Valladolid presume de cine español

Iciar Bollaín./Efe
Iciar Bollaín. / Efe

Iciar Bollain, Eduard Fernández y J. A. Bayora reciben sendas Espigas de Honor en el festival, que acoge el estreno de 'Jaulas', ópera prima del sevillano Nicolás Pacheco

Boquerini .
BOQUERINI .

La Seminci ha celebrado este martes 23 una jornada dedicada al cine español, con la entrega de sendas Espigas de Honor a Iciar Bollain, Eduard Fernández, Juan Antonio Bayona y al programa de Televisión Española 'Versión española', que presenta Cayetana Guillén Cuervo, que cumple 20 años en antena.

En la gala los premiados han estado arropados por numerosos compañeros de la profesión. Además este martes se ha presentado la segunda película española en competición. Tras 'Tu hijo' ha llegado 'Jaulas', ópera prima del sevillano Nicolás Pacheco, que protagonizan María Cabrera, Manolo Caro, Manuel Cañadas, Estefanía de los Santos y Antonio Dechent. La película sigue a Concha y a su hija Adela, que viven en un barrio humilde del extrarradio sevillano, con un hombre que no las quiere. Un día, harta de esa vida, Concha decide arriesgarlo todo, se queda con la indemnización recibida por desalojar la parcela donde viven, y escapa con Adela. Pero pronto son descubiertas.

«He querido situar esta historia en un ambiente del que salir del hoyo resultase imposible», ha dicho Nicolás Pacheco, que también firma el guión. La película habla de lo que el director denomina «economía de la subsistencia», al filo de la legalidad, observando con minuciosidad cómo viven la situación las dos mujeres y lo que les sucede cuando intentan escapar a su destino, atrapadas una y otra vez. «Cada personaje tiene algo que le impide ser libre», subraya el cineasta, que ha superpuesto diferentes 'jaulas': la de la pobreza, la de la mala suerte, la de un mundo dominado por los hombres, la del precio de las malas decisiones…

«Sobre todo está la falta de libertad para poder cambiar el destino. Todos los personajes están atrapados y son víctimas de sus condicionamientos familiares y culturales, de sus limitaciones, viendo pasar su existencia y aceptando las reglas de un mundo que los margina». Todos menos Concha, una especie de madre coraje «que lucha hasta el final para cambiar el destino de su hija, a sabiendas que ella no va a salvarse». Pese a ser un drama con toques de thriller, la película posee risas y llantos, luces y sombras, sin apartarse nunca de la lógica: «En esos arrabales hay vida, alegría, calor, pero eso se cuenta en la película desde otro prisma, como una especia de fábula», concluye Nicolás Pacheco.

'La quietud', de Pablo Trapero

'La Quietud' es una mirada del argentino Pablo Trapero ('Elefante blanco', 'El clan') al lado femenino de las relaciones humanas con el pasado de la dictadura argentina amenazando una historia familiar. Protagonizada por Martina Gusman (la esposa de Trapero), Bérénice Bejo ('The Artist'), Edgar Ramírez y Graciela Borges, con una de las grandes interpretaciones de su carrera, cuenta el reencuentro de dos hermanas después de muchos años, debido al delicado estado de salud de su anciano padre. Junto a la madre, se verán obligadas a reconstruir el pasado de la familia durante la dictadura militar argentina. «Es una historia que marca los grandes secretos de una familia acomodada y la manera en que algunas personas se enriquecieron durante esos años. Se arroja luz sobre cómo el pasado puede afectar el presente», ha comentado Pablo Trapero, para quien la película «podría considerarse el reverso femenino de 'El clan': una matriarca que controla a la familia, especialmente a sus hijas, un pasado familiar marcado por la corrupción durante la dictadura».

También ha tenido gran interés 'Den Skyldige', una intriga danesa que recoge la excelente tradición del cine policiaco nórdico de los últimos años, pero con un ojo puesto en el cine de Alfred Hitchcock. Un oficial de policía, degradado a trabajos administrativos, está a cargo de las llamadas de auxilio de los ciudadanos. Cuando recibe una llamada de una mujer que ha sido secuestrada, se verá obligado a utilizar a otros como sus ojos y oídos para resolver un crimen. Sin dejar en ningún momento al personaje, que no se separa nunca de los teléfonos y de la pantalla del ordenador de su mesa, buscará, averiguando de dónde procede la llamada, hablando con las patrullas locales y con la mujer que le ha llamado desde un coche, arrojar luz sobre un suceso en el que nada es lo que parece. Gustav Möller es el director de esta apasionante intriga que pase a moverse por un único decorado, sabe mantener una tensión constante. Una película a descubrir cuando se estrene.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos