'Catastrophe', tan en forma como siempre

Sharon y Rob, en una escena de la serie./
Sharon y Rob, en una escena de la serie.

Rob y Sharon se enfrentan a una crisis de confianza en una nueva tanda de episodios que retoma el humor ácido que configura el tono de la serie

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

'Catastrophe', la ficción que sigue las vidas de Rob Norris y Sharon Morris, un ejecutivo estadounidense y una profesora británica que, después de una serie de polvos fortuitos en una semana, deciden unir sus destinos por la inesperada llegada de un bebé, sigue tan en forma como siempre, a juzgar por el primer capítulo de la cuarta temporada.

Ojo. Aquí va un 'spoiler' de los que hacen daño, así que si no has visto 'Catastrophe' nunca -te lo recomendamos encarecidamente-, deja de leer y ponte al día. Protagonizada por Rob Delaney y Sharon Horgan, la tercera temporada de la serie acababa de forma amarga y descorazonadora: incapaz de asumir los cambios en su vida -dos chiquillos en muy poco tiempo, la falta de trabajo y una mudanza transoceánica que aún colea- Rob recae en su adicción al alcohol y, en el último capítulo, estampa su vehículo contra otro.

El primer episodio de esta cuarta temporada se aleja de la situación dramática que puso el punto final a la anterior y coloca al espectador en el juicio al que Rob deberá enfrentarse por el accidente de tráfico. Sharon, a su lado, le dice que se suba la bragueta. Un comentario del juez a Rob que le pide «que se ahorre el 'su señoría', que no estamos en Kansas» y otro del propio acusado en el que insiste que lo que ocurrió «no es en absoluto propio de mí, pero es que me enteré ese día de que mi esposa había masturbado a un joven universitario» pone al televidente sobre la pista de lo que va a ver a continuación: todo ha cambiado pero el humor ácido que configura el tono de la producción de Avalon Television y Merman sigue ahí.

Rob, con el collarín, tras el accidente.
Rob, con el collarín, tras el accidente.

Y decimos que todo ha cambiado porque el accidente y la recaída en el alcohol de Rob ha dado lugar a una crisis de confianza en la pareja. Condenado a más de doscientos fines de semana de servicios comunitarios, Rob comienza a trabajar los sábados y los domingos en una tienda cuyos ingresos van destinados a una asociación de personas con parálisis cerebral. Ello obliga a Sharon, que también está intentando encajar lo sucedido, a dedicar ambos días por completo a sus hijos, pero no duda en acompañar a Rob a cualquier lugar. «Cielo, estoy en libertad provisional, tienes que dejar de seguirme», se queja. «Esto no es 'Atracción fatal'. Te sigo porque hay 25 pubs hasta llegar a casa», responde con sorna Sharon.

Es difícil prever hacía dónde avanzará la serie que emite Channel 4 y que en nuestro país podemos seguir a través de Movistar+. Pero sí se puede adelantar, a tenor del primer episodio, que 'Catastrophe' mantiene el pulso de forma encomiable. Es cierto que lo dejaron en alto -la recaída en la adicción y el accidente dan argumentos de los que tirar durante al menos una temporada más-, pero sorprende lo fresco que sigue resultando todo. Habrá que ver qué nos depara el resto de episodios.

Sharon, en su particular espiral de 'autodestrucción'.
Sharon, en su particular espiral de 'autodestrucción'.