'Sex Education', el relato del sexo entre los nuevos adolescentes

Asa Butterfield y Emma Mackey son los protagonistas de 'Sex Education'./
Asa Butterfield y Emma Mackey son los protagonistas de 'Sex Education'.

La ficción británica aporta una nueva perspectiva sobre la pérdida de la virginidad y cómo se enfrentan a ello las nuevas generaciones

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUE

Desenfadada sin ser gamberra; chocante pero no chirriante. ¡Lo que hace estar a día de hoy de vuelta de todo! Tan acostumbrados ya a ver, leer y escuchar a grupos de adolescentes charlando (casi) educadamente sobre la sexualidad que 'Sex Education' nos merece la etiqueta de 'serie blanca'. Y eso no es malo. Solo marcamos distancias con otras como 'Big Mouth'. Aquí ni Otis ni Maeve se parecen a Hormone Monsters y Shame Wizards.

La serie, de factura británica, cuenta cómo ser adolescente y tener una madre sexóloga, liberal y progresista (Gillian Anderson) no es ni mejor ni peor. No equivale, en cualquier caso, a ser menos pudoroso llegado el momento de perder (o no) la virginidad. Es el caso de Otis (Asa Butterfield), quien, a pesar de su completa inexperiencia, tiene respuestas para todo, que para eso lo ha escuchado en casa desde que era pequeño. El protagonista aprovecha esta circunstancia para montar un 'gabinete de ayuda' en el instituto. Una idea que no es originariamente suya sino de la rebelde Maeve (Emma Mackey), la típica estudiante díscola pero intelectualmente brillante que ve la oportunidad de hacer negocio a costa de las inseguridades juveniles. En torno a ellos, un grupo de compañeros de clase que salen del armario, que se enamoran por primera vez, que van de chulitos... lo que viene siendo un instituto con todos sus estereotipos, prejuicios y falsas amistades.

'Sex Education' tiene una mezcla de dulzura y acidez que permite mirar a la serie desde lo moralmente aceptable y lo políticamente incorrecto. NOTA MENTAL: abstenerse aquellos a quienes escuchar la palabra 'polla' les escandalice, ruborice o les parezca motivo de poner una demanda ante un organismo regulador.

Gillian Anderson, una secundaria de lujo en 'Sex Education'.
Gillian Anderson, una secundaria de lujo en 'Sex Education'.

Otis creció con frases de la contundencia: «El coito puede ser maravilloso pero también muy doloroso» o «El sexo puede destruirte la vida», pronunciadas por su madre durante su infancia. Y siguió con otras tantas acordes a la primera masturbación o a su forma de relacionarse con las chicas. ¡Qué risas nos echamos viéndolo en la pequeña pantalla! NOTA MENTAL DOS: ¿Y si ese tipo de progenitora hubiera sido la nuestra? Fin de la cita.

A la espera de nuevas entregas, 'Sex Education' vendría a ser el equivalente juvenil (y moderno) de 'Masters of Sex' con las reconocibles dosis de humor británico. Probablemente el mérito se deba al buen hacer de Laurie Nunn quien ha sabido crear un marco al que se acercan padres (jóvenes) e hijos (mayores), no necesariamente juntos frente al televisor (¡esto no es 'Médico de familia'!).

Sexo y juventud

Pero una de las principales virtudes de esta serie, y aquí nos ponemos serios, es su rotundidad contra la homofobia. El arco argumental de Eric (Ncuti Gatwa) sufriendo insultos pero sin perder su ingenuidad y viviendo sin complejos da un lección a aquellos que siguen llenos de prejuicios.

Parece que Netflix le ha cogido el gusto a las sátiras sexuales adolescentes. Tras la citada 'Big Mouth' o 'American Vandal', llega 'Sex Education', relativamente distante de la sorprendentemente cancelada 'Everything sucks!', sensación (decían) hace un año. En cualquier caso, ninguna será 'Skins' que, sin ir por los mismos derroteros, sigue siendo la ficción de género de cabecera. Hormonas reprimidas, hormonas desatadas, hormonas encorsetadas... ¡aquello que nos pasaba cuando éramos jóvenes, al fin y al cabo!

La primera temporada completa de 'Sex Education' está disponible en Netflix desde el 11 de enero de 2019

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