«La biblioteca se llena porque plantean mal los exámenes»

La asistencia de alumnos a la biblioteca del Interfacultativo fue máxima la pasada semana. /
La asistencia de alumnos a la biblioteca del Interfacultativo fue máxima la pasada semana.

Los alumnos apelan a la evaluación continua «real», para no concentrar muchas pruebas en poco tiempo

JOSÉ CARLOS ROJOSantander

Lo dicen las bases del Plan Bolonia: la evaluación continua será una constante en el curso; pero la queja de muchos estudiantes exige precisamente que se aplique «de forma real».

«Si no nos concentraran todos los exámenes en dos semanas no habría necesidad de ponerse a estudiar todo el curso en unos pocos días. Además, tampoco podemos estudiar día a día porque las prácticas y los trabajos nos quitan tanto tiempo que es imposible». El razonamiento de Regina Méndez es compartido por la inmensa mayoría de los alumnos que la pasada semana entraban y salían de la biblioteca del Interfacultativo.

«Si nos pusieran más exámenes parciales que sirvieran para eliminar materia, podríamos distribuir más el trabajo. Y si se organizaran entre los profesores para no poner todas las pruebas concentradas en tres días, aún nos iría mejor», explica Julio Fernández, de Historia.

«El problema que tenemos con Bolonia es que desde fuera parece que es más sencillo, pero desde dentro te das cuenta que en la práctica han cogido el plan viejo, lo han dejado prácticamente como estaba y le han añadido toda la carga de prácticas y trabajos. Además te piden que vayas a clase y que firmes un papel. No da tiempo a todo», protesta Almudena Campuzano, de Química.

Esa tutorización que censuran muchos docentes, que ven en la tutela excesiva un impedimento para que el alumno alcance una madurez personal pareja al crecimiento académico, es criticada también por los estudiantes. «Deberían dejarnos organizarnos a nosotros. Quizá no vas a una clase porque opinas que el profesor es malo, o porque no te aporta nada. Porque, como yo, tengo que compaginar el trabajo con los estudios. Reconozco que a veces somos los alumnos quienes dejamos las cosas para el último momento pero si te pones a pensar, es imposible estudiar en otro momento que no sean los días antes del examen. Mientras siga así, las bibliotecas se saturarán como sucedió este año», zanja Alicia Verdeja, de Educación.