'Losers', ¡qué bello es perder!

Una ilustación de Michel Bentt./
Una ilustación de Michel Bentt.

La nueva serie documental de Netflix, dirigida por Mickey Duzyj, aborda las historias de ocho deportistas que convirtieron su derrota en un triunfo personal

Nuria Nuño
NURIA NUÑO

La historia del deporte se cimenta sobre los triunfos del exclusivo club de los vencedores y las derrotas sufridas por un inmenso pelotón de vencidos. Eso sí, a veces, los fracasos deportivos se fraguan de un modo tan épico y memorable que logran perdurar en el acervo popular mucho más tiempo que las grandes victorias. ¿Quién no recuerda el 'Maracanazo'? ¿O la derrota de los All Blacks en 1995 ante Sudáfrica; un fracaso de la selección neozelandesa que, sin embargo, sirvió para edificar el futuro de un país dividido por cincuenta años de odio racial? ¿Alguien se ha olvidado de los gritos desesperados de Luis Moya y ese «¡trata de arrancarlo, Carlos!»? Esas palabras nos retrotraen a la descorazonadora imagen de Carlos Sainz y su copiloto, totalmente abatidos a solo 500 metros de la meta en el Rally de Inglaterra de 1998. Su Toyota Corolla se rindió cuando ya saboreaba las mieles del que hubiera sido su tercer título de campeón del mundo. Todas estas historias nos recuerdan que la derrota forma parte indisoluble de la vida y que las lecciones que brindan esos duros momentos son las que deberían servir para fortalecer cualquier aprendizaje vital.

Esos episodios de fatalidad, unas auténticas pesadillas para quienes los sufrieron, dieron en su día la vuelta al mundo. Lo mismo ocurrió con otra inolvidable derrota datada en 1999, año en que Jean van de Velde se convirtió en el golfista más desgraciado de la historia al desperdiciar la gran oportunidad de su vida: inscribir su nombre con letras de oro entre los ganadores del prestigioso 'British Open', el campeonato profesional de golf más antiguo del mundo. Lo que le ocurrió al deportista francés en el aciago hoyo 18 del célebre campo escocés es, precisamente, el capítulo con el que se cierra 'Losers' ('Perdedores'), la nueva serie documental de Netflix.

Una de las grandes virtudes de esta producción, estrenada en marzo, es poner en valor la belleza oculta en los grandes descalabros deportivos. Esta propuesta invita también a los espectadores a reflexionar sobre la naturaleza competitiva del deporte y sobre los reveses de la vida porque, en una sociedad en la que ganar es el objetivo, en la que siempre se transmiten los referentes de éxito, ¿cómo se puede gestionar el fracaso? Para responder a esa y a otras muchas cuestiones, el documentalista y artista Mickey Duzyj nos da a conocer las historias de un modesto club de fútbol y siete deportistas, amateurs y profesionales, que lograron transformar sus derrotas en un triunfo personal. Y es que el mundo del deporte está plagado de campeones infelices y de perdedores que han resurgido de sus cenizas, cual ave fénix, para convertir sus fracasos en los máximos triunfos de su vida.

Una ilustración de Jack Ryan.
Una ilustración de Jack Ryan.

'Losers' ofrece lo que anticipa su título. Las vivencias de ocho 'perdedores' que narran, en primera persona, cómo esas traumáticas y dolorosas experiencias les ayudaron a cambiar sus vidas; pese a que en muchos casos no alcanzaron el podio, los millones o la fama. Si la historia de Van de Velde cierra la serie, la elegida para abrir boca es la de Michael Bentt, un popular boxeador estadounidense que triunfó en los años ochenta. Y eso, a pesar de que nunca le gustó esa disciplina deportiva, ya que, siendo un niño, se vio obligado a boxear por su padre, un déspota cuyo principal empeño era que su hijo fuera el próximo Mohammed Ali. La audiencia ya aventura que algo malo sucederá cuando Bentt recuerda la paliza que le pegó su progenitor al decirle que no quería seguir boxeando. Aquel tremendo castigo le 'convenció' para luchar durante casi dos décadas por algo que le hacía infeliz hasta el punto de confesar que, cada vez que tenía que subir al ring, deseaba con todas sus fuerzas que «un apagón dejara a oscuras la ciudad para que se suspendiera el combate».

Esa sensación le persiguió hasta que un K. O. le dejó en coma y al borde de la muerte. Un punto de inflexión en su vida y en su carrera que, un par de años después de su feliz retirada forzosa, le llevó a trasladarse a Los Ángeles. Hollywood le brindó una segunda oportunidad para reinventarse en el mundo del espectáculo, donde ha ejercido como 'coach' de actores, asesor e incluso como intérprete. En uno de esos guiños del destino, debutó en el cine en 'Ali', el 'biopic' sobre Cassius Clay protagonizado por Will Smith. Curiosamente, se metió en los guantes del boxeador Sonny Liston, que perdió la corona de los grandes pesos ante un jovencísimo Mohammed Ali. En su renovado currículum, destacan también sus trabajos con Michael Mann ('Collateral') y Clint Eastwood ('Million Dollar Baby').

Tres de las ilustraciones del documental.

'Losers' rescata también del olvido otras curiosas crónicas, poniendo el foco en deportistas que, en su mayoría, llegaron a acariciar la gloria, pero el destino, sus malas decisiones o un comportamiento erróneo se la arrebató. Con el paso del tiempo, los protagonistas son capaces de confesar verdades reveladoras y hablan sin tapujos de esos fracasos; quizá porque ya han cicatrizado las heridas, han asimilado la negatividad y han logrado aprender de esas vivencias para proseguir su camino sin la alargada sombra de los fantasmas del pasado. A muchos de ellos, la fuerza de voluntad e incluso una 'sana' locura les han ayudado a vencer sus propios temores y a seguir adelante porque «tras cada meta hay una línea de salida».

Ilustraciones y dosis de humor

La calidad de las entrevistas ayuda a hilar una narrativa que va 'in crescendo' durante cada episodio. Cada historia está contada no sólo desde el punto de vista de los protagonistas, sino también desde la perspectiva que aportan sus amigos, familiares, rivales, analistas y expertos de cada disciplina. Sus testimonios enriquecen los relatos; al igual que el uso de las ilustraciones, una de las marcas de la casa de Mickey Duzyj, que se emplean para recrear hechos del pasado. Esos elementos, sumados a unas oportunas dosis de humor que desdramatizan esos duros golpes del destino y que le aportan un enfoque humano a la derrota, contribuyen a que 'Losers' sea una de las series documentales más entrañables de la plataforma.

De igual modo, resulta oportuno destacar la variedad temática que ofrece la serie. Además del golf y el boxeo, 'Perdedores' reserva capítulos para deportes tan variopintos como el curling, gracias a la historia de Pat Ryan, uno de los genios de esa disciplina, que a punto estuvo de destruir la competición canadiense al inventar una revolucionaria técnica que le garantizaba triunfos, pero que provocaba que cada duelo fuera soporífero y falto de emoción. 'Losers' también destaca la figura de dos mujeres. Por un lado, rescata la trayectoria de la francesa Surya Bonaly, una patinadora negra, coetánea de Nancy Kerrigan y Tonya Harding, que deslumbró a los aficionados y se empeñó en mantener su personalidad en un mundo donde los implacables jueces sólo reconocían la destreza y habilidad de las princesas blancas del hielo. De otro lado, da a conocer a una audiencia más amplia el 'mushing', esto es, las populares carreras de trineo tirado por perros de Alaska. Y lo hace con Aliy Zirkle, una tenaz mujer que durante años persiguió un título en la exigente Iditarod, una carrera de resistencia que la expuso a una traumática prueba. De la nieve, la serie salta al desierto porque digna de supervivientes es también la lucha por sobrevivir de Mauro Prosperi, un atleta siciliano que desapareció durante nueve días en la inmensidad del Sahara mientras participaba en el Maratón Des Sables, la carrera a pie más extrema del planeta.

El golfista francés Jean van de Velde.
El golfista francés Jean van de Velde.

Y, cómo no, hay un hueco para el fútbol, pero no se habla de las grandes estrellas, sino del balompié que se sitúa a años luz del de los llamados galácticos. En esta ocasión, el protagonismo recae sobre el Torquay United, un humilde equipo de un pueblo del sudeste de Inglaterra acostumbrado a vivir al borde del abismo. Antiguos jugadores, hinchas y técnicos recuerdan los problemas con los que tuvieron que lidiar especialmente en la temporada 1986-1987 para no descender; lo que hubiera significado su desaparición como club profesional. Para quienes desconozcan esta curiosa historia, sólo diremos que su gran oportunidad se presentó gracias a la inesperada intervención de Bryn, un perro policía.

El baloncesto, otra de las disciplinas más populares, tiene su cuota de protagonismo con 'Black Jack', en un capítulo centrado en la leyenda del 'basket' callejero Jack Ryan. Un bala perdida que tiró por la borda una posible carrera profesional en la NBA debido a su mala actitud y a sus problemas con el alcohol; pero que, finalmente, logró ganarse la vida con el deporte de la canasta. Su historia y la del resto resultan inspiradoras puesto que nos enseñan que, en muchas ocasiones, perder es el pretexto ideal para dar un giro existencial y caminar por el sendero de la vida que hará a cada uno más feliz. Al fin y al cabo, ganar es bonito, pero la belleza también puede encontrarse en la derrota.