Diez razones por las que recordamos 'Breaking Bad' diez años después

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Vince Gilligan creó una producción sobre un fabricante de metanfetamina que ha pasado a la historia audiovisual

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

Stephen King dijo de ella que era la mejor serie de la historia. Pero lo cierto es que su travesía por la televisión americana empezó de manera discreta. La producía una cadena no demasiado conocida todavía, AMC. Estaba protagonizada por un actor famoso por una comedia por el que nadie apostaba para encabezar un drama. Además coincidió con la famosa huelga de guionistas en Estados Unidos, por lo que la primera temporada únicamente estuvo compuesta por 7 episodios.

Pero 'Breaking bad' creció, ya lo creo que creció. Y se convirtió en uno de las producciones más notables de los últimos tiempos. La transformación de un mediocre profesor de Química en capo de la droga, ambientada en Albuquerque, fue ganando enteros, interesando cada vez a más espectadores y acaparando premios. Vince Gilligan, uno de los guionistas más celebres de 'Expediente X', sabía lo que hacía cuando ideó una ficción que casi ningún canal quiso y hoy, diez años después de su estreno, es considerada uno de los productos audiovisuales mayores del siglo XXI. Estas son algunas de las razones por las que los seriéfilos tenemos tan presente la historia de Walter White hoy en día.

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El antihéroe total

La llamada tercera edad de oro de las series se caracteriza por la aparición de la figura del antihéroe, personajes protagonistas de conducta deleznable y moral dudosa con los que sin embargo el espectador empatizaba. Es el caso de Dexter, de Tony Soprano o de Don Draper. A estos tres, sin embargo, los conocimos ya como seres amorales. Con Walter White fuimos testigos de su transformación. Él era un padre de familia que pelea por mantener a los suyos y que da clases en un instituto, aunque posee una capacidad intelectual con la que podría aspirar a retos mayores. Cuando le diagnostican un cáncer de pulmón inoperable decide, para pagar su tratamiento y asegurar el futuro económico de los suyos, cocinar y vender metanfetamina, una decisión que alterará su vida.

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Una evolución constante

'Breaking Bad' afrontaba cada temporada como un desafío mayor. No se conformaba con mantener el nivel sino que pretendía siempre sorprender al espectador, ser más ambiciosa en su planteamiento y hacer crecer a sus personajes. Muchos fueron los que reprocharon a este título un ritmo lento durante sus primeros episodios, pero pocos de ellos podrían mantener esta queja en temporadas siguientes, cuando el ritmo fue subiendo y la tensión sobre el destino del protagonista y de los que le rodeaban era una continua incógnita. Para muchos 'Ozymandias', antepenúltimo episodio de la serie fue el mejor y el más completo. Un sobresaliente punto final a una evolución constante.

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El gran Bryan Cranston

Como señalábamos antes Bryan Cranston fue puesto en duda cuando Vince Gilligan lo propuso para encabezar el casting de 'Breaking Bad'. Hijo de actores, este intérprete adquirió gran popularidad por su participación en 'Malcolm in the middle' y en 'Seinfeld'. Nadie lo veía para encarar un papel dramático. Por eso sorprendió tanto y se ha convertido en uno de los actores más reputados de su generación. Cuatro premios Emmy avalaron su trabajo.

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Secundarios y antagonistas de lujo

Es verdad que el de Walter White era un personaje bombón, escrito de una manera soberbia, pero no se quedaban atrás los de todos aquellos que formaban parte de su universo, empezando por su escudero, Jesse Pinkman, al que dio vida Aaron Paul. Era un estudiante, experto en meterse en chanchullos de todo tipo, y que servirá de conducto para que el profesor se introduzca en el negocio de la droga. White además se enfrentaba cada temporada a antagonistas soberbios, que no le ponían fácil su andadura. Quizá el más reconocido fue Gus Fring, el dueño de Pollos Hermanos, que mantenía una doble vida, como empresario reconocido en su comunidad y gran jefe de una red de distribución de metanfetamina en el suroeste de los Estados Unidos. El actor Giancarlo Espósito nunca se ha enfrentado después a un personaje mejor. También destacado es el rol de Hank Schrader, policía que juega al gato y al ratón intentado localizar al hombre que está fabricando la mejor anfetamina del país, sin sospechar que en realidad es su propio cuñado. Mención aparte merecen Skyler White, su mujer, y Saul Goodman, su abogado.

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Better Call Saul

Cada uno de los personajes de 'Breaking Bad' podrían haber protagonizado una serie propia por la entidad con que estaban construidos. Por ello cuando finalizó la producción y se planteó realizar un 'spin off' había numerosas posibilidades sobre la mesa. Finalmente se decidió centrarse en la figura del abogado de White, Saul Goodman, y conocer cómo un letrado puede convertirse en el mayor aliado de los capos más peligrosos. Así nació 'Better Call Saul', que lleva tres temporadas, es respetada por la crítica y el público y ha demostrado la capacidad interpretativa de Bob Odenkirk, su protagonista. También el actor Jonathan Banks, que ya aparecía en la serie original, se ha mantenido en esta continuación.

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Anna Gun, la gran perjudicada

A la estupenda Anna Gun le correspondió encarnar a Skyler, la esposa de White. Es sacrificada, es trabajadora, es comprensiva. Vive en un primer momento ajena a todo lo que está aconteciendo en la vida de su marido. Ahí la conocimos en una faceta, como mujer algo castradora de las aspiraciones y forma de ser de Walter. Más tarde, cuando ya descubre en lo que se ha convertido la persona con la que vive, tratará de domarlo en un principio y después -al reconocerlo incontrolable- de alejarlo de su familia. Skyler era repudiada por la audiencia, pese a ser la persona con la conducta más apropiada de toda la serie, pero era la que entorpecía al protagonista y los espectadores no se lo perdonaron. La actriz llegó a recibir amenazas.

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Yo soy el peligro

"No estoy en peligro, Skyler. ¡Yo soy el peligro! Un tipo abre la puerta y le disparan. ¿Piensas que soy yo? ¡No! ¡Yo soy el que llama a la puerta!". Este era el monólogo con el que el protagonista en la cuarta temporada se quitaba la máscara ante su mujer y se reconocía a sí mismo como el ser en el que se había transformado. Y es más, reconocía que se gustaba, que estaba satsifecho del monstruo que era. Yo soy el peligro será recordada como una de las grandes frases de 'Breaking Bad', junto con "Alguien tiene que proteger esta familia del hombre que protege esta familia" (que decía Skyler) o "Tú conoces el negocio, y yo la química" (de Walter), entre otras.

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El paisaje

La mayoría de series americanas se desarrollan en Nueva York o Los Ángeles. Como mucho algunas se desplazan a Boston o San Francisco. Pero ¿Albuquerque? ¿quién sabía qué pasaba en esta región y qué clase de atractivo podía tener? Al final el estado de Nuevo México se convertía en un elemento determinante, por su aspecto árido y particular y por su situación geográfica, cercano a la frontera con México, muy relevante para el desarrollo de las tramas.

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Heisenberg

Fue el alter ego de Walter White, el resultado final de un recorrido con diversas paradas. Un ser temible, sin escrúpulos y capaz de cualquier cosa por mantener su estatus. Poco quedaba del agradable profesor cuando pronunicaba su nuevo nombre. Cranston en estado puro, apoteósico.

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La Química

¿Para qué sirve la química? La mayoría de los alumnos que tuvo Walter White seguramente se hicieron alguna vez esa pregunta. Pensarían que lo que aquel profesor explicaba no tendría demasiada utilidad. 'Breaking Bad' hizo atractiva esta materia y la convirtió en eje principal de un negocio millonario como el de la droga. Gracias a ella White conseguía elaborar el cristal azul más puro jamás conocido y por el que camellos, consumidores y grandes distribuidores peleaban. La química nunca ha sido tan atractiva como entonces. "La química es el estudio de la materia, pero yo prefiero verlo como el estudio del cambio".

 

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