El peso de la culpa sigue presente en 'The Sinner'

Carrie Coon es una de las protagonistas de la segunda temporada de 'The Sinner'./
Carrie Coon es una de las protagonistas de la segunda temporada de 'The Sinner'.

Bill Pullman repite al frente del reparto que esta vez cuenta con Carrie Coon como coprotagonista en vez de Jessica Biel

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUE

«¿Cuando se deja de ser culpable?», se pregunta Julian Walker (Elisha Henig) allá por el sexto capítulo de la nueva temporada de 'The Sinner'. Nietzsche le daría una respuesta vinculada al odio y al fanatismo moral; Kierkegaard, a un sentimiento ausente en los seres imperfectos; Freud lo vincularía a un temor ante una autoridad familiar o social. Esta ficción no quiere ser tan pretenciosa, tan solo proporcionarnos unas horas de entretenimiento casero. Y ya si eso, nos cuestionamos por qué el fin no debe justificar los medios.

A vueltas con la culpa, esta segunda tanda cambia el escenario y las preguntas pero sigue el hilo temático que inició con la novela de Petra Hammesfahr en la primera temporada, y que ahora es guion 100% original. Ahí sigue la obsesiva lucha entre el bien y el mal o lo correcto y lo inmoral del detective Harry Ambrose. Bill Pullmanrepite papel, no así Jessica Biel, otrora protagonista, que se reserva el rol de productora ejecutiva.

Sucedió en la primera temporada

'The Sinner' es la serie del '¿por qué?'. Si entonces fue '¿por qué una madre que pasa una tarde familiar acuchilla repentinamente y sin piedad a otro hombre?, la de ahora es '¿por qué un niño de 13 años envenena (supuestamente) a sus (supuestos) progenitores cuando se ven obligados a pernoctar en un motel de camino (quizá) a las cataratas del Niágara? El detective Harry, quien hace las veces de nexo viajando hasta Keller, su pueblo natal y escenario del asesinato, busca respuesta que ahora transitan por terrenos más oscuros y escalofriantes que la predecesora.

La serie vuelve a jugar la baza de la empatía del espectador con el presunto culpable ahondando en los motivos que pueden llevar a un cualquiera a cometer un acto criminal de este tipo. Aquí el debate moral se entremezcla con el de una comunidad que bien parece una terrorífica secta (¿alguna no lo es?). Esta habría sido el germen -que no la justificación- del estado psicológico del pequeño y sus impulsos asesinos.

La ecuación se completa con la misteriosa Vera Walker (Carrie Coon), aparentemente líder del grupo, y encargada de torpedear la investigación. La actriz es un valor seguro para cualquier ficción que se precie, aportando una interpretación sólida con las dosis de dureza y vulnerabilidad necesarias para que la trama no desbarre.

En definitiva, 'The Sinner' es un drama criminal donde nada es lo que parece y donde todo se desmorona lentamente a cada paso. Los agoreros que vieron un intento de estirar el chicle tras la sorpresa de premios y audiencia de la primera temporada, se habrán visto obligados a rectificar. La segunda temporada, ya sin el encorsetamiento de la novela, tiene más ritmo y una narriva más profunda. Los nuevos capítulos son igual de imperfectos pero más redondos, sin la obligación de agradar ni ser fieles a nadie.

Probablemente la guinda final no sean sus últimos minutos sino la revisión del primer episodio y el análisis sobre cómo se ha desplazado nuestro punto de vista. Algo para lo que Freud seguro que también tiene respuesta.

La segunda temporada completa de 'The Sinner' está disponible en Netflix desde el 9 de noviembre de 2018.

 

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