Las dietas fantasiosas para adelgazar, según la OCU

La OCU ha elaborado un listado de dietas «fantasiosas». /
La OCU ha elaborado un listado de dietas «fantasiosas».

Comer potitos infantiles, beber agua del mar o consumir determinados productos según tu grupo sanguíneo. Son algunas de las pautas que predican dietas «absurdas y sin fundamento» analizadas por la Organización de Consumidores y Usuarios

ROSSEL APARICIO

Una dieta basada en combinar 14 potitos al día con una cena baja en grasas y siempre sin pan. Otra que predica días de ayuno o semiayuno con la excusa de limpiar el organismo (y adelgazar rápidamente, claro). Una tercera que se aferra en los presuntos beneficios de beber agua del mar y otras que recomiendan un tipo de alimentación en función del grupo sanguíneo de la persona que desea liberarse de algunos kilos o del color de los alimentos a consumir que deben ser previamente clasificados por sus tonalidades. Son algunas de las pautas y características que predican algunas propuestas que circulan en Internet para perder peso. La Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado y elaborado posteriormente un listado con todas ellas tildándolas de dietas «fantasiosas». Al parecer de la organización son «absurdas y sin fundamento». En su análisis, los expertos de la OCU explican en qué consisten algunas de las que están de moda e informan sobre su utilidad o, incluso, sobre si son peligrosas para la salud. Toma nota. (Consulta aquí todas las dietas investigadas por la OCU)

Dieta bebé o de los potitos

-En qué consiste: En esta propuesta de régimen se sustituyen todas las comidas, excepto la cena, por tarritos infantiles. La dieta se basa entonces en comer 14 potitos al día y hacer una cena «saludable (baja en grasas y sin pan)». «Esta dieta se ha puesto muy de moda ya que la han seguido actrices de Hollywood con resultados espectaculares: pérdida de 3 kilos en una semana, por ejemplo», informa la OCU.

-Valoración/conclusión: La organización destaca que esta propuesta «ha sido elaborada por alguien sin formación en la rama de la nutrición, lo que explica su falta de rigor» y recuerda que los potitos «son productos elaborados para bebés de 6 a 12 meses con unas necesidades nutricionales muy específicas». A su parecer, es una dieta «sin sentido y sin base científica». En realidad, no son los tarritos lo que hacen adelgazar sino el ejercicio físico que acompaña la dieta (que al parecer es bastante intenso)», indica la organización.

Dieta de la sopa quemagrasa

-En qué consiste: La sopa en cuestión se elabora con cebolletas, repollo, pimiento, tomates, apio, agua y una pastilla de caldo. «Aporta como máximo 175 calorías por litro. Es el núcleo del menú y cada día se puede comer algo más: primero fruta, después verduras y una patata asada, otro día plátanos y leche desnatada, etc. Promete una pérdida de 2,5 a 3,5 kg en los tres primeros días y de 4,5 a 8 kg en una semana». Sin embargo, la OCU avisa: «es una dieta hipocalórica: a base de sopa y fruta o verdura es casi imposible sobrepasar las 800 calorías diarias, con lo que se pierde peso con mucha facilidad… ¡pero, a pesar del nombre, nada de grasa!»

-Valoración/conclusión: Es una dieta «desequilibrada, casi de ayuno». En sus conclusiones destacan que es muy baja en proteínas los primeros días y muy pobre en grasas, «con carencias nutritivas de todo tipo, y la recuperación del peso es inmediata». «La sopa en sí no tiene ninguna propiedad quemagrasas; lo único que sucede es que al tomarla al principio de las comidas nos llena el estómago y así nos sentimos saciados incluso si sólo comemos fruta».

Dieta de un alimento al día

-En qué consiste: La organización recuerda la existencia de dietas que permiten comer la cantidad que se desee del alimento que toque ese día. Por ejemplo: lunes, verdura; martes, carne; miércoles, fruta, etc.

- A juicio de la OCU «son dietas desequilibradas en aporte de nutrientes, demasiado bajas en calorías y con carencias nutricionales».

Dieta del delfín

-En qué consiste: se basa en los presuntos beneficios de beber agua de mar. «Ése es el argumento de un libro escrito por un veterinario que justifica su buena salud a los 80 años gracias a la práctica diaria de beber directamente agua de mar», indica la OCU.

-Valoración: «En ningún momento se ha demostrado científicamente el efecto curativo de la ingesta de agua marina a diario». Lo que sí es cierto es que esta dieta está vinculada con un estilo de vida que puede tener efectos beneficiosos para la salud, por un aumento de la actividad física y por seguir una vida más alejada del estrés», especifican. Además la ingesta de «agua salobre a diario presenta posibles contraindicaciones, como trastornos intestinales y deshidratación».

Dieta del vino y del jamón

-En qué consiste: En esta dieta el jamón ibérico es el gran protagonista. «Está presente en 3 de las 5 ingestas y el vino tinto en la comida y cena en el caso de los hombres y solo en la cena en las mujeres. No hay hidratos de carbono complejos (excepto pan en el desayuno)».

-Valoración: «Todos los días se come más o menos igual, la variedad radica en los platos de la comida (verduras y carne o pescado), y la proteína de origen animal que acompaña al caldo de cada cena. En la cena también se toman 2 lonchas de jamón ibérico cada día».

Dieta Perricone: con salmón y melón

-En qué consiste: Diseñada por un dermatólogo, el doctor Perricone, se basa en alimentos «estrella» tales como el salmón o el melón. El salmón llega a «estar presente en el desayuno, la comida y la cena en el caso de la dieta de los 3 días (si se realiza 28 días, está presente todos los días). Otro alimento fetiche es el melón (que tiene que ser el cantalupo) presente todos los días, al igual que frutos rojos frescos».

-Valoración/conclusión: Se trata de una dieta «hipocalórica, hiperproteica y monótona. Sin ninguna evidencia científica y difícil de seguir», sentencian desde la OCU. «Su reclamo es precisamente que ensalza las bondades de dos alimentos muy apreciados, el jamón ibérico y el vino».

Dietas depurativas

-En qué consisten: Se trata de dietas que defienden unos días de ayuno, o semiayuno, «para limpiar el organismo y adelgazar rápidamente. Pero la depuración no tiene sentido, ya que el aparato digestivo no necesita depurarse ni descansar», resaltan. Estas dietas permiten tomar alguna fruta, zumo o infusión, que aporte líquido con algo de azúcar y vitaminas.

-Valoración: Parece que se adelgaza a mucha velocidad, pero «en realidad se pierde agua, proteína (masa muscular) y las reservas de glucógeno del cuerpo». Según mantienen, no sirven como sistema de adelgazamiento, porque «en cuanto se deja el ayuno y se vuelve a comer se recupera todo el peso perdido». ¿Su conclusión? «Las depurativas son dietas peligrosas, incompatibles con una actividad normal, que contabilizan todo tipo de carencias nutritivas. Y muy peligrosas si se prolongan en el tiempo.».

Sistema Nutricare

-En qué consiste: Este sistema para adelgazar se basa en la experiencia de quien la comercializa a través de libros de autoayuda y recetarios. Promete grandes pérdidas de peso sin hacer dieta, ni ejercicio físico, ni medicamentos, ni cirugía. «Una de las primeras consignas es eliminar de la dieta los productos procesados (que suelen estar normalmente entre los más calóricos)·.

-Valoración: La OCU mantiene que la publicidad de este método cumple muchas de las características de una dieta milagro: «promete resultados rápidos, asombrosos o «mágicos»; incluye relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad y no requieren la participación de profesionales sanitarios cualificados». «Alrededor de este método se ha creado un mundo comercial que vende un producto sin ningún respaldo científico y sin ninguna garantía de que vayamos a lograr perder peso de forma segura y mantener esa pérdida a largo plazo», argumentan.

Dieta de la alcachofa

-En qué consiste: Se basa en la acción depurativa de unas cápsulas de alcachofa. «Está avalada por personajes de la prensa del corazón que la han seguido; lo que no cuentan es que el secreto de la pérdida de peso reside en que es una dieta excesivamente baja en calorías».

-Valoración / Conclusión: «Muy hipocalórica. No es recomendable, ya que dietas hipocalóricas en exceso «suelen entrañar carencias nutricionales», indican.

Dieta de los colores

-En qué consiste: En esta propuesta para ganar la batalla a la báscula se dividen los alimentos por colores. «Cada día se toman los alimentos del color que toca. El color se decide por la fecha de nacimiento de la persona que va a seguir el régimen», explican.

-Valoración / Conclusión: «Absurda, desiquilibrada y peligrosa». La posible pérdida de peso «se debe a lo poco apetecible y atractiva que llega resultar la dieta que impulsa», manifiestan.

Dieta del grupo sanguíneo

-En qué consiste: También conocida como dieta del Dr. D'adamo, clasifica a las personas según su grupo sanguíneo. «Recomienda a las personas del grupo A que se hagan vegetarianas; a las del B les permite tomar proteínas tanto animales como vegetales, mientras que a las del grupo O sólo animales. Las personas del grupo AB no pueden tomar carnes, lácteos ni productos integrales. No hay ninguna base que justifique este reparto».

-Valoración: A juicio de los especialistas de la OCU, el resultado son «dietas desequilibradas, y que carecen de cualquier fundamento científico». Además de absurda la tildan de «potencialmente peligrosa».

Dieta Paleolítica o Paleodieta

-En qué consiste: Esta propuesta busca la dieta de nuestros antepasados. Se basa en alimentarse a base de carne, pescado, vegetales, frutas, raíces y frutos secos; y excluye a los cereales, legumbres, productos lácteos, azúcar refinado y aceites procesados. «¿Qué es lo que promete? perder peso, ganar músculo y disfrutar de una vida más larga y mejor».

-Valoración: OCU destaca el «aval» científico «poco riguroso» de esta propuesta y desaconseja cualquier dieta que sea desequilibrada aunque consiga pérdidas de peso rápidas. «Cuando las dietas son muy bajas en calorías, el metabolismo basal del organismo disminuye y se adelgaza menos. Por otro lado, el organismo se prepara para, cuando reciba más calorías, acumularlas en forma de grasa y así prevenir futuras carencias (efecto «yo-yo»). Además, no se puede pasar por alto el riesgo de sufrir carencias nutricionales importantes. Y de forma general, no conviene adelgazar más de medio kilo o, como mucho, un kilo por semana. Lo que se pierde enseguida se recupera fácilmente«, alertan.

La conclusión es que se trata de una dieta hiperproteica, por lo tanto desequilibrada, que conlleva «ciertos riesgos para la salud».

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