa estética de la que hablamos. La falta de brillo, la cámara en la mano, el cinema verite, las imágenes sin pulir; eso fue lo que hizo que esos filmes fueran sensacionales, especialmente viniendo justo después de la era de los musicales.

–¿Es capaz de ver sus películas escondido entre la audiencia?

–Normalmente me cuesta ver mis películas con público, pero en este caso ya la he visto siete veces porque me fascina disfrutar de la reacción de la audiencia ante algunas escenas. He preparado una auténtica atracción en la que hay que montarse y disfrutar. Es algo único; he sido testigo de algunas reacciones muy locas como insultar a la pantalla o gente saliendo de la sala incapaz de verla. Es tan visceral su reacción que descubro sus propios temores, veo a través de las fobias de los personajes cómo el publico reacciona ante ese miedo real que ellos tienen y no quieren enfrentar.

–¿Considera que ha triunfado?

–He aprendido en mi carrera que uno realmente triunfa cuando desarrolla la voz interior que le alimenta como artista.

 

Fotos

Vídeos