¿Importan más las gafas o las cadenas?

¿Importan más las gafas o las cadenas?

Las nuevas tendencias se ríen sobre la subordinación de lo relevante a lo accesorio

LUIS GÓMEZ

Ríanse de las cadenas que se cuelga la modelo de sus gafas mientras dirige la vista a no se sabe dónde con modelos de todos los colores. Casi nada. Reparen de nuevo en las imágenes y entonces se darán cuenta de cómo la moda se ríe de sí misma, mientras abre un curioso interrogante: ¿qué es más importante, lo relevante o lo secundario? ¿Las gafas, alternativa junto con los perfumes cada vez más potentes de las marcas como fuente de ingresos, o las cadenas de la marca Kadenas? ¿Disponen estas de autonomía propia para lucir en solitario o nacieron para sujetar las lentes y combinar lo mismo con un elegante suéter que con una cazadora vaquera o chandalera o una camisa? Pero, ¿y por qué estos monumentales eslabones caen de la manera que caen presagiando desagradables dolores de cuello a sus portadoras?

Así se las trae la moda. Nadie dijo que fuera una fiesta coherente y saludable. En muchas ocasiones se comporta de forma bastante excéntrica. Que Kadenas plantea un juego divertido, salta a la vista. Al menos, algo bueno traen estos looks: evitarán muchos disgustos, ya que los despistados han encontrado en estas cadenas de tamaño XXL una buena razón para no volver a perder las gafas. Valen, pues, su peso en oro, porque nunca echan la vista atrás y van marcando el paso. Rivalizan con las mismas gafas con las que hacen pareja, sin saber quién es más importante y cuál la pieza estrella y cuál el complemento.