'Wonder Wheel', tragedia griega en Coney Island

Kate Winslet es la protagonista de 'Woder Wheel' (2017)./Promocional
Kate Winslet es la protagonista de 'Woder Wheel' (2017). / Promocional

La nueva película de Woody Allen es un drama ambientado en los años 50 protagonizado por Kate Winslet y Jim Belushi

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Coney Island es un lugar mítico en el variado paisaje neoyorkino, una península, otrora una isla, al sur de Brooklyn, donde reinaba la magia a principios del siglo XX, hasta la Segunda Guerra Mundial. Indispensable en la cultura popular americana, con un escenario fascinante, conformado por atracciones de feria y puestos de perritos calientes, anunciados como los mejores del planeta, devorados con devoción por familias de domingueros a la vera de la playa, es el marco elegido por Woody Allen en su última propuesta, 'Wonder Wheel', con una noria como elemento imprescindible que da pie a bellas estampas encuadradas por el gran directo de fotografía Vittorio Storaro ('El último emperador'). Olor a palomitas recién hechas, queso cheddar fundido y ambiente circense en decadencia envuelven un drama romántico protagonizado por el veterano Jim Belushi, Juno Temple y Kate Winslet, con la colaboración de Justin Timberlake. Pasión y violencia se dan cita en un filme que retrata una crisis de pareja con la mafia de por medio.

Hay amor y traición en 'Wonder Wheel', temas presentes en la filmografía de Allen, que ya citó Coney Island en 'Annie Hall', donde situó la casa de la infancia del personaje Alvy Singer. Las montañas rusas del parque forman parte de la memoria sentimental del reconocido cineasta.

«Su momento álgido fue mucho antes de que yo naciese, pero cuando yo iba todavía era bastante divertido», cuenta. «Siempre me impresionaba. Allí había tantas personas pintorescas, y había actividades diferentes y complejas: era una atmósfera muy vital. Pensé que sería una atmósfera muy provocativa para ubicar una historia», añade.

Las vidas cruzadas de cuatro roles centrales, un matrimonio con problemas, una hija pródiga que vuelve al hogar perseguida por criminales y un proyecto de escritor, son descritas con el bullicio de la feria de fondo en la década de los años 50. Las interpretaciones del reparto principal y el arte con la cámara de Storaro, con el que ya trabajó Allen en la reivindicable 'Café Society', destacan en un proyecto que remite claramente a la tragedia griega.

«Si leemos teatro griego, a Stendhal, a Tolstoy o a Dickens, vemos que las relaciones de amor siempre están presentes, porque son las que causan a tanta gente mucha angustia y muchos conflictos», señala Allen.

Juno Temple en una escena de 'Wonder Wheel' (2017).
Juno Temple en una escena de 'Wonder Wheel' (2017). / Promocional

«Conducen a situaciones y sentimientos complejos, profundos, intensos y dramáticos. En especial, siempre me han atraído los problemas que tienen las mujeres. Durante siglos, los hombres han tendido a ser menos abiertos sobre su sufrimiento. El código masculino no permite mostrar el sufrimiento. Como cuando un bateador es golpeado, siempre tiene intención de no mostrar ningún dolor. En cambio, las mujeres siempre han sido más abiertas sobre sus emociones. He hecho sobre todo comedias, pero siempre que he tenido entre manos una historia dramática, casi siempre - no siempre, pero casi - ha sido sobre mujeres en situaciones críticas», subraya.

Plantear desafíos a sus actrices protagonistas es una costumbre en la cinematografía del responsable del guión y la dirección de clásicos como 'Manhattan' y 'Días de radio'. «Intento dar papeles a actrices que tienen una gama y una profundidad enormes. Quiero intentar darles la oportunidad de poder desplegar su gran capacidad», afirma. «Cuando escribo una historia, tengo una tendencia a no escribir escenas con demasiada sutileza, escenas en las que la emoción se comunica levantando una ceja, pero sí darles una tragedia mucho más extravagante que le ofrezca a una actriz la posibilidad de ser realmente emotiva».