Antonio de la Torre: «Suena terrible, pero Hitler era un ser humano»

Antonio de la Torre, caracterizado como Melitón Manzanas en el rodaje en Irún de 'La línea invisible'./Lobo
Antonio de la Torre, caracterizado como Melitón Manzanas en el rodaje en Irún de 'La línea invisible'. / Lobo

El actor encarna al comisario Melitón Manzanas, primera víctima de un asesinato premeditado de ETA y notorio torturador, en 'La línea invisible', la serie que Mariano Barroso rueda para Movistar

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Antonio de la Torre (Málaga, 1968) es nuestro Robert de Niro pero más dicharachero cuando se le pone una grabadora delante. Experiodista, ganador de dos Goyas, el actor rueda estos días 'La línea invisible', una serie de Mariano Barroso para Movistar que aborda los orígenes de ETA a través de dos personajes claves: Txabi Etxebarrieta, el primer etarra en matar y en morir (Àlex Monner), y el comisario Melitón Manzanas, al que da vida De la Torre, notorio torturador y primera víctima de un asesinato premeditado de la banda.

Una prótesis en la nariz para paracerse más al personaje real y el asesoramiento del actor Josean Bengoetxea a la hora de trabajar el acento vasco le han ayudado a componer un personaje incómodo. El 31 de octubre le veremos en los cines dando vida a un topo del franquismo que se pasó 33 años oculto en 'La trinchera infinita', la primera película en castellano de los autores de 'Loreak' y 'Handia'.

– ¿Cómo se interpreta a un personaje tan controvertido como Melitón Manzanas?

– Esa pregunta me la hice cuando Mariano Barroso me ofreció el papel. Pensé en su familia, en la gente que le conoció. Melitón Manzanas es un personaje con una carga muy importante en la historia de Euskadi. Simbolizaba el aparato represor franquista y con esa imagen se ha quedado. Yo necesitaba acercarme a la persona, porque si no hubiera interpretado otra cosa. Tiene una hija y una familia que ha vivido cincuenta años con el sambenito que le adjudicaron a este hombre.

– El de torturador.

– Es un hecho contrastado. Hay gente viva que afirma haber sido torturada por él. Cuando tantas personas lo aseguran... De hecho, hay un informe por encargo del Gobierno vasco de hace un par de años sobre los torturados.

– ¿En la serie le vamos a ver torturando?

– Sí. 'La línea invisible' es una ficción basada en hechos reales sobre los que unas veces hay constancia y otras elucubramos. También vemos a Melitón con una hija a la que quiere, es una visión poliédrica del personaje. Todo lo que no sea humanizar un personaje es un error. Suena terrible, pero es que Hitler era un ser humano. Por muchas partes oscuras que pueda tener, una persona es un ser humano y como actor así tienes que abordarlo.

– ¿Ha hablado con la hija de Manzanas?

– Lo intenté a través de un amigo común, pero ella no quiso hablar. Quieren estar tranquilos y lo puedo entender, porque volver ahora a hablar de Melitón Manzanas les puede causar mucho dolor. No he sido insensible a eso, más bien todo lo contrario.

– Mariano Barroso sostiene que con la moral no se hace cine porque sería aburridísimo, que él persigue lo humano.

– La moral es una contrucción superior que hacemos los seres humanos y que nos ayuda a vivir. Si a alguna conclusión estoy llegando a mis 51 años es que tengo muchas contradicciones. Hay casos maravillosos, como Gandhi, Mandela o Pepe Mujica, al que tuve la suerte de conocer, con una capacidad acojonante para superar el odio. Y otras que han sucumbido a él.

– ¿Ha aprendido algo en este tiempo de la situación en Euskadi?

– He aprendido que todo estaba muy enraizado e imbricado en estos años: una misma familia podía tener un miembro amenazado y otro simpatizante de ETA. Tal cual. He aprendido que todas las familias estaban salpicadas, y eso era lo que le daba una gran complejidad al asunto. Creo que ETA ha podido actuar durante cincuenta años precisamente por esa imbricación tan grande y compleja. Por suerte, la sociedad vasca ha sabido desenredar ese nudo gordiano y vive en paz. Voy a correr por las mañanas en Donosti, veo a la gente... Buf, es maravilloso vivir en un país en paz.

Mariano Barroso da instrucciones a Antonio de la Torre en el rodaje en Irún de 'La línea invisible'.
Mariano Barroso da instrucciones a Antonio de la Torre en el rodaje en Irún de 'La línea invisible'. / Lobo

– ¿Qué ha sacado de 'La trinchera infinita'?

– He aprendido que la supervivencia es un instinto tan potente que uno puede inventarse su vida encerrado con tal de sobrevivir. Nuestra capacidad de resiliencia es asombrosa. En 'La trinchera infinita' no tuve la suerte de conocer a ninguno de los 'topos', pero hay muchos testimonios, como el libro de Jesús Torbado y Manu Leguineche. ¿Cómo pudieron sobrevivir? El ser humano no deja de sorprenderme. Como diría Pepe Mujica, no hay más valor que la vida.

– ¿Siente como actor la responsabilidad de protagonizar películas que repasan nuestra historia reciente?

– Siempre digo que las películas que hablan del mundo en que vivimos son las que merece la pena ser contadas. Cuando cuentas una historia que afecta a gente que incluso sigue viva, como la hija de Melitón Manzanas o las víctimas de sus torturas, tienes que tener la responsabilidad de saber que les va a afectar. Si no vas a poner tu alma, no lo hagas. El relato es lo único que nos sobrevive a las personas. Debemos ser respetuosos y poner toda la carne en el asador.

«La sociedad vasca ha sabido desenredar el nudo gordiano de ETA. Voy a correr por las mañanas en San Sebastián y es maravilloso vivir en un país en paz» sin terrorismo

«Sería un desastre que no hubiera un gobierno de coalición progresista y de izquierdas» formación de gobierno

– Viendo sus tuits, arde en deseos de que haya gobierno de una vez.

– Los votantes del PSOE y los de Unidas Podemos seguro que también. Es fundamental que haya un gobierno de coalición progresista y de izquierdas, sería un desastre que eso no ocurriera. Cuando tenía 20 años quizá no pensaba que en la vida hay que pactar y transigir, pero pasados los 50 y con hijos, me doy cuenta de que hay que hacer lo que se pueda. A veces, tienes que perder para tener la conciencia tranquila. Ser generoso.

– Usted que es un actor de cine, ¿qué le parece que nos pasemos el día hablando de las series?

– He aceptado que hay nuevas formas de consumir el audiovisual; aunque nos parezca increíble, hace 15 años vivíamos sin móviles. Yo viajo mucho y veo muchas cosas en mi iPad. Como actor, ruedo una serie como esta como si fuera una película de cinco horas. El otro día tocó una escena con Emilio Palacios, que hace de mi hijo en 'La trinchera infinita' y al que aquí le torturo. Y nos pasamos el día entero con esa secuencia, como si fuera una película. Eso sí, yo prefiero ver una película en una sala de cine a hacerlo en una tablet. Vivimos un momento de cambio, y lo que no puede ser es que las plataformas de internet que actúan en España no paguen impuestos. Como diría Sarkozy, hay que refundar el capitalismo. Me da la risa.

– ¿Los próximos Goya en Málaga y usted nominado por 'La trinchera infinita'?

– Tampoco me van a nominar todos los años... Me haría mucha ilusión. Pero también me gustaría que fueran a Bilbao y Donosti, ¿eh?.