Anabel Lee: «Creamos ilusión para inspirar sentimientos»

Las hermanas Aurora y Anabel Ortiz posan en su estudio de diseño de ropa. /Samira Hidalgo
Las hermanas Aurora y Anabel Ortiz posan en su estudio de diseño de ropa. / Samira Hidalgo

Aurora y Anabel Ortiz son dos hermanas volcadas en su negocio de diseño, una empresa en pleno crecimiento en Castro Urdiales

Samira Hidalgo
SAMIRA HIDALGOCastro Urdiales

Las diseñadoras e ilustradoras Aurora y Anabel Ortíz, de Colindres, decidieron afincar su negocio en Castro Urdiales hace dos años. Estas hermanas apostaron por aunar su talento, conocimiento, creatividad e ilusión para crear la marca Anabel Lee, que actualmente cuenta con 125 puntos de venta a nivel nacional y dos tiendas propias, una de ellas en Castro Urdiales, ofreciendo también sus productos a través de su página web.

Estas hermanas cuentan que en un principio empezaron a trabajar en el salón de la casa de Anabel, pero que cuando la empresa empezó a crecer decidieron abrir su primera tienda en Castro Urdiales, ya que Aurora residía aquí y les pareció un «buen lugar» para comenzar «por ser una zona muy turística». Anabel llevaba ilustrando «toda la vida», haciendo exposiciones, colaborando con publicaciones e ilustrando libros infantiles y de texto. Sin embargo, estas empresarias aseguran que fue Aurora quién «dio el empujón a todo ese talento para darlo a conocer», proponiendo a su hermana comenzar un proyecto nuevo juntas.

Origen en 2013

Con respecto a los inicios, estas diseñadoras aseguran que comenzaron en diciembre de 2013, «en plena crisis», cuando decidieron invertir «una pequeña cantidad de dinero cada una, exactamente 200 euros» para lanzar una colección de camisetas y sudaderas con sus diseños y con las miras puestas en crear una marca «con identidad propia». Las hermanas explican que el primer año consistió en imaginar personajes, ya que querían que detrás de cada uno «hubiera una historia, un fondo, que no fuera un simple dibujo, contar algo más allá del producto en sí, con frases positivas», una filosofía «que empezó a gustar» y que ahora miman cuidando cada detalle y «diseñado todo con el corazón», siempre bajo el lema: «Crear ilusión para inspirar sentimientos».

Con todo esto, las hermanas Ortiz comenzaron estampando camisetas de una en una y por encargo, algo que ha cambiado con el paso de los años, ya que ahora realizan tiradas «de mil prendas por diseño», teniendo que hacer reposiciones de algunos modelos «porque se agotan». Estas diseñadoras recuerdan que sus primeros clientes fueron amigos y familiares y que decidieron tener presencia en «markets alternativos» para nuevos diseñadores, dándose a conocer también en las redes sociales.

Su objetivo siempre fue «contar algo más allá del producto en sí, con frases positivas».

Así su marca pasó de ser desconocida a que «poco a poco y por el boca a boca» fuera creciendo, tanto que antes eran ellas quienes se encargaban del plan de marketing y comunicación, los números, el diseño de la marca o la distribución a los puntos de venta, entre otros aspectos y, actualmente, la plantilla está compuesta por ocho personas.

Las diseñadoras aseguran que lo que más les gusta de su trabajo es que es «muy creativo» y que hacen labores «muy diferentes» a lo largo de la semana. También que son sus propias jefas, organizándose su tiempo. Por el contrario, lo que menos les agrada de su oficio es la parte de oficina, «pelearse con proveedores o perder tiempo al teléfono para resolver problemas» y también enfrentarse a los plagios.

Estas hermanas se centran ahora en la nueva campaña de primavera-verano, en llenarla de novedades como, por ejemplo, su propia colección de alpargatas. Así continúan cada jornada, dando rienda suelta a su creatividad para poner en cada prenda un toque romántico y chic lleno de optimismo.

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