La elegancia, una invitada más en las bodas de Cantabria

La elegancia, una invitada más en las bodas de Cantabria

Para asistir a cualquier evento hay que cuidar el estilismo, pero cuando se trata de un enlace cada detalle mínimo cuenta

Sergio Sainz
SERGIO SAINZ

Hace tiempo que las bodas se convirtieron en auténticas pasarelas. La alta costura que lucían las 'top' en los años noventa ha dejado paso a los estilismos a la última que se imponen entre las invitadas a estos enlaces. Hoy en día es todo un reto prepararse para vivir una fecha tan especial, sobre todo si los contrayentes son familiares directos, caso de madrinas o madres de la novia o hermanas, por no hablar de las damas y los pajes de honor. La elección de un look nupcial implica dar la vuelta al armario, buceando entre los diseños más especiales, que es frecuente encontrar con descuentos cada temporada. Lo curioso es que cuando compras un vestido que te encanta sin un motivo concreto, en el momento que llega uno ya no te cuadra. ¿Quién no ha sufrido esa paradoja?

Lo importante es dar con una prenda que conecte con la personalidad y la esencia propia, que resulte tan impactante y espectacular como cómoda (siempre hay que pensar en el baile y las horas intempestivas, si es que llegan). Y, muy importante, intentar controlar, en la medida de posible, la elección de aquellas amigas o familiares próximas para evitar incómodas coincidencias. Vale que puede ser divertido encontrar una doble en la ceremonia (carne de redes y memes), pero es obvio que fastidia la inversión y el esfuerzo que supone vestirse para la ocasión.

Es fundamental conocerse para decidir el tipo de look, para ello hay que saber mirarse al espejo, con honestidad. No vale 'embutirse' en prendas impropias ni recuperar modelos que ya no encajan contigo.

Objetividad y honestidad

Es importante contar en este punto con alguien de probada objetividad y honestidad, pues hay consejos peligrosos que lo mismo quieren que seas carne de cañón de los comentarios. Y no precisamente alabando el buen gusto.

Las asesoras de imagen y 'personal shopper' hacen una estupenda labor en este sentido. Cada vez surgen más profesionales cualificadas (es importante que lo estén) en Cantabria, aunque en las tiendas y grandes centros comerciales también es habitual (aún quedan 'atenciones al público' por revisar y mejorar) localizar personal entregado en que luzcas única y esplendorosa. Puede que las tendencias de las revistas o el modelo que determinada famosa hizo viral te parezcan hechos para ti, pero no hay que empeñarse. Hasta que no te veas con el vestido o estilismo, sientas que te pertenece y sepas defenderlo, de nada sirve empeñarse.

DM

A medida

La confección a medida resulta una opción genial cuando tu cabeza y los percheros de las tiendas no conectan. Diseñadoras y modistas hacen una gran labor en plasmar en bocetos esas ensoñaciones de cortes y telas hasta terminar en una percha: tú. Una vez localizado el objeto de deseo, el reto de ser invitada no termina ahí.

Además de pensar en el capítulo peluquería y maquillaje donde, nuevamente, hay que dejarse guiar por profesionales que entiendan tus necesidades y ejecuten trabajos fetén, es necesario pensar en todo el universo de complementos. Empezando por los zapatos y el bolso, que históricamente eran uno (como concepto). Actualmente no es necesario que haya ese binomio en tonalidad o 'brilli-brilli'. El contraste se impone y da mucho juego.

Ocurre lo mismo con el tacón, sempiterna lucha entre lo mucho que estiliza y el calvario que supone. Cada vez más se ven cuñas o bailarinas con encanto, cuando no se asume el cambio de calzado llegado un punto del evento. Con total naturalidad, perdiendo unos centímetros, pero ganando libertad de movimiento. Sin olvidar los tocados, protagonistas al alza, dada su espectacularidad. Joyas y demás accesorios obvia recordar que complican la existencia a la invitada media, pues es difícil lograr el equilibrio entre lo especial y lo excesivo. ¡Suerte, chicas!

Cuestión de protocolo

¿Y ellos?

DM

El bando masculino lo tiene, a priori, más fácil. Parece que elegir un traje resume su misión. Aquellos que odian ir de compras ya habrán sufrido la variedad de cortes y estilos. La moda hombre ha evolucionado mucho y es por ello que deben tomar nota de los consejos en femenino. El color de su dos piezas, o más si optan por chaleco, es fundamental. ¡Ganan los oscuros!

El modo en que vistan los amigos, también, porque no es plan de parecer un ejército de lo 'fashion'. Diferenciarse siempre da puntos, aunque sea con la pajarita, cada vez más reina de sus elecciones.

Los zapatos también pueden dar ese plus auténtico, así como los gemelos –muchas veces olvidados–, o los pañuelos en la solapa. Prestando un poco de atención a los complementos, cada boda a la que asistan parecerá diferente. Es importante tener en cuenta quién se casa.

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