¿Te acuerdas de 'Casablanca'?

¿Te acuerdas de 'Casablanca'?

La película de Michael Curtiz dejó fotogramas y diálogos para la historia colectiva

Javier Rodríguez
JAVIER RODRÍGUEZSantander

En el mundo del espectáculo acontecen con frecuencia situaciones curiosas. Por ejemplo, que millones de personas hayan visto una película y que casi se cuenten con los dedos de una mano las que saben cómo se llama su director. Esto ocurre, por citar un paradigma, con «Casablanca» (año 1942) ¿Quién la dirigió? Para quienes lo ignoren o no recuerden: Michael Curtiz.

Está claro que con «Casablanca» sucede como con más obras destinadas a la gran pantalla. O sea, que el carisma de la cabecera de cartel y la historia es de tal calado que eclipsa a los demás factores. Todos recordamos, eso sí, a Humprey Bogart e Ingrid Bergman, pues del inicio al 'The End' están geniales en sus papeles.

Conviene precisar también sobre este famoso film otro dato singular: se basa en una obra teatral nunca estrenada: «Everybody comes to Rick's» (traducido, más o menos, «Todos vienen al café de Rick»), de Murray Burnett y Joan Alison.

En el guión, el dilema final de Rick, la duda entre el amor y lo que considera deber, es tremendo y deja al público con el corazón en un puño. Constituye un epilogo perfecto, de los que imprimen huella indeleble en la memoria colectiva. «Vamos, vamos. Ve con él, Ilsa…», dice Rick. Y todos a llorar, claro. Por cierto: son magistrales los doblajes que de Humprey e Ingrid hicieron en nuestro idioma Rafael Navarro y Josefina de Luna (versión del 46) y Arsenio Corsellas y Elsa Fábregas (versión del 66).

Muchos recordamos también algunas frases de «Casablanca». Citaré dos. La primera, «Siempre tendremos París», que es lo que dice el personaje de Rick en el doblaje («We'll always have Paris»), no «Siempre nos quedará París» (que suena más bonito, vale, pero no es lo expresado). La segunda, «Presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad». Y, obviamente, su música, incluido el pegadizo «As times goes by» de Herman Hupfeld.

«Casablanca» es un largometraje eterno, de los que transcurran los siglos que transcurran jamás pasarán de moda. Tras volver a contemplarlo surge siempre de manera inevitable la misma y lógica pregunta: ¿por qué ya no se ruedan películas así?

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