'Instinto': el 'thriller' sexual que Movistar+ guarda en la recámara

De izquierda a derecha: Mario Casas, Ingrid García-Jonsson y Óscar Casas./Enrique Cidoncha
De izquierda a derecha: Mario Casas, Ingrid García-Jonsson y Óscar Casas. / Enrique Cidoncha

La plataforma de Telefónica finaliza el rodaje de su nueva serie de ocho capítulos, protagonizada por Mario Casas e Ingrid García-Jonsson | Se estrenará en 2019

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

El verano abandonó Guadalajara hace tiempo y el frío se deja notar a primera hora de la mañana en la vieja nave industrial que la productora Bambú ('Velvet', 'Fariña'...) ha alquilado para recrear la moderna empresa tecnológica en la que se desarrolla 'Instinto', la nueva serie de Movistar protagonizada por Mario Casas, Ingrid García-Jonsson, Óscar Casas y Myriam Gallego, entre otros. Sin embargo, la temperatura en el plató es mucho más alta. La repetición de palabra «sexo» en cada entrevista, las referencias nada disimuladas a la película 'Eyes wide shut' de Stanley Kubrick y la falta de pudor de los actores a la hora de hablar de las extrañas filias de sus personajes en la cama, avecinan que esta ficción no se va a autocensurar en asuntos carnales.

«No sé si es un género en sí, pero creo que con esta serie se quiere inventar el 'thriller' erótico. Es interesante, no me refiero a las escenas sexuales, sino porque todos los personajes tienen una carga erótica constante, desde el primer capítulo. Desde la manera de rodar hasta la forma de mirarse. Pondría de ejemplo las películas 'Shame' o a 'Eyes wide shut', para entendernos», explica Mario Casas a este periódico, presente durante el último día de rodaje de la ficción.

El actor corulñés regresa con 'Instinto' a la televisión cinco años después del final de 'El Barco' (Antena 3) y en un momento dulce de trabajo -acaba de estrenar en los cines 'El fotógrafo de Mauthausen'-. En esta ocasión, Casas interpreta Marco, un joven empresario que lidera una de las compañías tecnológicas más exitosas del panorama internacional, ALVA, que ahora presenta en el mercado su último prototipo: CICLÓN, un coche eléctrico propulsado por turbinas que convierten el viento en energía. Una especie de Elon Musk o de Mark Zuckerberg a la española.

Pese a su gran éxito en lo laboral, la parte oscura se refleja en lo emocional debido a un trauma sexual de su infancia. «Él necesita el sexo y para mí no es gratuito, aunque la gente diga que sí», explica Casas. El actor asegura que lo que le atrajo del proyecto y le hizo regresar a la televisión fue «poder componer el arco dramático con mucho más tiempo» y que se ha inspirado en Christian Bale en el film 'American Psycho'.

A su lado tendrá a Jon Arias, que da vida a Diego, su amigo y socio en la empresa. Se conocen desde la universidad, donde se hicieron inseparables. Diego es lo opuesto a Marco: alegre, charlatán y con una gran habilidad social. Es el complemento perfecto para él, capaz de llevar a la práctica las genialidades de su socio. Los dos forman un tándem indestructible. Marco es el talento y Diego el conseguidor.

«Diego y Marco han creado juntos esta empresa y tienen una amistad diferente. Probablemente sean los mejores amigos, pero no he podido basarme en ninguna amistad para crear a este personaje. Son especiales, Marco es el genio, la mente, y Diego prefiere estar en el primer plano, con ropa llamativa, un coche increíble... Parece el Batmóvil (risas). Son como la noche y el día pero tienen un buen equilibrio», comenta el intérprete, hijo del también actor Imanol Arias.

El otro personaje que cambiará la vida de Marco será Carol, la pedagoga de José que interprecta la actriz hispanosueca Ingrid García-Jonsson. «Empieza a relacionarse con Marco de una manera muy distinta a la que él está acostumbrado, entonces no entraba tanto el erotismo», dice la actriz sobre la implicación de su personaje con el sexo. «La serie no es solo sexo», sentencia, «hay muchas pulsiones y tramas diferentes». «Hay una historia de amor pero no es al uso porque la serie no es convencional y una historia de amor a la que estamos acostumbrados no iba a funcionar», zanja García-Jonsson.

Muchos de los problemas del protagonista nacen del vacío que le dejó su madre, a quien da vida Lola Dueñas, una mujer que los abandonó cuando eran muy pequeños y que reaparece 17 años más tarde «por todo, menos por amor», tal y como señala la actriz. «Es una mujer un poco desastre», reconoce Dueñas, que también regresa a la tele, en su caso 16 años después de 'Policías'.

Un club para desarrollar «todo tipo de fantasías»

Para dar salida a todos esas carencias afectivas, los personajes acudirán a un exclusivo club donde se dan rienda suelta a todo tipo de fantasías sexuales. Para rodar dichas escenas se ha utilizado el palacio Fernán Núñez de Madrid. «Es un palacio situado en la calle Santa Isabel, cerca del museo Reina Sofía, continúa, porque queríamos hacer algo más allá de la película de Kubrick Eyes Wide Shut y crear un mundo de luces y sombras. Al club se va a jugar de formas diferentes, dejando vía libre a las fantasías eróticas. Y hay sexo explícito», apunta Víctor Molero, el director de arte de la serie, que lidera un equipo de 15 personas.

La serie se rueda en una nave industrial abandonada de Guadalajara, que ha sido convertida en el moderno despacho de una 'start-up'. / Enrique Cidoncha

En el caso del plató de Guadalajara, el equipo de 'Instinto' buscó recrear «una empresa muy moderna, multidisciplinar, tipo Google o similar». En ella se combinan elementos modernos como drones, salas de trabajo con mesas de ping-pong con maquinaria antigua. «La maquinaria de la nave es la original de la antigua fábrica que se creó a principios del siglo XX, cuyo local abandonado hemos alquilado al ayuntamiento de Guadalajara y que hemos restaurado por completo. Se ha construido el suelo de cemento pulido y el doble techo y además la hemos decorado con un toque chic y al tiempo casual, que nos recuerda al Soho House londinense, con espacios abiertos, columnas de hierro tipo industrial y mobiliario sofisticado como la enorme lámpara de araña Chandelier que se erige en el centro de la nave». Esa enorme lámpara, por cierto, pertenece a un árabe al que se la han alquilado durante los meses que ha durado el rodaje por 17.000 euros, al menos el traslado y el montaje estaban incluídos.

Con el final del rodaje, solo resta el trabajo de posproducción y el de montaje final para que sus ocho capítulos de 45 minutos estén listos para su estreno en Movistar+ en 2019. De momento, lo que no está confirmado es si este 'thriller' erótico tendrá o no segunda temporada.

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