'La sala', buen planteamiento con una floja ejecución

Francesc Garrido es el protagonista de 'La sala'./
Francesc Garrido es el protagonista de 'La sala'.

HBO estrena un thriller policiaco que también podrá verse en varios canales autonómicos

EDUARDO PANEQUEGijón

Hace unos años estaríamos diciendo de 'La sala' algo así como: «la serie imprescidible del año» o «el mejor thriller español visto en televisión». Y no faltaríamos a la verdad, tiene mimbres para ello. ¿Qué ha pasado, pues? Tiene un puñado de producciones que la preceden y que han elevado considerablemente el listón del género en España; además, el nivel interpretativo de su elenco es manifiestamente mejorable.

El argumento de 'La sala' es literal a su título: el plano temporal presente se desarrolla en 'una sala' -la de una prisión- donde se desmenuzan los incidentes que desembocaron en el homicio producido en 'otra sala', la de una comisaría. En la primera de las citadas, vemos al exinspector de policía Yago Costa (Francesc Garrido), ahora recluso, tras matar -en la segunda de ellas- a su compañero Luis Corbalán (Raúl Prieto). En prisión recibe la visita de Sara Sibilio (Natalia Rodríguez), una periodista que quiere averiguar qué le llevo a cometer ese atroz crimen. En esta melé, un personaje extra, Lola Solozábal (Goya Toledo), quien viene a añadir las dosis de triángulo amoroso a la historia.

El guion mantiene una misma estructura toda la temporada: una concatenación de flashbacks, tantos como capítulos (ocho) y tantos como casos policiales en los que están envueltos los protagonistas y con los que se trata de explicar (o intentar justificar) el suceso eje central de la trama.

Las escenas entre Francesc Garrido y Natalia Rodríguez intenta ser una suerte de adaptación patria del binomio Anthony Hopkins y Jodie Foster (es decir, Hannibal Lecter y Clarice Starling en 'El silencio de los corderos') y, claro, es muy difícil salir victorioso o al menos con cierta dignidad ante tal emulación. 'La sala' no es la excepción. Pincha. Y lo hace fundamentalmente por los actores y no tanto por el guion que resulta bastante consistente. Por suerte, ese cara a cara es tan solo la introducción de cada pieza del puzzle y conforme el thriller avanza en intensidad quedan tapadas las imperfecciones interpretativas.

A quien no se puede restar ni un ápice de mérito es a Víctor García, el creador de la ficción. Aunque ahora se esté hablando de la serie a raíz de su difusión completa en HBO primero y, después, en las parrillas -entre otras- de TV3, Telemadrid o RTPA gracias a la producción de la FORTA (Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos), su historia viene de lejos. Tres productoras, Isla Producciones, Funwood Media y Can Can se lanzaron a la piscina sin tener una distribución garantizada ofreciendo el proyecto a cuantos lo quisieran.

'La sala' tiene un arranque potente, un desarrollo lleno de interrogantes y un flojo desenlace. Muchas conversaciones, un montón de pistas, decenas de personajes secundarios, relaciones cruzadas, líos amorosos, falta de ética y escrúpulos, y el desconcertante devenir del (aparentemente) personaje más inocente -y peor trazado-: la periodista que acepta grabar un documental sobre el policía homicida. Es ella ante la que el espectador se sienta cara a cara, a la que interpela al acabar cada capítulo exigiendo respuestas. Y no cumple... aunque lo intenta. Con ahínco.

Una tanda de ocho episodios con los pros y contras de adoptar un formato de capítulos semi-autoconclusivos, al puro estilo 'The Blacklist'. Un eje que vertebra toda la ficción mientras te cuentan una historieta con principio y final. En este caso, el experimento no sale del todo bien y resta alicientes para enganchar al espectador. Con todo, 'La sala' entretiene y obtiene un aprobado alto como thriller policiaco.

Los ocho capítulos que componen la primera temorada de 'La sala' están disponibles en HBO desde el 1 de febrero de 2019.