Cinco casos en los que nunca se debería tomar ibuprofeno

Cinco casos en los que nunca se debería tomar ibuprofeno

Los expertos piden el consumo «moderado» de este medicamento «bajo supervisión médica»

SONIA ARRIETA

El ibuprofeno es uno de los medicamentos más extendidos, básico para el bienestar de miles de personas que lo utilizan principalmente para aliviar dolores leves. Sin embargo su enorme popularización en los últimos años entraña riesgos para la salud si no se toma bajo supervisión médica o se hace excediendo las dosis recomendadas (en ningún caso se deberían superar los 2.400 mg diarios).

Uno de los principales problemas viene porque el envase más extendido es de comprimidos de 600 mg., pese a que requiere de receta médica, pues según los expertos en muchos casos no es necesaria tanta dosis. Se calcula que solo en España se venden unas 47 millones de cajas de este fármaco al año, de todas las dosis a la venta.

Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios ha demostrado recientemente que no hay ningún problema para conseguir una caja de ibuprofeno de 600 mg. en cualquier farmacia sin receta gracias a una prueba realizada en cien farmacias de diez ciudades españolas. La OCU ha criticado que «resulta aún más grave comprobar que solo en dos farmacias de las visitadas preguntaron para quién era el medicamento y que en ninguna de ellas se preocuparon de conocer los antecedentes médicos del paciente». Sin embargo estos antecedentes son clave, pues hay muchas personas que no deberían tomar ibuprofeno nunca.

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A las advertencias previas se ha sumado en los últimos días un estudio (publicado en el Journal of the American College of Cardiology) que muestra problemas entre las personas que toman simultáneamente ibuprofeno con anticoagulantes orales. En estos casos se ha registrado un mayor riesgo de sufrir infartos y mayores posibilidades de sangrado.

El problema también se produce cuando la combinación es con otros medicamentos como meloxican, naproxeno, diclofenaco o ketorolac. Entre estos pacientes el riesgo de ictus isquémico fue significativamente mayor, mientras que el ictus hemorrágico fue similar.

No obstante los autores del estudio confiesan ciertas limitaciones, «ya que no hay datos suficientes sobre la dosis utilizada o las causas por las que los pacientes tomaron estas medicinas», que pueden tener que ver con el aumento en el riesgo de sangrado. Entre quienes deben vigilar aún más el consumo de ibuprofeno se añaden estos cuatro supuestos a la mezcla de medicamentos:

- Quienes sufren problemas cardiovasculares, ya que su consumo puede favorecer la aparición de infartos e ictus.

- Mujeres en el primer o segundo trimestre del embarazo.

- Personas con enfermedades en el hígado o riñones.

- Quienes han padecido alguna úlcera.

 

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