'Kingdom', una de zombis en Corea: las series se atreven con todo

Un fotograma de 'Kingdom'./
Un fotograma de 'Kingdom'.

La serie llega de la mano de Netflix para sorprender al espectador con un relato de muertos vivientes en plena dinastía medieval

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Como si no tuviésemos suficiente con las series españolas, las americanas, las inglesas y las nórdicas que ahora las cadenas también nos ofrecen títulos coreanos. Y encima están muy bien. 'Kingdom', dirigida por Kim Seong-hoon, es la segunda producción coreana de Netflix y plantea un apocalipsis zombi durante la era de la dinastía medieval Joseon. La plataforma también quería zombis, que era de lo poco que le faltaba en su catálogo. Y el producto que propone no es menor, ni mucho menos.

Lo primero que llama la atención de esta producción es el contraste visual entre el universo zombi y la parafernalia propia de la Edad Media coreana, capaz de embriagar a cualquier espectador. Hay una mezcla ahí por la que es complicado no deleitarse. Y la producción lo sabe, conoce sus bazas, y no ha escatimado en detalles a la hora de recrear el esplendor de la época, con decorados bien cuidados y estudiados y un despliegue a la hora de recrear el vestuario y el armamento propio de aquel momento. Cada capítulo ha costado dos millones de dólares, una cifra difícil de ver en los presupuestos actuales, por mucho que la inversión en serie haya aumentado notablemente. Y se nota. Cada décimo está puesto al servicio de la obra, tanto en la dirección de arte, como en la fotografía o la representación actoral. Un título de estas características únicamente se puede realizar con una apuesta económica considerable. Lo contrario está abocado a presentar un producto cutre. Y no es el caso. Más allá de plantear el relato de terror 'Kingdom' ambiciona ser un pasaporte a una cultura milenaria marcada por la tradición, la disciplina y el poder.

En los últimos tiempos nos habíamos acostumbrado a toparnos con muertos vivientes -es un decir- en ambientes contemporáneos ('The Walking Dead' es el ejemplo que todos tenemos en la cabeza), pero con la nueva serie nos trasladamos a la dinastía Joseon, que se desarrolló entre 1392 y 1897 y es en ese contexto en el que se propaga esta plaga, que adquiere multitud de símbolos en la serie. La trama presenta al príncipe Lee Chang, que pretende encontrar la manera de curar una extraña epidemia que se ha apoderado de su pueblo y que ha alcanzado al rey, pero en esta misión se va a topar con no pocos obstáculos y algunos secretos, y como telón de fondo el objetivo de controlar el imperio.

Un fotograma de 'Kingdom'.
Un fotograma de 'Kingdom'.

Al final es un cuento, el de un príncipe al que le arrebatan el trono, que se ha de enfrentar a todo tipo de adversidades, que debe luchar por los suyos cuando estos se hallan seriamente amenazados. Y la amenaza llega disfrazada de sangre, vísceras y furia. Si decíamos antes que no se había escatimado para mostrar el poderío ancestral, tampoco se han quedado cortos a la hora de reflejar la carnicería capaz de organizar por los zombis.

El proyecto no fue fácil de sacar adelante, ya que ninguna cadena quería arriesgarse a semejante inversión. Una vez vendido a Netflix algunos accidentes durante el rodaje también lastraron la grabación. Al final la primera temporada, con seis capítulos, ha salido adelante y ha sorprendido a una audiencia que no esperaba de esa nacionalidad un producto de estas características. Con las series ha llegado el momento de dejar de lado los prejuicios.