Rebordinos: «¿Empezamos a quemar las obras de grandes artistas que fueron misóginos y maltradores?»

Rebordinos: «¿Empezamos a quemar las obras de grandes artistas que fueron misóginos y maltradores?»
Borja Agudo

El director del Festival de San Sebastián hace balance de una edición para la que quiso traer la última película de Woody Allen. Judi Dench le ha prometido volver «con la condición de que cocine yo»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

José Luis Rebordinos (Rentería, 1961) todavía no ha recuperado horas de sueño. Apenas un día después de la clausura del Festival de San Sebastián, su director se acercaba a Azkuna Zentroa para presentar un ciclo de siete películas programadas en el certamen, que se exhibirán durante esta semana en los cines Golem. 'Rebor' hace balance de una edición en la que se ha reído con los chistes de Danny DeVito a costa de su amigo Jack Nicholson, sufrido las medidas de seguridad que exigió Bradley Cooper, que vino con un séquito de veinte personas, y quedado con Judi Dench para cocinarle cuando regrese a Donosti.

–¿Cuántas horas ha dormido estos días?

–En un día normal unas cinco. El último no llegó a tres; me fui de la fiesta a las cuatro de la mañana y a las siete estaba despidiendo al jurado.

–¿Qué es lo que más teme durante el festival, lo peor que puede pasar?

–Vives aterrorizado por si no llega un invitado de los grandes, un Premio Donostia. Que las películas gusten o no es parte del juego. El otro gran miedo es el tema técnico, que de pronto falle una proyección. En los últimos cuatro años se han reforzado las salas, con proyecciones en 4K y sonido de nivel. Como anécdota, el día anterior a que se diera 'Roma' de Cuarón en el Victoria Eugenia se estropeó el proyector y las piezas venían desde Londres. Por fortuna teníamos otro.

–¿Le da tiempo a conocer a las estrellas? ¿Quién le ha conquistado este año?

–No tengo demasiado tiempo, a los únicos que puedo conocer un poco más son a los premios Donostia, porque les ofrecemos una cena. Estás dos horas charlando con ellos. Con Danny DeVito me he reído mucho, es un tipo muy irónico y alegre. Estaba interesado por todo, preguntaba por la ciudad y el País Vasco. Contaba chascarrillos de Hollywood e hizo chistes sobre su amigo Jack Nicholson y esa leyenda de que sufre alguna enfermedad mental... Kore-eda ya me había conquistado hace mucho tiempo con sus películas, no me voy a atrever a decir que somos amigos, pero nos tenemos mutuo aprecio. En cuanto a Judi Dench, se emocionó mucho, no esperaba un recibimiento así. Se sorprendió de que le conociera tanta gente fuera de su país. Ya tiene una edad, sufre problemas con la vista y venía cansada. Pero se sintió obligada a hablar por el cariño del público. Quedamos en que va a venir fuera del festival con la condición de que yo cocine para ella.

–A Diego Galán, exdirector del Zinemaldia, no le gustó la ceremonia de inauguración que escribió Borja Cobeaga. Bromas como que San Sebastián programa las películas que no quieren Cannes y Venecia o que los invitados solo vienen a comer.

–Ni a él ni a algunos otros. Yo respeto que no guste, no hay ningún problema. Pero he recibido más felicitaciones que lo contrario, mucha gente de la industria me mandó whatsapps congratulándose de que nos hubiéramos reído de nosotros mismos. La única condición que pusimos a Borja y al resto de guionistas era que no se podían reír de nada que no fuera el festival y la propia ciudad. Ni política ni cine español, porque se acaba convirtiendo desgraciadamente en política. ¿Que las películas solo quieren ir a Cannes y Venecia? Puedo asegurar que cuatro títulos de la sección oficial han sido muy deseados por otros festivales, pero eligieron Toronto y San Sebastián, uno por mercado y el otro por prestigio. Eso sí, lo de querer cambiarme por Pablo Motos para que vengan más estrellas no me gustó nada, je, je. Un año que nos han visitado Ryan Gosling, Bradley Cooper, Robert Pattinson... Reivindicamos el humor en un momento en que parece que no se puede hacer. Si a mí no me hace gracia un chiste no me indigno ni quiero encarcelar al que lo ha dicho. Eso es una sociedad sana y democrática.

–Este año se ha visto más publicidad de series que de películas.

–En el festival hemos tenido más vallas publicitarias que nunca, tanto de las distribuidoras como de televisiones. Es verdad que en este momento las series son muy potentes. Movistar se juega mucho con 'Gigantes' y 'Arde Madrid'.

–¿Llegará un momento en que haya tantas series como películas en la sección oficial?

–No lo sé, todavía no hemos tenido ninguna serie a concurso. No estamos en contra. La próxima serie de Cronenberg estoy seguro de que irá a Cannes, pero si no, estaríamos encantados de tenerla. Todo va a cambiar. Nosotros solo intentamos elegir el mejor audiovisual.

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–Esta edición ha habido problemas con las colas en los cines: proyecciones con gente en los suelos de las salas Príncipe, acreditados que no han podido ver películas por falta de aforo...

–Pasa en muchos festivales. Pero no nos gusta y hago autocrítica. Solo en industria nos han aumentado los acreditados hasta los mil setecientos, más otros mil y pico periodistas. El festival ha crecido muy rápido y no hemos sido capaces de adaptarnos. El parque de salas es el que es, y todas se llenan. Se podrían llenar diez salas más. Vamos a estudiarlo, porque no vamos a contar con más cines.

–¿Tiene sentido acreditar hasta al último bloguero, a un chaval que le gusta el cine y abre un blog para venir al festival?

–Pregúntaselo al bloguero. No todos tienen el mismo tipo de acreditación. Yo leo todas las críticas, y hay blogueros estupendos y críticos oficiales no tan estupendos, blogueros mucho más serios que críticos de medios importantes. Yviceversa. Luego está el mundo de los influencers, que también transmiten publicidad de las películas.

–¿Le hubiera gustado dar la última película de Woody Allen, que su productora,Amazon, retiene sin fecha de estreno?

–Me hubiera gustado verla para tener la posibilidad de darla, porque no proyectamos nada sin verlo antes. Nos interesamos por ella, pero nos dijeron que se retrasaba el estreno por todos los líos de Allen. Se comenta que no va a salir nunca, lo que me parecería una lástima. Las acusaciones hay que demostrarlas, hemos luchado muchos años para que alguien no sea culpable mientras no se demuestre lo contrario. Con Woody Allen a esto se le da la vuelta. Además, hay que separar la obra artística de quien la hace. ¿Empezamos a quemar las obras de grandes artistas que fueron misóginos y maltratadores? Seguramente se merecerían prisión, pero sus obras siguen siendo igual de alucinantes. Vivimos un momento en el que todos estamos exaltados, hace falta prudencia y bajar el tono de la bronca.

–Ahora que ha acabado el festival, confiésenos su película favorita.

–No lo puedo decir... Hay un par de títulos que podrían haber estado en el palmarés: 'In Fabric' y 'High Life'. Eran nuestras apuestas y sabíamos que a unos les iba a gustar y a otros no. Vivimos un momento de transformación del cine, y algunos se resisten a esos cambios.

CICLO ZINEMALDIA EN LOS GOLEM DE AZKUNA ZENTROA

Lunes 1 de octubre:
'Un día más con vida', de Raúl de la Fuente y Damián Nenow (20h.)
Martes 2 de octubre:
'Un asunto de familia', de Hirokazu Kore-eda (20h.)
Miércoles 3 de octubre:
'Three Faces', de Jafar Panahi (20h.)
Jueves 4 de octubre:
'Un hombre fiel', de Louis Garrel (20h.)
Viernes 5 de octubre:
'The Sisters Brothers', de Jacques Audiard (20h.)
Sábado 6 de octubre:
'Capharnaüm', de Nadine Labaki
Domingo 7 de octubre:
'Mirai', de Mamoru Hosoda (18.30h)
El precio de las entradas

es de 4,5 euros, excepto los días 1, 2 y 3 de octubre, que con motivo de la Fiesta del Cine costarán 2,9 euros.

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